ESCUELA NORMAL SUPERIOR “BERNARDINO RIVADAVIA” UNIDAD ACADÉMICA DE AZUL

130 años formando futuro (primera parte)

Fachada del establecimiento sito en Avenida 25 de Mayo 777 que hoy arriba a los 130 años de existencia.: Sandra Garay (en primer plano) y Laura Duca.María del Rosario Molina.Las autoridades que integran la Unidad Académica de la Escuela Normal.
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Fachada del establecimiento sito en Avenida 25 de Mayo 777 que hoy arriba a los 130 años de existencia.

Habrá distintas actividades recreativas con motivo de cumplirse mañana el aniversario del establecimiento sito en Av. 25 de Mayo 777. De las mismas tomarán parte alumnos de los cuatro niveles de enseñanza que forman parte de la Unidad Académica. EL TIEMPO dialogó con las actuales autoridades del colegio, uno de los más emblemáticos de la ciudad. –

Por el Reglamento General de Instituciones Educativas no corresponde acto formal o académico, como sí sucedió en el 125° aniversario. Igualmente, mañana la Escuela Normal Superior “Bernardino Rivadavia” Unidad Académica de Azul, tendrá su merecido festejo porque el establecimiento arriba a los 130 años de existencia. Son “130 años formando futuro”, como reza el slogan de los banners que desde el viernes engalanan la entrada principal del colegio, en Avenida 25 de Mayo 777 entre Roca y 9 de Julio.

Para conocer las actividades a llevarse a cabo en el marco de este nuevo aniversario, EL TIEMPO estuvo con las actuales autoridades de la escuela. Laura E. Duca y Miriam Mancilla Montiel, (directora y secretaria de la Unidad Académica, respectivamente); Fany Castro (directora del nivel Inicial); Sandra Garay y Vanesa Éboli (directora y vice del nivel Primario); María del Rosario Molina y Luis Acosta (directora y vicedirector del nivel Secundario).

“Es un clásico que el nivel secundario realice un acto recreativo en el que participan todos los años, pero bajo la organización de la Promoción. Son dos horas en el turno mañana y otras dos en el turno tarde donde se comparte torta, se canta el feliz cumpleaños y se sacan fotos”, comenzó explicando Duca.

La directora de la UA detalló que también se organizó un concurso de fotografías para alumnos de todos los niveles y los docentes. Un Jurado integrado por docentes y un fotógrafo no docente -ajeno a la escuela-, tuvieron a su cargo la elección de las imágenes ganadoras bajo la consigna “Así te veo escuela”.

Mañana todas las fotos –incluyendo las ganadoras del certamen- estarán expuestas en el hall del establecimiento.

“Esto que dice Laura (Duca) es lindo destacarlo porque forma parte de la cultura de nuestra institución, que es el hecho que el nivel secundario tenga el protagonismo y que el salón de actos se llene y se festeje”, expresó María del Rosario Molina. La directora de Secundario advirtió que, de esa forma, los alumnos del nivel medio pueden mostrar habilidades extra académicas; es decir cosas que no han aprendido en la escuela y les permite expresarse.

Es una forma de que los estudiantes secundarios desarrollen el sentido de pertenencia, algo fundamental en una etapa tan difícil como la adolescencia.

“Desde hace muchos años llega el 26 de junio y el secundario tiene su gran fiesta. Por supuesto que, con el paso del tiempo, las actividades se van diversificando”, agregó Molina.

Si bien no se realizará un acto formal ni desfile, como sí se hizo para el 125° aniversario en plena calle, los directivos esperan poder contar mañana con la presencia de docentes, auxiliares, alumnos y padres, tanto actuales como pasados.

 

Abrazo simbólico

Según precisó la directora de la UA, alumnos y docentes de los niveles Inicial y Primario, se sumarán al festejo por el 130° aniversario realizando un abrazo simbólico al establecimiento. Globos de colores y mensajes adosados a las rejas que circundan a la sede educativa, servirán para darle un condimento especial a esta “cadena humana”. “La idea es hacer una ronda que circule”, detalló Sandra Garay.

El viernes, tal como lo pudo comprobar este diario, fue repuesto en su lugar el histórico escudo que está en el ingreso principal a la escuela. Previamente el distintivo fue repintado –desde 1949 que no se hacía, según la numeración que consta en la parte trasera de la insignia- a fin de lucir acorde con el festejo.

Al mismo tiempo fueron colocados dos banners en el frente del colegio, que dan cuenta de la importancia de la fecha.

En estos 130 años, y así lo cuentan las actuales autoridades de la Normal, ha corrido mucha agua bajo el puente.

“Cuando pasa a provincia, cada nivel adquiere autonomía, se le pone un número a las escuelas y en ese momento parecía que no se iba a llamar más Escuela Normal. El nombre, del corazón de los azuleños no se iba a borrar. De hecho, el nombre sigue siendo Escuela Normal, lo cual es muy importante porque nos da identidad”, señaló Molina.

“Otro de los cambios que se le hizo es que pasó de ser Escuela Normal Nacional a Escuela Normal Superior ‘Bernardino Rivadavia’ Unidad Académica”, agregó Duca.

 

Un festejo extendido

La directora de la UA dijo que, en el marco del 130° aniversario, están en curso otros proyectos. En este 2017 se cumplen diez años del proyecto de “diversidad cultural”. De ahí que se tenga la idea de reinaugurar el mural que está en el patio de Primaria. Se invitará al autor de la obra para reacondicionar el mural, de cara al acto a llevarse a cabo en el mes de octubre.

“Una vez al año hacemos un acto de toda la Unidad Académica en la calle. En 2016 fue el Bicentenario de la Independencia y este año será el 12 de octubre”, acotó Duca.

 

El trabajo de articulación

Se consultó a los directivos acerca del pase de primario a secundario donde muchas veces queda al descubierto en los estudiantes una suerte de desacople en la incorporación de conocimientos.

“Se nos hace difícil que la articulación sea un pasaje automático del primario al secundario, pero no es que no se da porque la escuela no trabaje en eso”, dijo Molina.

“Es un trabajo extenuante lograr que el equipo docente se apropie de los lineamientos. Nosotros, en primario, estamos cuatro horas todos los días con el docente, pero en el secundario hay una movilidad que lo hace muy diferente”, señaló Garay, quien fundamentó que “hay un deterioro social” cada vez más evidente.

“La escuela no es una isla y a menudo se ponen demasiadas expectativas en los objetivos que la escuela puede lograr si no hay un compromiso y acompañamiento de los padres de los alumnos”, precisó la directora de Primario.

Destacaron los directivos el haber mantenido como institución ciertos lineamientos, como la “centralidad de la enseñanza”.

También subrayaron que “esta es una escuela que la elijen, no solamente los padres (la matrícula está en constante crecimiento) sino también los docentes, que a menudo dicen ‘acá todavía se puede dar clases’”.

Garay lamentó la actitud de padres que evidencian una preocupante falta de compromiso en el proceso de enseñanza de su hijo, que a menudo se traduce en problemas de conducta y/o de aprendizaje del alumno.

“Yo recibí un alumno de Chile en cuya libreta hay un ítem que es ‘cuenta con el apoyo familiar’; eso tiene una nota. Para el sistema de educación del vecino país, eso forma parte de los resultados que puede tener el alumno”, expresó Garay.

“En los orígenes del sistema educativo –apuntó Duca- había una alianza escuela-familia, con una delegación absoluta de la familia en la escuela. El tema es que la realidad social se ha modificado drásticamente”. (En la edición de mañana, la segunda y última parte de esta nota)

EL DATO

En el mismo establecimiento funcionan dos profesorados. El N° 157, que forma parte de la Unidad Académica, y el N° 156 “Palmiro Bogliano”, que utiliza parte de las instalaciones en el turno noche.

LA AYUDA QUE HACE FALTA

La Escuela Normal es una institución muy arraigada a la comunidad azuleña, pero con un inocultable descuido de parte del Estado en lo que hace a la faz edilicia. “Estaría bueno que todos los años se destinara una parte del Fondo Educativo para la manutención del edificio que tal vez podamos administrar con la debida supervisión y control”, dijo María del Rosario Molina, quien recordó que las “peceras” (aulas con grandes ventanales) fueron espacios “ganados” a los patios.

Laura Duca recordó que, durante su mandato la diputada nacional justicialista Gloria Bidegain presentó un proyecto en la Cámara Baja para que la Escuela Normal fuese declarado “patrimonio arquitectónico nacional”. “Ella terminó su gestión y eso no avanzó. Eso nos hubiera permitido que esto fuera considerado museo, con un presupuesto asignado”, consignó.

La directora de la UA manifestó que “nosotros, muy humildemente, hemos empezado a formar un museo. En la biblioteca hay un entrepiso que se terminó de acondicionar hace dos años y lo primero que hicimos fue recuperar un pupitre de esos que estaban atornillados al piso. Lo podremos exhibir, no sabemos si este año, pero lo bueno que tenemos estanterías y las chicas de biblioteca están trabajando en la selección de los libros más antiguos. También estamos con un proyecto de señalética con Guillermo Ravizzoli para, a través del CADES -Consejo Asesor de Educación Superior-, sacar la señalización vieja y unificar la señalética para todos los niveles”.

¡GRACIAS COOPERADORA!

En la charla con este diario los directivos dijeron que la limpieza de la Escuela Normal es posible gracias a que la Asociación Cooperadora afecta parte de sus ingresos a la compra de todos los insumos necesarios.

Desde el pasado mes de febrero, el Fondo Escolar que recibían para destinar a esos mismos fines dejó de llegar y, según la normativa vigente, al colegio no le corresponde recibir artículos de higiene de parte del Consejo Escolar porque no tiene servicio de comedor.

Cabe recordar que los aportes de la Cooperadora no son nuevos, ya que el recambio de las veredas fue posible gracias a lo que se recauda durante todo el año.

SANA CONVIVENCIA

Más de 2.000 alumnos concurren a diario a la Escuela Normal. Estudiantes de los cuatro niveles confluyen en un mismo edificio, en tres turnos y en sectores lo suficientemente delimitados para que no existan problemas de “convivencia” ante la disparidad de edades.

“Es una fortaleza convivir con todos los niveles. El de salita de 3 se habitúa a espacios grandes, a compartir el lugar en un acto con chicos más grandes. Cuando tuvimos amenazas de bomba, los grandes ayudaban a los de jardín a evacuar el edificio, y tenemos estudiantes de superior que han entrado a los 3 años a este edificio”, significó Laura Duca.

La directora de la Unidad Académica afirmó que el equipo de trabajo que ella encabeza salió “fortalecido” de situaciones límites o adversas.

“Nos unimos muchísimo y empezamos a transitar un camino de trabajo en equipo. El Consejo Directivo Consultivo Institucional siempre estuvo como figura; pero eso, que es formal, se empezó a llevar a la práctica. Cuando las decisiones se toman entre todos, los que forman parte de la gestión de una institución se comprometen con esa decisión. Es fabuloso hablar en las reuniones, compartir y llegar a una decisión consensuada. Ese respaldo fortalece el trabajo en una unidad académica”, añadió.

 

 

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