¡17 VECES MÍO!

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Una velada histórica para el deporte local que concluyó como prácticamente todos esperaban que sucediera anoche en el polideportivo de Chacarita: Yésica Bopp ganando una nueva defensa del título minimosca de la AMB. “Tuti” la fiesta fue de la campeona argentina.

 Diecisiete veces suyo. Con suficiencia y golpes fundamentales desde el inicio, sin penurias de relieve, Yésica Bopp invirtió 16 minutos de combate para reafirmar lo que hace mucho tiempo ya, nadie puede rebatir: que el título mundial minimosca de la Asociación Mundial de Boxeo le pertenece, que ese cinturón es una prenda cotidiana más y que por 17º vez la corona la protege las sienes.

Luna del Mar Torroba no hizo más que aguantar, hacer gala de su resistencia a los golpes y disponer del perímetro del ring para tornarlo su hábitat en casi toda la pelea. Poco pudo hacer la colombiana ante las combinaciones cortas e internas de la “Tuti”, que ya en el primer asalto la había cortado con una derecha cercana al ojo izquierdo de Torroba que comenzó a condicionar la pelea.

No obstante las señales que ofrecía el devenir de los giros, la manera en que la campeona iba trabajando con los impactos distintas zonas de la humanidad de su retadora, surgían otros síntomas que llevaban a la prematura pero nada descabellada conclusión que en Chacarita no iban a surgir sorpresas. Mientras que el público azuleño que colmó el polideportivo tricolor le pedía a Yésica que pegara, en una banda de sonido que dirigían los “muchachos” de los sindicatos, pudo verse una pequeña escena que bien representaba el clima del combate: mientras que la boxeadora nacida en Cali era revisada por el médico a pedido del juez, en el rincón opuesto, Bopp aguardaba mansamente, apoyada en las cuerdas, y respondía con guiños y sonrisas a los gritos del público. Nunca hubo dramatismo.

El anunciado final comenzó a precipitarse con nitidez a partir del quinto asalto. Torroba (nacida en Colombia con algo de fortuna, en  parte como consecuencia de una vida inquieta y algo errante de su padre) se escurría, proponía la distancia y cuidaba del costado zurdo de su rostro. Cuando proponía la pelea, trababa a “Tuti”, se colgaba para respirar o, esporádicamente, ofrecía un intercambio furibundo y desestructurado de golpes del cual se vio siempre perjudicada.

En la nota que el viernes brindó a EL TIEMPO, Bopp había calificado a su oponente de boxeadora dura, resistente, característica que quedó de manifiesto anoche. Nunca pudo poner en riesgo seriamente la solvencia de la soberana minimosca, pero también es verdad que ésta no consiguió llevarla a la lona. La que sí cayó al piso fue la toalla blanca que, no bien comenzado el noveno round, desde el rincón de Torroba se tiró casi como un ruego (además de confirmar el abandono), un pedido: ya no más.

Antes, dos victorias y dos empates –

En la pelea de semifondo, Jonathan Eduardo “Jonylo” Gastón superó claramente a Juan Carlos “Mano de Piedra” Pedrozo. El ex monarca latino superligero OMB y actual número uno del listado nacional de la categoría welter ganó por KO en el quinto round.

En ese episodio Gastón lo conectó a Pedrozo con un potente cruzado de mano derecha que mandó a la lona misionero y luego de la cuenta de diez la victoria quedó del lado del bonaerense cuando un quedaba más de un minuto para que sonara la campana.

Antes, por la categoría Superwelter, Alejandro Luis “el Cuervo” Silva demostró todo el poder de sus golpes ante el marplatense Dago de Tupac Novillo Ramírez, a quien derrotó por KO técnico en el segundo round.

Ya en los primeros tres minutos de combate había quedado en claro la superioridad del “Cuervo” al derribar en dos oportunidades a su contrincante. Luego del descanso, en la reanudación del combate, una sucesión de golpes bastaron que el oriundo de La Feliz volviera a caer y el árbitro Fernando Villarruel acertadamente detuviera el combate.

En la segunda pelea de la noche, el bonaerense Fernando “Speedy” Montoya y el chaqueño Leandro Abel Silva entretuvieron a todos los presentes en el gimnasio de Chacartia con un atractivo combate.

Luego de cuatro rounds, donde los cambios de golpe a cara limpia fueron sucesivos y eso fue premiado con los aplausos de los espectadores, los tres jueces vieron que la pelea terminó igualada en fallo dividido, ya que dieron una tarjeta por lado y la restante empatada.

La jornada comenzó con el combate que protagonizaron Virginia Noemí “la Tigresa” Cárcamo y Adriana “Piru” Maldonado. Luego de cuatro campanas y varias dudas en la lectura de las tarjetas, la pelea terminó igualada con fallo dividido.

 

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