7 de junio de 2026
En el marco del Día del Periodista, la icónica locutora repasó sus 50 años de trayectoria y analizó, con crudeza la actualidad de los medios: su distancia con el streaming, la pérdida de objetividad y una postura firme contra los periodistas "comprados". Aunque expresó que "siempre los hubo".
Por Laura Méndez
De la Redacción de El Tiempo
A medio siglo de haber encendido por primera vez un micrófono, Mirta Tahuil -conocida en el éter bajo el legado de su apellido artístico, De la Torre- representa la memoria viva de la radiodifusión y la televisión azuleña.
Su historia, que comenzó casi por un guiño del destino y vocación pura a los 17 años en la emblemática Radio Azul tras la pérdida de su padre, recorre las épocas doradas de la tanda comercial en vivo, la co-conducción periodística junto a grandes figuras y la llegada de la televisión local como rostro de Canal 2. Tras transitar sus últimos 25 años frente a los micrófonos de Radio Universal hasta su reciente cierre, Mirta repasa hoy, desde el llano de su jubilación y su activa labor comunitaria, una trayectoria marcada por la improvisación y el respeto. A través de sus recuerdos, no solo comparte los secretos de un oficio que se transformó con la tecnología, sino que también reflexiona con una mirada crítica y frontal sobre los desafíos, las grietas y la pérdida de rigurosidad en el periodismo actual.
"Nunca supe hacer otra cosa"
La entrevista comenzó con su nombre.
"Me llamo Mirta Tahuil, pero en radio soy De la Torre, es decir de manera profesional".
Sobre a qué edad y en qué circunstancias arrancó como locutora especificó que "a los 17 y porque me encantaba la locución. Nunca supe hacer otra cosa porque mi papá también lo fue, Roberto De la Torre".
"Es decir, cuando yo entré a la radio, hacían falta locutoras, papá justo había fallecido y entonces, sus compañeros me pidieron que mantuviera el 'De la Torre'. Fui la primera mujer de la camada nueva de locutoras. Estaba, en ese momento, Sonia Valdez, y había otras más, entonces abrieron un concurso. Viendo la situación de que papá estaba enfermo y que yo me había presentado al concurso, digamos que entré por ser 'la hija de...'."
Continuó que "me ayudó mucho Donato Santomauro haciéndome ir a la fonoaudióloga que era su hermana".
Al recordar sus inicios en 1976, la entrevistada destacó la importancia de Radio Azul por ser la única emisora existente en ese momento.
Evocó con gratitud a compañeros como De Paul, Mendiola y Alberto José, quienes le brindaron una gran ayuda al señalarle sus errores -o "horrores", como ella misma define entre risas-, permitiéndole dar sus primeros pasos en la profesión impulsada puramente por la vocación.
Después recordó que "desde del 76 al 88 fui locutora comercial de la tanda en vivo. Es decir, 'tandeaba' en vivo, cada 15 minutos nos sentábamos, salíamos un rato, pero cada 15 minutos era la tanda. Volví, porque me fui en el 88 y volví en el 93 a Radio Azul, pero ya como conductora de programa, porque David (Díaz) me había llevado a FMA que estaba recién creada para hacer un programa con él y éramos un grupo".
Según contó, la fueron dejando sola, empezó los días de semana hasta que la llamó nuevamente José Ángel Mendiola para co-conducir con él la mañana.
"Ahí empecé como conductora ya con experiencia de notas porque David me había puesto al frente un programa de los sábados y otros después ya de de lunes a viernes", sostuvo.
De la misma manera, Mirta contó que "hacía entrevistas. Es lo que más me gusta hacer, se perdió la magia de la locución en vivo, porque ya después teníamos que grabar cada publicidad que llegaba y ya salía la tanda grabada como es ahora. Entonces, el programa era tratar un tema que a Mendiola se le iba ocurriendo y lo hacíamos entre los dos, participaba mucho la gente, algo que también se sigue haciendo en algunos medios ahora".
"El trabajo es lo que te hace estar bien"
Con relación a si se jubiló, especificó que "sí, pero continué trabajando hasta que Radio Universal cerró. Es decir, estoy jubilada hace 5 años pero seguí trabajando igual. Para mí el trabajo es lo que te hace estar bien".
Este año Mirta no está haciendo nada en los medios pero se encuentra muy feliz dictando catecismo.
Continuó recordando que "en 1987 entré a Canal 2, de 88 al 90 -que me llamó David (Díaz) para ir a FMA-, hice televisión solamente".
"En el noticiero estuve con Oscar 'Popo' Berrios Pérez, aunque empecé con Roberto Maumús haciendo el noticiero y después estuve con Miguel Di Spalatro la gran parte", amplió.
"Es decir hacía la lectura del noticiero en cámara durante 11 años. Igual nunca dejé de hacer radio, son diferentes formatos. Recuerdo que Maumús siempre me resaltaba eso, lo bien que me había adaptado a la cámara porque no me costó, me era familiar".
Hizo un apartado mencionando que "además la radio tenía y sigue teniendo la improvisación, que es como yo me manejé siempre. Yo en la radio leía las tandas solamente, las notas y todo lo demás era todo improvisado".
Otra de las cuestiones que contó es que "'Popo' escribía y nosotros lo leíamos, se estilaba así".
Prejuicios con la estética: una historia sin fin
En cuanto a la estética en la televisión, nuestra homenajeada explicó que "en la tele la cronología era la siguiente: primero pasaba por lo de Ana Sottile que me maquillaba, después me daba todo para que me maquillara sola en el canal".
Mirta fue consultada sobre si antes había prejuicios sobre la estética, es decir cuerpo, imagen en general.
Dijo que "siempre hubo prejuicios, particularmente con el cuerpo nunca tuve rollo, nunca me quise hacer la flaquita que no soy y no me importaban mis kilos".
No obstante, le preocupó siempre su prolijidad, contó que "lo primero que hice cuando me llamaron para hacer el informativo fue ir a la peluquería y cortarme el pelo cortito, porque eso sí me preocupaba: estar frente a la cámara prolija. A la gente le gustaba verme así, de hecho me vistió casi todo ese tiempo Lelén Boutique e Irmita vendía todo lo que yo tenía gente que iba a buscar el blazer, el sweater".
Ejemplificó "los lunes, martes y miércoles Irmita me llevaba la ropa, en tanto el jueves, cuando se la devolvía e iba a buscar las nuevas prendas para jueves y viernes, ya tenía vendida la anterior, una locura".
Reflexionó "yo me encontré también, en el momento de la televisión con Ana Sottile que me dio muchos tips para que yo pudiera ir tomando e Irmita me ayudó un montón porque había colores todavía en esa época que no se podían usar. Por ejemplo el azul se perdía, salía la cabeza sola. Ellas dos me ayudaron muchísimo".
"Yo no sirvo para ir a vender porque además es violento"
En segundo lugar, se refirió a su "despedida" del canal.
"A mí me echaron del canal porque yo estaba mal enmarcada (no figuraba como locutora del noticiero), yo no me fui, me despidieron. Fue la época que se vendió Canal 2 y lo tomó otra empresa aunque ya estaba en Radio Azul. Porque, como dije anteriormente, siempre trabajé en radio y la televisión en esos años, y después seguí siempre en radio".
Con respecto a si siempre tuvo sueldo o salió a vender -e iba a porcentaje como se estila actualmente-, señaló que "en Radio Azul y Canal 2 siempre tuve sueldo fijo. Pero cuando me fui de Radio Azul en el año 2000, no estaba buena la situación económica y demás, y me llaman de Radio Universal. Y ahí sí el dueño 'Cacho' López, me pidió - cuando me fui de Radio Azul tenía La Marca, el supermercado Suma, y algunos más, se vinieron conmigo- 'andá y vendete'. Y yo la verdad es que yo nací para vender a través del micrófono, no sirvo para ir a vender porque además es violento, me iba a vender yo, entonces no estaba bueno que yo le pida a la gente que me acompañe".
Continuó "esto ocurrió durante un tiempo, y después quedé en Radio Universal donde estuve mis últimos 25 años, -porque estoy cumpliendo este año 50 años de locutora- de haber estado en Radio Universal".
Concluyó la frase "tengo 67 años, estaba en cuarto año del secundario cuando empecé a trabajar".
Los últimos años
En tercera instancia Mirta siguió en ese viaje en el tiempo que la llevó este diario en el marco del Día del Periodista.
"En Radio Universal, cuando murió 'Cacho', el dueño, quedamos la esposa de 'Cacho', Claudia Disavia y yo empezando a ver cómo llevábamos la radio. Era una locura en ese momento, porque éramos dos mujeres con todo", opinó.
Mirta aclaró que "nunca tuve parte en la radio, pero sí Claudia me decía, 'bueno, vos quedate con esta publicidad y yo me quedo con esta' y fue así cómo 'llevamos' la radio".
Con respecto a si extraña la radio, expresó que "al principio extrañé mucho, igual pensé que iba a ser peor. Cuando anunciamos que cerrábamos, porque era muy raro cerrar la radio también, porque había un tiempo por si alguien quería la licencia, se transfería. Al no pedirla nadie hasta el 30 de octubre, se le dio de baja, esa señal ya no existe".
Pero, insistió en que "pensé que iba a ser peor".
Y contó que "ocurre que en vacaciones era muy insoportable, porque me atragantaba con las cosas para transmitir, para decir.
Este año, tenía un compromiso de palabra con algún colega que me dijo, 'no te comprometas con nadie, que ya vamos a hablar'. La verdad que todavía no pasó nada aún y no sé si tengo ganas de volver ahora".
Redes sociales: "no opino porque no sé si me bancaría las críticas terriblesque hay en este momento"
Con relación a adaptación a las redes sociales, señaló que "tuve un ofrecimiento para trabajar en un streaming y no me hallo. Tengo Instagram, Facebook, pero sólo para compartir información pero no mi vida personal. No opino porque no sé si me bancaría las críticas terribles que hay en este momento. Ahora está todo muy violentado, no lo soportaría; entonces agradezco cuando me saludan para mi cumpleaños y voy compartiendo cosas que tienen que ver con lo que me interesa".
Este año celebra sus 50 años como locutora, una trayectoria impecable que convive con sus 53 años de labor casi ininterrumpida como catequista, actividad a la que se dedica plenamente en la actualidad.
Hoy en día coordina un grupo de catequesis en la Catedral, una tarea que le demanda mucho tiempo y a la que está completamente abocada, reconociendo que este espacio también tiene un valor enorme. A diferencia de épocas anteriores, cuando le dedicaba el tiempo que le quedaba libre, actualmente se siente muy cómoda trabajando desde ese lugar, ya que lo vive como una verdadera vocación.
"El periodismo está muy boca sucia"
Sobre qué opina del periodismo actual, valoró el lenguaje que se emitía en la radio.
Precisó que "el periodismo está muy boca sucia. Yo omitiría todo lo que se dice que no fuera lo que uno está acostumbrado a hablar en radio. Soy una defensora del lenguaje, nuestro lenguaje que es tan amplio y que tenemos tanta diversidad para poder hablar.... ¿por qué utilizar malas palabras? en términos radiofónicos y no nos costaría nada.
Escuchando radios A.M., me doy cuenta que todo el mundo ahora está en la misma y la camarita dentro del estudio tampoco me gusta".
Resumió "lo último que hice en Radio Azul era 'Campo y Progreso' que me había llamado Mirta Torchio antes de la pandemia. Incluso durante la pandemia estuvimos un tiempo haciéndolo desde casa, pero cuando lo hacía en estudios había cámara, y yo no, nunca estuve de acuerdo. Incluso en Universal hoy todos están muy acostumbrados a transmitir en vivo, yo les pedía que sacaran fotos pero que la nota era entre el entrevistado y yo".
"No estoy de acuerdo con el periodismo que recibe sobres"
Sobre el desmerecimiento del periodismo ofreció su opinión.
"Hoy la gente opina desde las redes, no hay objetividad, perdimos el respeto entre los seres humanos, y al faltar el respeto todo va entrando en la misma vorágine. Ojalá se rescatara porque el periodismo es algo necesario. Yo siempre les decía a mis oyentes: 'no se queden con una sola opinión, escuchen al que es afín del Gobierno, al que no, y saquen ustedes sus propias conclusiones".
Prosiguió "hoy sabes que si querés escuchar gente del Gobierno te vas a hacer C5N, si querés escuchar a uno que lo critique te vas a TN o a Nación Más, y ya sabés los periodistas cómo son".
De la misma forma, resaltó que "antes nadie sabía lo que opinábamos cada uno da a quién votábamos, qué Gobierno nos gustaba más y ahora es vox populi".
Sobre qué opina sobre los periodistas 'comprados', respondió "siempre hubo. Ahora están más a la vista, pero siempre se supo que hay periodistas que van cambiando de color de acuerdo a lo que van opinando también en sus programas".
"Para mí está mal, está bien que cada uno busca de acuerdo a su conveniencia económica y hay quienes les importa crecer mucho económicamente y aprovechan cuando les hacen un ofrecimiento".
En lo personal, sostuvo que siempre trabajó con total libertad y aseguró haber ejercido su profesión desde la gestión de Juan Atilio Barberena. Tuvo su propio programa y pudo participar activamente desde la vuelta de la democracia, comenzando con el profesor Ruben César de Paula.
De ahí en adelante, contó que siempre con la libertad de opinar sobre lo bueno y lo malo. Explicó que, quizás, al tratarse de opiniones o críticas expresadas con respeto, nunca sufrió censura ni recibió cuestionamientos de nadie.
Asimismo, señaló que cuando tiene que manifestar un desacuerdo, busca la palabra adecuada para sugerir otra alternativa.
Finalmente, dejó en claro su postura ética al afirmar que, lógicamente, no está de acuerdo con el periodismo que recibe sobres.
Para terminar, es importante destacar que no fueron sólo 50 años de carrera sino que en paralelo Mirta conformó una familia: tuvo tres hijos.
"Los chicos vivieron toda mi profesión, porque yo salía del canal y estábamos juntos. Trabajé siempre de mañana y me iba cuando terminaba el noticiero. Siempre las tardes fueron para ellos. Hoy estoy sola, ya cada uno viven en sus casas, no tengo nietos pero cada uno está formando su propia familia y eso también me pone contenta. Enviudé a los 57 años, los chicos ya estaban grandes, somos una familia sin chicos todavía, pero muy pero estamos bien, y cada uno en lo suyo también. Tenemos nuestras reuniones dominicales, estoy contenta".
A pesar de haber alcanzado un hito extraordinario al cumplir medio siglo de trayectoria como locutora, la pasión por el micrófono sigue tan viva como el primer día, dejando siempre abierta la puerta a un futuro regreso.
Así se lo confiaba recientemente a uno de sus hijos durante un almuerzo, asegurándole que, si bien se encuentra sumamente feliz y plena con su presente, la vocación permanece intacta.
De hecho, encuentra hoy en la conducción de los actos oficiales el escenario perfecto para canalizar esa pasión de siempre y, como suele decirse en la profesión, seguir despuntando el vicio de la comunicación.

En Radio Azul Mirta con David Díaz y Gustavo Mandagarán. GENTILEZA MIRTA DE LA TORRE
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Entre la herencia de un padre que vendía entradas en boliches y la obsesión por la coma bien ubicada, el periodista azuleño recorre dos décadas "de aire". Un camino que empezó con un anuncio publicado en el diario EL TIEMPO y hoy se aferra a la radio como un refugio para los que no tienen pantallas, pero sí historias mínimas que contar.
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