COLUMNA DE LA UCR

A los radicales de Azul nos hicieron trampa…

Constituir e integrar el frente CAMBIEMOS significó un importante desafío para el radicalismo a nivel nacional, provincial y local, pero en aquel preocupante momento de la patria, gran parte de los radicales entendimos que era necesario unirnos a otros partidos políticos con el objetivo superior de recuperar las instituciones republicanas y por sobre todas las cosas, la esperanza de todo un pueblo.

CAMBIEMOS fue aceptado por la ciudadanía y en las elecciones de octubre de 2015, le otorgó su voto de confianza, dejando atrás a una Republica signada por la corrupción y las mafias.

Desde diciembre del 2015, los radicales comenzamos a prepararnos para transitar un camino lleno de esperanza, siendo participes directos en la reconstrucción de una nueva Argentina, aunque muy pronto se desvaneció, al ver que nuestros socios políticos eran más de lo mismo, sí, más de lo mismo; se abalanzaron sobre todos los cargos públicos disponibles e hicieron innumerables zancadillas y sometieron al manoseo de nombres a respetables ciudadanos, integrantes de nuestra fuerza política, en el afán desmedido de caja política por un lado y cerrarle las puertas y ventanas de ciertas dependencias públicas, con la intención de someternos y propiciar la asfixia del radicalismo, el mismo que trabajó incansablemente en la campaña electoral y colocó un fiscal en cada mesa del distrito y de todo el territorio argentino para garantizar un escrutinio claro y alejar el fantasma del fraude.

El tiempo pasó y no hubo ningún avance, integración ni posibilidad de generar un espacio que contenga en nuestra ciudad a los partidos políticos que integramos Cambiemos, solo chicanas, avisos de último momento cuando llegaba algún funcionario provincial o nacional; y todo se desbarrancó cuando el actual intendente  Bertellys, actitud saltimbanqui por medio, anunció su pase desde el FPV de Aníbal Fernández y Cristina Kirchner a CAMBIEMOS, con el visto bueno de la Gobernadora Vidal, sellando a fuego las similitudes entre ambos frentes, que nada tenían que ver en un principio, enterrando así las diferencias y convicciones, a cambio de las conveniencias personales  y olvidándose de los verdaderos motivos que nos unieron.

Todo volvió a la “normalidad”. El escenario era el ideal para que Bertellys, acostumbrado a este juego, lleve a la práctica, bajo el pretexto de “todo lo hacemos por Azul”, una despiadada transversalidad, la misma estrategia perversa desplegada por Vidal y su rejuntado grupo de asesores, muchos de ellos mercenarios al servicio de cualquier ideología (y viejos conocidos nuestros), cooptando integrantes de otras fuerzas políticas, que conjuntamente con numerosos agentes municipales, de buenas a primeras, se vieron integrando una nueva agrupación, herramienta ésta para sostenerse políticamente hasta su reelección en el 2019, con mas semejanzas al FPV, hasta sus colores utiliza en las distintas propagandas, y escondiendo todo lo que tenga que ver con la identificación de CAMBIEMOS.

Dentro de nuestro espacio local, algunos radicales que se oponían fervientemente a conformar un ámbito común con el PRO y los demás partidos políticos integrantes del frente, en un cuestionable e inconsulto giro, pasaron a integran el gobierno de Bertellys y hasta su lista de precandidatos oficialistas.

Sin dudas el principal mentor de todas estas maniobras, tiene nombre, un personaje que al igual que el intendente, cayeron en esta ciudad movidos por los intereses personales y la política. Es el hombre que decide la conveniencia o no de las acciones y políticas públicas y diseña las estrategias de poder, cada vez más concentrado en su persona y al servicio de su propia ambición política.

Así, con estos antecedentes nos aprontamos a encarar un nuevo proceso electoral, el del presente año, con el mandato de nuestra convención provincial de propiciar por todos los caminos el acuerdo y el consenso para la integración de una lista única de precandidatos, que demuestre al electorado la fuerza, unión y decisión de nuestro espacio de continuar con el cambio iniciado para beneficio de todos. No fue posible, solo propusieron entregar migajas, a pesar que en los medios declaran otra cosa, ante la mirada esquiva y el silencio cómplice de los demás actores del frente.

Nos propusimos, por decisión prácticamente unánime de nuestros afiliados, presentar una lista para competir con la oficialista, y a esa tarea nos abocamos hasta su perfecta presentación, en tiempo y forma, en la ciudad capital de la provincia y nos dispusimos a esperar confiados, su aprobación por el máximo órgano del frente cuando llegó la trampa, digitada desde el alto comando de la provincia con la complicidad local.

Las viejas prácticas de tirar por la borda a la ley, esta vez de las manos de aquellos hombres y mujeres que prometieron hacer la nueva política, nos excluyó por diferentes y nos proscribió con argumentos tan poco convincentes, que tuvieron que salir a explicarlos por todos los medios, sin pensar que en lo diferente está la riqueza de su aporte, está la posibilidad de crecer, promoviendo el interés general.

Hoy seguimos PROSCRIPTOS y esta situación no solo atenta contra el derecho a participar de la vida democrática en nuestro país sino que afecta de manera escandalosa el derecho a elegir de los ciudadanos en nuestra ciudad. Nadie se puede arrogar la prerrogativa de bajar a dedo, tal Nerón en el circo romano, decidiendo quien sí  y quien no, ni un intendente y menos una gobernadora, elegidos por la voluntad popular, porque atentan contra el mismo principio que les otorgó su autoridad como representantes del pueblo.

Siempre nos ajustamos a derecho y en esta instancia crucial, haremos eso mismo. Los radicales de Azul, por más que nos pese en contra, confiaremos en el dictamen de la justicia porque es la única manera de demostrar a la ciudadanía que queremos y necesitamos vivir en un país serio, donde este tipo de situaciones queden atrás, en la memoria de muchos como los actos de unos pocos, que no se animaron a vivir en plena democracia y recurrieron a la trampa para sostenerse en un lugar que les queda grande.

No integramos CAMBIEMOS solo para convertirnos en espectadores de una película que comenzó como un romance y puede terminar con un final poco feliz. Los radicales queremos acción, ser parte de un cambio verdadero que nos devuelva el sueño de un país mejor.

Esta lucha continúa, no solo por nuestros hijos, sino por cada uno de los jóvenes que se acercan a nuestra casa con la esperanza de vivir en una ciudad mejor, donde la igualdad y las oportunidades sean para todos y no para aquellos que la historia se encargará de colocarlos en el oscuro lugar que se merecen.

Secretaria de Prensa y difusión.

Unión Cívica Radical de Azul

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