LA ELECCIÓN EN DOS ESCUELAS RURALES

A pequeños lugares, grandes historias…

Lara Soledad Cánepa, al momento de emitir su sufragio en la Mesa N° 154 de Pablo Acosta.Las mellizas Azul y Florencia Lescano, cumpliendo su función como autoridades de mesa.
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Lara Soledad Cánepa, al momento de emitir su sufragio en la Mesa N° 154 de Pablo Acosta.

Rodeada de uno de los paisajes más pintorescos de nuestro partido, cercana al Paraje Arroyo Los Huesos y al límite con Tandil, más precisamente en el kilómetro 221 ½ de la Ruta 226, se encuentra ubicada la Escuela Rural N° 33 “Elena Saloy de Casado”. Durante la jornada eleccionaria de ayer, funcionó allí la Mesa N°155, con 21 electores habilitados.

“En los lugares pequeños, se encuentran grandes historias”, bromeó una de las personas que recibió a EL TIEMPO, unos 45 minutos antes del cierre de los comicios.

El comentario surgió como respuesta a la sorpresa del periodista cuando, intentando rescatar algunos datos de las autoridades de mesa, descubrió no sólo que ambas eran hermanas, sino que además eran mellizas.

Azul y Florencia Lescano (“Lescano con s”, aclaró una de ellas), con domicilio en un campo distante a unos 8 kilómetros de ese lugar, tienen 21 años y estuvieron acompañadas por su familia.

Algo tímidas y entre risas contaron que el día transcurrió demasiado tranquilo y que hasta entonces sólo 9 personas habían sufragado.

Al final del día, la cifra quedó ratificada: 5 votos para Turón, 2 votos para Molina, 1 para Mónica Segui y el restante En Blanco.

Testigos en el lugar atribuyeron el alto nivel de ausentismo al pésimo estado de los caminos rurales.

El voto de los monjes trapenses

La llegada de EL TIEMPO a la Escuela N° 37 “Almafuerte” de Pablo Acosta se dio al filo de las 18 horas.

Junto con el periodista, arribó al lugar una joven que llegó “con lo justo” a emitir su voto, el número 57 de un total de 90 electores habilitados.

Lara Soledad Cánepa, así dijo llamarse, contó que su marido Joaquín votó en Tandil y que por eso se les había hecho un poco tarde. Coqueta, luego de posar para la foto, consultó: “¿En qué diario voy a salir?”.

El establecimiento educativo, donde también funciona el Jardín de Infantes 911, además de estar distante a unos 50 kilómetros de la planta urbana cuenta con la particularidad de ser el lugar de votación de los monjes trapenses, 7 de los cuales emitieron su voto en la única mesa habilitada en el lugar, la N° 154.

En un breve diálogo con las autoridades, previo al inicio del conteo, se informó que no se habían recibido boletas del Frente Unidad Ciudadana y que, pese a haber advertido la situación, ningún fiscal ni apoderado de ese espacio se había acercado a reponerlas.

Pese a esperar por más de una hora los resultados, los mismos no fueron suministrados. Un trago amargo para el viaje de vuelta. El chocolate que producen en el Monasterio, y que convidaron al periodista, no fue suficiente para atenuar ese sabor.

 

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