Acerca del cuidado del patrimonio azuleño

Podar los naranjos de nuestra ciudad puede generar una importante sanción debido a que fueron declarados patrimonio urbanístico.
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Podar los naranjos de nuestra ciudad puede generar una importante sanción debido a que fueron declarados patrimonio urbanístico.

Podar los naranjos de nuestra ciudad puede generar una importante sanción debido a que fueron declarados patrimonio urbanístico.

Múltiple y variados son los temas que ha ido abordando el Concejo Deliberante de Azul en los últimos años. Hay uno que aparece recurrentemente y es el del cuidado del patrimonio, ya sea en lo edilicio, como en cuanto a los espacios públicos, así como el arbolado. Patrimonio tangible e intangible.

Dentro del primero, se ha trabajado duramente en lo que respecta a los usos y costumbres en el Parque Municipal D.F Sarmiento, se ha debatido sobre la Plaza San Martín y la Boca de Las Sierras, entre otros. Hoy queremos detenernos en una planta concreta, los naranjos amargos, que han sufrido en los últimos quince días distintos atropellos.

Es sabido que cuando el ingeniero Francisco Salamone diseña sus obras: la portada del Parque, la plaza San Martín, la portada del Cementerio, elabora senderos de unión con naranjos, los que están destinados a embellecer las calles y la vida de los transeúntes con su color y con su perfume, con naranjas y con azahares.

Es decir que dichas especies forman parte del patrimonio de la ciudad, tanto como las obras mencionadas. Como tal están protegidas como las obras que unen. En el año 2012, la comisión de turismo y patrimonio solicita y logra por Resolución N° 3136, que se establezca un plan de reforestación para completar los sitios donde hubieran sido extraídos.

En el año 2014, por ordenanza N° 3576 son declarados patrimonio urbanístico de la ciudad, en la que expresamente se prohíbe la extracción, poda aérea y de raíces.

Vuelve el tema en el 2016, cuando la Escuela Pedro Burgos presenta un proyecto para la utilización de los frutos, que remite a un convenio entre el municipio y los microemprendedores del 2006, por resolución N° 2696.

Dicho esto, creímos necesario recordar a toda la comunidad este carácter de bien público, al que es necesario cuidar, pues está protegido. A los destrozos comprobados en algunas especies de la calle Irigoyen, se sumó el jueves 20, la tala, lisa y llana de una especie en la calle Belgrano entre Leyría y Castellar, que aparentemente «molestaba» a los andamios colocados para pintar el frente de la vivienda.

Avisado el municipio, según comunicación, se aplicó la sanción que la legislación prevé y que es bueno sea de conocimiento de todos los vecinos.

Porque la ciudad es el espacio compartido, porque creemos que entre todos nos corresponde cuidar que no haya más vidrieras rotas, ni accidentes, ni heridos por acciones violentas, es que ponemos estas reflexiones que consideramos necesarias, para valora y proteger también el patrimonio arbóreo.

Porque la legislación es letra muerta si los vecinos no la toman, la ejercen, se convierten en salvaguarda de lo que ha sido concebido para mejorar imagen de una ciudad que merezca ser disfrutada.

 

Concejales Estela Cerone y Erica Torena,

miembros de la comisión del Arbolado Público

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