Actividades deportivas para asmáticos

El asma es una de las principales enfermedades no transmisibles. Según datos de la OMS (Organización Mundial de la Salud) existen unos 235 millones de personas con esta patología.

Se trata de una enfermedad crónica que inflama y estrecha las vías respiratorias. El asma causa períodos repetidos de sibilancias (silbidos al respirar), presión en el pecho, dificultad para respirar y tos.

Durante los ataques de asma, el revestimiento de los bronquios se inflama, con lo que disminuye su diámetro interno y se reduce el flujo de aire que entra y sale de los pulmones.

Los síntomas asmáticos recurrentes son causa frecuente de insomnio, cansancio diurno, disminución de la actividad y ausentismo escolar y laboral.

Las personas que sufren asma pueden realizar actividades deportivas, siempre que se observen ciertas previsiones y controles.

El ejercicio puede provocar una crisis asmática, aunque eso se puede evitar. Del mismo modo que los asmáticos no tienen el ejercicio prohibido. Al contrario, hacer ejercicio es aconsejable.

Además, la presencia del asma inducida por el ejercicio puede indicar un mal control de la enfermedad. En este sentido, la Sociedad Española de Neumonología y Cirugía Torácica detalla que el asma está controlada cuando el paciente no tiene tos, sibilancias, dificultad respiratoria ni opresión en el pecho. Para saber que el asma está bajo control, las molestias han de ser infrecuentes, suaves y deberían aliviarse rápidamente con el inhalador.

De igual modo, el asma controlada permite al paciente llevar una vida normal, sin restricciones, sin pérdida de días laborales o de clase.

Las pruebas de función pulmonar, deben ser normales o incluso haber mejorado. Si estas condiciones se cumplen, las personas con asma están preparadas para practicar ejercicio físico.

Las personas con asma que no han hecho deportes con anterioridad tienen una condición física pobre. Por eso la adaptación debe ser progresiva, para que con el tiempo se aprenda a diferenciar entre el cansancio y la fatiga por falta de entrenamiento y el ahogo de una crisis asmática.

La causa fundamental de esta crisis es producida por un enfriamiento rápido e intenso de los bronquios, que pierden calor y humedad.

Los deportes que se hagan en ambientes cálidos y húmedos evitarán que aparezca la crisis y también aquellos deportes que se practiquen en salas cerradas, en las que normalmente el ambiente es más cálido que en el exterior.

El Colegio de Farmacéuticos de Barcelona sostiene que hay diferentes tipos de ejercicio para los asmáticos, y cada uno de ellos exige una cantidad diferente de oxígeno. La natación es uno de los mejores deportes para los asmáticos porque no provoca excesiva presión pectoral y se practica en un ambiente húmedo.

En cambio correr, ejercitarse en la cinta o andar en bicicleta son actividades poco adecuadas para las personas con asma.

A través del ejercicio el paciente con asma obtendrá por si mismo la confianza y entusiasmo necesarios para tomar parte en actividades a las que está expuesto diariamente.

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