ANOCHE

Agarrate Catalina se presentó en el Español

Los uruguayos estuvieron en el escenario dando a conocer su espectáculo “Días de Julio”. Un show con mucha música, humor, denuncia social y emociones a flor de piel. A sala llena la murga hizo un show de casi dos horas que fue ovacionado por el público presente.

Se presentó anoche en el Teatro Español la reconocida murga uruguaya Agarrate Catalina con su espectáculo “Días de Julio”.

NACHO CORREA
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Se presentó anoche en el Teatro Español la reconocida murga uruguaya Agarrate Catalina con su espectáculo “Días de Julio”. NACHO CORREA

Cuando arriba del escenario hay una verdadera obra de arte no existe alternativa más que dejarse llevar. Los sentimientos se conectan y las emociones quedan a flor de piel: la risa, la angustia, la bronca y la felicidad se condensan en casi dos horas que parecieron cinco minutos. Lo bueno dura poco.

Eso pasó ayer en el Teatro Español. Se presentó la murga uruguaya Agarrate Catalina. Ya sabiendo un poco del tema uno puede intuir con lo que se encontrará sobre las tablas: excelentes voces, una historia magnífica, maquillaje artístico y un vestuario excéntrico y de calidad.

Hasta ahí todo bien, pero de manera inmediata los personajes enlazan con el público y la sorpresa se genera. Lo que uno no espera, las risas y las lágrimas, se revela de manera impensada y sólo queda disfrutar.

Los orientales trajeron a nuestra ciudad un espectáculo llamado “Días de Julio”, la historia de un hombre un poco diferente al común de la sociedad, antisocial y un genio en cuanto a conocimientos científicos se trata. Más simple: un bicho raro. Él se relaciona con su madre, una mujer ya anciana que condena la forma de vida de Julio, el protagonista, y añora los viejos días que vivía con su esposo.

A partir de esta historia, un grupo de ratas que conviven con ellos en una derruida mansión cantan a raíz de distintos disparadores que se dan en la charla entre Julio y su madre: nombres uruguayos, la tecnología, el papel de los medios y muchas otras cosas.

Pero quizá la más importante, y que siempre está presente en esta importante murga, es el grado de resistencia a un sistema capitalista haciéndolo explícito. Julio arregla objetos tecnológicos de manera gratuita para poder ganarle al sistema “que desde su columna vertebral está mal”, dice en uno de los pasajes de la obra.

El humor es parte fundamental de este show que hace reír a todos los presentes hasta el grado de la carcajada y la sonrisa en las caras de los presentes no se borra por casi todo el espectáculo.

La cosa luego cambia cuando los medios de comunicación meten la mano en la figura de Julio que primero lo alabaron y, por eso mismo, lo condenaron. Las lágrimas cayeron por más de una mejilla demostrando tristeza pero también impotencia.

Cuando, más allá de ver un gran show, la gente se va del teatro con una enseñanza, con un pensamiento y viendo algunas cosas de manera diferente, haber pagado una entrada valió más que la pena. Lo valió todo.

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