Lectores

Agradecimiento a profesionales y trabajadores del Hospital Pintos

Sr. Director: Quiero expresar un agradecimiento ya  la vez realizar una reflexión acerca de los hospitales que tenemos en esta querida ciudad.

El agradecer parece que fuera una conducta pasada de moda en esta sociedad, donde critican abiertamente y sin conocimiento cualquier actividad, especialmente las vinculadas con la salud.

Todos conocemos el desapego presupuestario que sufren los hospitales públicos, además de las limitaciones tecnológicas y de insumos existentes.

Los trabajadores y los profesionales  que desarrollan su tarea en estos lugares son los más castigados por una gran operación maliciosa y en muchos casos malintencionada, que desacredita el buen accionar que ellos desarrollan día a día. Salvar una vida, atender urgencias, hablar y explicar a las familias; esto pareciera que no es nada. Si bien es una obligación profesional, el trabajo noble y desinteresado es digno de destacar.

Las malas noticias salen enseguida, cuando se salvan vidas no.

Nosotros tenemos atenciones personalizadas que no sabemos valorar, pero sí criticar.

Tenemos que dar gracias a Dios por tener los doctores y doctoras que están a nuestra disposición. No les creemos ni les tenemos confianza a los médicos, pero nos olvidamos que día a día cualquier persona en urgencia, accidentados en motos o en las rutas, o lo que fuera, están protegidos por estos doctores. También sabemos que son muchos y dónde van; al Hospital Pintos o al de Niños.

Personalmente tuve un episodio con mi hijo, con fuertes dolores de cabeza. Enseguida lo llevé al Hospital Pintos, con todo lo que significa un cuadro así.

Desde ese momento no pararon de brindarle atención, haciéndole todos los estudios que había que realizarle y gratis.

Estuvo varios días internado hasta que determinaron que era lo que tenía. Gracias a Dios, nada malo. Nunca dejaron de asistirlo.

Las familias en estos casos deben tomar decisiones y ahí es cuando uno se encuentra en apuros: ¿Qué sería lo mejor para el hijo? Y acá es donde vienen las opiniones: Que hay que llevarlo a otro lado, que acá no lo dejes, que no están haciendo nada, etc.

Y yo le agradezco a todas las personas que se pusieron a disposición de nosotros: familiares, amigos; a todos gracias. Pero también quiero decir que confiemos en los profesionales que tenemos acá.

Tal vez en algunos casos no tendremos la tecnología de alta complejidad que algún caso requiera, pero si podemos asegurar que son los primeros derivan a la familia trasladando al paciente a otro centro asistencial, lo cual no significa que los médicos de acá no sepan; todo lo contrario, saben y mucho.

Reflexionemos, cuidemos y seamos agradecidos de los médicos profesionales azuleños.

Gracias por todo estimado amigo Miguel Copello, Dra. Sirote, Dra. Ruiz, Dr. Donelli, Dra. Saldaño; Dr. Bezarón y al resto de los médicos que estuvieron presentes. A  los enfermeros y enfermeras que se preocuparon con mucho empeño y dedicación al cuidado de mi hijo. Y principalmente a un doctor que estuvo cerca de nosotros, conteniendo y explicando como marchaba todo constantemente, a vos querido doctorcito Mayo, un afectuoso gracias por todo.

Profesionales como esto son los que -a los que pasamos alguna complicación de salud- nos hacen sentir seguros, que estamos bien atendidos.

Nuevamente gracias.

Rubén O. Vera y Flia.  

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