HOMICIDIO EN VILLA FIDELIDAD

Ahora acusado del crimen, el albañil tampoco declaró ayer

Tras la muerte, el lunes último, de un joven llamado Miguel Omar Imas, que el pasado sábado había resultado gravemente herido de dos disparos, el ahora imputado por ese homicidio tuvo que ser indagado nuevamente. En esa audiencia llevada a cabo en horas de la mañana de ayer en Tribunales, Martín Aníbal Bermay -al igual que ya había sucedido cuatro días atrás, cuando fue aprehendido y una de las víctimas que tuvo este hecho aún estaba con vida- se negó a declarar.

Martín Aníbal Bermay, el albañil acusado de balear el pasado sábado en Villa Fidelidad a dos jóvenes, volvió a ser trasladado ayer a Tribunales para ser indagado, dado que el expediente penal que se está instruyendo por lo sucedido había sido recaratulado tras el deceso de una de las víctimas que tuvo ese episodio delictivo, la cual había sido identificada como Miguel Omar Imas.

Al igual que había ocurrido el pasado sábado por la tarde, cuando el hombre había sido indagado por primera vez por lo ocurrido en las primeras horas de ese día en inmediaciones del club San José, Bermay nuevamente se negó a declarar ayer cuando fue llevado a Tribunales para ser sometido a esa segunda indagatoria en la sede de la Fiscalía donde se está instruyendo un sumario penal por lo ocurrido.

Teniendo en cuenta el deceso de Imas, ocurrido el lunes último mientras estaba internado en el Hospital Pintos, ahora el hombre de 41 años -el mismo que había cumplido tiempo atrás una condena consistente en una pena de trece años de prisión por otro asesinato que en esta ciudad sucedió en diciembre de 1998- está formalmente acusado de los siguientes delitos: lesiones leves, portación de arma de fuego de uso civil sin la debida autorización legal y homicidio agravado por el uso de arma de fuego, en concurso real.

En la Unidad Funcional de Instrucción número 13 actualmente a cargo del fiscal Javier Barda se está tramitando este sumario judicial. Un expediente donde el cambio de calificación a causa de la muerte de una de las víctimas que tuvo este hecho obligó a que Bermay tuviera que ser ayer a la mañana nuevamente sometido a una indagatoria.

Y en esa audiencia optó por no declarar; amparándose para eso en el derecho que le asiste como imputado de negarse a hablar de esos episodios delictivos que se le atribuyen en carácter de autor.

Los voceros allegados a la instrucción de la causa penal señalaron a EL TIEMPO que después de cumplida con la indagatoria el hombre pidió por escrito que desde la comisaría primera, la seccional policial donde actualmente permanece en carácter de detenido, lo trasladen a la Unidad 7.

En la cárcel de varones con sede en esta ciudad perteneciente al Servicio Penitenciario Bonaerense el albañil azuleño ya había estado preso durante varios años, purgando una condena por otro asesinato que cometió el 25 de diciembre de 1998.

Ese crimen había tenido como víctima, a la salida de un baile en el club San Martín de esta ciudad, a un joven al que -según lo que quedara probado en el juicio oral que por dicho homicidio se hiciera en agosto de 1999- el ahora acusado de cometer otro crimen le efectuó un disparo con un revólver calibre 22.

Tal lo que ya había sido informado en la edición de ayer de EL TIEMPO, ese hecho -considerado a escala penal como un homicidio simple– había derivado en que Bermay fuera condenado a trece años de prisión por los jueces que integraron para aquel proceso el Tribunal Oral en lo Criminal número 1 de Azul.

El ilícito materia de ese debate -el primero que, tras la reforma del Código Procesal Penal en 1998, se hizo por un asesinato en Azul- había tenido como víctima a Juan Pablo Fernández en momentos que se encontraba en la caja de una camioneta junto a varias personas más, un joven a quien Bermay le había disparado con un arma de fuego de la que después se deshizo.

Ese crimen había ocurrido en el marco de una serie de incidentes registrados a la salida de un baile que en Navidad del ya referido año se había realizado en el San Martín, club situado en una de las esquinas de las calles Bogliano y Alvear.

El mismo día en que le disparara a Fernández el albañil fue detenido por personal policial ligado a la investigación de aquel crimen.

Y tras cumplir la condena de trece años de prisión que le fuera impuesta como autor penalmente responsable de ese homicidio, quedó en libertad el 26 de agosto del año 2011, luego de había estado preso en la Unidad 7, la misma cárcel a la que ahora ha pedido que lo trasladen nuevamente tras su aprehensión, llevada a cabo el sábado pasado, por este nuevo asesinato que se le imputa.

Si bien la totalidad de la pena que debía cumplir vencía en diciembre de 2011, favorecido por diferentes beneficios Bermay había sido excarcelado unos meses antes. Además, en la última etapa de cumplimiento de esa sanción, el albañil azuleño salía diariamente a trabajar y regresaba por las noches a dormir al penal, señalaron ayer voceros del SPB consultados por este diario.

Lesiones leves  y un asesinato

Desde la UFI 13 la Dra. Rita Prátula, instructora judicial, es quien está efectivizando diferentes medidas relacionadas con el nuevo homicidio que se le atribuye a Bermay.

Además de la muerte de Imas, el albañil está acusado de haberle disparado a un joven llamado Fernando Javier Andrada.

De 19 años, fue el primero en resultar herido en el marco de los hechos que siguen siendo materia de investigación. Y al ser trasladado ese mismo sábado minutos antes de la hora seis al Hospital Pintos, se comprobó que sólo había resultado con una lesión leve en una de sus piernas a causa de ese disparo que recibió y se le atribuye, en carácter de autor, a Bermay.

Las versiones en torno a lo sucedido señalan que los tres implicados en estos incidentes habían estado en el club San José, lugar donde una discusión derivó luego en que Andrada fuera baleado en cercanías a la sede de esa entidad deportiva -situada en San Carlos y Bolívar- y en que, posteriormente, resultara gravemente herido de dos disparos Imas, que murió el lunes pasado.

La autopsia a la que el cadáver del joven -que tenía 27 años- había sido sometido reveló que una hemorragia interna había sido el motivo de su deceso.

Uno de los disparos que recibió hizo que el plomo de una bala calibre 22 quedara alojado en su cabeza, el cual no le fue posible extraer mediante una operación, dado que ni bien el sábado fue ingresado al Hospital Pintos su estado de salud fue considerado extremadamente grave por los médicos que lo atendieron.

El joven que falleció el pasado lunes mientras estaba internado en el centro asistencial municipal también presentaba una herida de bala, con orificio de entrada y salida, en su muslo izquierdo, aunque la lesión vital que derivó en su deceso fue la otra, provocada en su cabeza por un disparo que le fue efectuado en el rostro.

Fueron dos lugares diferentes aquellos donde, según se sospecha ahora, Bermay les disparó a ambos jóvenes con una carabina calibre 22 que después fue incautada en su poder cuando lo aprehendieron.

En ese contexto, las versiones señalan que el albañil, luego de herir a Andrada, aguardó oculto entre unos pastizales a Imas para efectuarle al menos dos disparos, hecho sucedido en un predio cercano a la Unidad Sanitaria 2, en Bolívar y Chaves.

Instantes después a que ambos jóvenes resultaron heridos el sábado pasado, policías que tomaron intervención en estos incidentes habían arrestado a Bermay, cuando en su poder portaba la carabina calibre 22 y un cuchillo, armas ambas que fueron incautadas y ahora deben ser sometidas a diferentes pericias.

El dato

Las versiones que en sede policial les fueron tomadas a diferentes testigos de estos hechos van a ser ampliadas en la UFI 13, cuando esas personas sean nuevamente citadas en el marco de esta Investigación Penal Preparatoria que se está llevando adelante. Además, ha sido previsto que el albañil acusado del crimen de Miguel Omar Imas sea sometido en los próximos días a estudios psiquiátricos y psicológicos en la Asesoría Pericial Departamental.

 

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