CLIMA

Ahora se estima que no será un año con La Niña

El episodio sería ‘débil’. El clima será ‘favorable para la producción’, dice la BCBA. Alerta por alto riesgo de heladas tardías en esta primavera. Previsiones hasta el invierno.

El fenómeno climático La Niña "pierde fuerza", según se desprende del Informe Estacional publicado el lunes por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires 
Noviembre sólo experimentará riesgo de heladas localizadas en las serranías bonaerenses y zonas aledañas, y en algunas zonas serranas.
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El fenómeno climático La Niña "pierde fuerza", según se desprende del Informe Estacional publicado el lunes por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires

BUENOS AIRES. La Bolsa de Cereales de Buenos Aires publicó este lunes su nuevo Informe Estacional sobre el clima que se proyecta hasta octubre de 2017, en el cual destaca que el desarrollo del fenómeno climático La Niña “pierde fuerza”.

Ahora, las previsiones pasan por un estado entre La Niña ‘débil’ o ‘neutral frío’.

“No obstante, aunque con menor intensidad que la prevista inicialmente, La Niña irá afirmando gradualmente su presencia sobre las zonas del oeste del Cono Sur que se encuentran más cercanas al Océano Pacífico, donde se ubica su foco de acción”, indicó la BCBA.

Por esta causa, Perú, Bolivia, Chile, el NOA, Cuyo y el noroeste de la Región Pampeana, donde los efectos de La Niña son positivos, observarán precipitaciones superiores a lo normal, que repondrán las reservas de humedad de esta extensa área, que durante las temporadas previas sufrió una prolongada sequía.

Por su parte, el este del Paraguay, el sur del Brasil, el Uruguay y el este de La Argentina, donde la acción de “La Niña” es negativa, serán poco afectadas por ese fenómeno, al mismo tiempo que experimentarán una acción positiva del Atlántico, dando como resultado un escenario cercano a lo normal, en sus valores medios, aunque bastante perturbado por la puja entre los factores antagónicos actuantes.

“De esta manera, los factores climáticos se combinarán para proveer un escenario favorable para la producción en la mayor parte del área agrícola del Cono Sur”, alentó el informe elaborado por el ingeniero agrónomo Eduardo Sierra.

El estado del océano Atlántico Sur

Desde mediados del año pasado, el Atlántico Subtropical muestra un movimiento antagónico entre la corriente marina cálida del Brasil, que aporta agua caliente desde el Ecuador hacia del sur, y la corriente marina fría de Malvinas, que aporta agua fría desde el Mar Glacial Antártico hacia el norte.

Este fenómeno viene produciendo perturbaciones que envían aire frío y húmedo hacia el continente, causando una gran persistencia de mal tiempo sobre el litoral atlántico.

Se espera que esta situación persista durante la mayor parte de la temporada 2016/2017 provocando lluvias sobre las áreas cercanas al Litoral Atlántico, mitigando considerablemente la acción negativa de “La Niña” sobre dichas zonas.

Limitantes hídricas en la primavera

Las extensiones con probabilidad de precipitaciones superiores a lo normal se indican con tonos desde verde oscuro (levemente por encima de lo normal) hasta azul (muy por encima de lo normal).

Contrariamente, las extensiones con probabilidad de precipitaciones inferiores a lo normal se indican con colores desde verde amarillento (levemente inferior a lo normal) hasta rojo (muy por debajo de lo normal).

Durante la primavera irán afirmándose los rasgos descriptos en los párrafos anteriores.

La mayor parte del área agrícola chilena, el área agrícola boliviana, la Región Occidental del Paraguay, el NOA, el oeste de la Región del Chaco, gran parte de Cuyo y el extremo noroeste de la Región Pampeana, donde el accionar de “La Niña” es positivo, registrarán precipitaciones superiores a lo normal, con alta probabilidad de tormentas severas, con riesgo de granizo, aguaceros torrenciales y vientos).

Debido a la debilidad del presente episodio de “La Niña” y a su lejanía al Océano Pacífico, el norte y el centro del área agrícola del Brasil, donde la influencia del fenómeno es positiva, no observarán mayores perturbaciones, registrando precipitaciones cercanas a lo normal, aunque sumamente irregulares, y con numerosos focos de valores moderadamente inferiores a lo normal.

El sur del área agrícola brasileña, la Región Oriental del Paraguay, el centro y el este de la Región Pampeana, la Mesopotamia y la República Oriental del Uruguay, donde la acción de “La Niña” es negativa, recibirán la influencia positiva del Océano Atlántico, por lo que las precipitaciones alcanzarán valores desde levemente inferiores hasta levemente superiores a lo normal.

Sobre el sudeste de Córdoba, el extremo norte de La Pampa, el sudoeste de Santa Fe y el noroeste de Buenos Aires comenzarán a diferenciarse un foco de sequía, que afectará a las zonas aledañas.

Riesgo de heladas

El riesgo de heladas primaverales se mantendrá dentro del rango normal para la estación.

-Octubre observará riesgo de heladas localizadas (azul claro) hasta el centro de la Pcia de Buenos Aires y en las zonas serranas cercanas a la Cordillera, mientras que más hacia el norte y hacia las zonas bajas sólo se observarán entradas de aire fresco (celeste), si capacidad de daño.

-Noviembre sólo experimentará riesgo de heladas localizadas en las serranías bonaerenses y zonas aledañas, y en algunas zonas serranas.

-A partir de Diciembre, como es normal, desaparecerá todo riesgo de heladas, aunque se producirán algunas irrupciones de aire fresco, que afectarán al Litoral Atlántico y a las zonas serranas.

Limitantes hídricas en el verano

Las extensiones con probabilidad de precipitaciones superiores a lo normal se indican con tonos desde verde obscuro (levemente por encima de lo normal) hasta azul (muy por encima de lo normal).

Contrariamente, las extensiones con probabilidad de precipitaciones inferiores a lo normal se indican con colores desde verde amarillento (levemente inferior a lo normal) hasta rojo (muy por debajo de lo normal).

Durante el verano se acentuarán los rasgos descriptos en los apartados anteriores.

La mayor parte del área agrícola chilena, el área agrícola boliviana, la Región Occidental del Paraguay, el NOA, el oeste de la Región del Chaco, Cuyo y el extremo noroeste de la Región Pampeana, donde el accionar de “La Niña” es positivo, continuarán registrando precipitaciones superiores a lo normal, con alta probabilidad de tormentas severas, con riesgo de granizo, aguaceros torrenciales y vientos.

El norte y el centro del área agrícola del Brasil, continuarán observado precipitaciones cercanas a lo normal debido a que su distancia al Pacífico hace que los efectos de “La Niña” no se manifiesten.

El sur del área agrícola brasileña, la Región Oriental del Paraguay, el centro y el este de la Región Pampeana, la Mesopotamia y la República Oriental del Uruguay, donde la acción de “La Niña” es negativa, continuarán recibiendo la influencia positiva del Océano Atlántico, por lo que las precipitaciones alcanzarán valores desde levemente inferiores hasta levemente superiores a lo normal.

El foco de sequía, previsto sobre el este de Cuyo y el oeste de la Región Pampeana, incrementará su intensidad, extendiendo su acción hacia las áreas aledañas.

Entre los episodios de precipitaciones podrían alternarse lapsos secos y moderadamente calurosos prolongados.

Riesgo de calores estivales

Los factores climáticos actuantes harán que los calores estivales moderen su intensidad, quedando cerca o algo por debajo de lo normal.

En el área donde La Niña provocará efectos positivos (Bolivia, el NOA, el Chaco Paraguayo, el oeste del Chaco Argentino, Cuyo y partes de Chile), la elevada nubosidad asociada a las lluvias, y los suelos bien provistos de agua, se unirán para moderar las temperaturas.

En toda la amplia extensión cercana al Litoral Atlántico del Brasil, Uruguay, y La Argentina, así como en la Región Oriental del Paraguay, los vientos marítimos provocados por el choque entre la corriente cálida del Brasil y la corriente fría de Malvinas harán que las temperaturas se mantengan en promedio por debajo de lo normal, si bien se producirán algunos episodios de calor intenso.

Puede observarse en los mapas adjuntos que el área serrana del noroeste de Córdoba y las zonas aledañas experimentarán temperaturas algo por debajo de lo normal debido a la abundante nubosidad.

Limitantes hídricas en el otoño

Las extensiones con probabilidad de precipitaciones superiores a lo normal se indican con tonos desde verde obscuro (levemente por encima de lo normal) hasta azul (muy por encima de lo normal).

Contrariamente, las extensiones con probabilidad de precipitaciones inferiores a lo normal se indican con colores desde verde amarillento (levemente inferior a lo normal) hasta rojo (muy por debajo de lo normal).

Durante el otoño irán atenuándose los rasgos climáticos descriptos anteriormente.

La mayor parte del área agrícola chilena, el área agrícola boliviana, la Región Occidental del Paraguay, el NOA, el oeste de la Región del Chaco, el centro y el oeste de Cuyo y el extremo noroeste de la Región Pampeana, donde el accionar de “La Niña” es positivo, seguirán observando precipitaciones superiores a lo normal, con alta probabilidad de tormentas severas, con riesgo de granizo, aguaceros torrenciales y vientos.

El norte y el nordeste del área agrícola del Brasil continuarán registrando precipitaciones algo superiores a lo normal, mientras que el centro registrará un final temprano de la estación de lluvias, entrando rápidamente en la estación seca.

El sur del área agrícola brasileña, la Región Oriental del Paraguay, el centro y el este de la Región Pampeana, la Mesopotamia y la República Oriental del Uruguay, donde la acción de “La Niña” es negativa, continuarán recibiendo la influencia positiva del Océano Atlántico, por lo que las precipitaciones alcanzarán valores desde levemente inferiores hasta levemente superiores a lo normal.

El foco de sequía, previsto sobre el este de Cuyo y el oeste de la Región Pampeana recibirá alivio, reponiendo parcialmente sus reservas de humedad.

Las tormentas cordilleranas incrementarán fuertemente su intensidad, superando su nivel normal, produciendo descensos térmicos fuertes, con creciente riesgo de heladas, en el centro y el sur del área agrícola argentina y uruguaya, así como en las zonas serranas.

Paralelamente, se acortarán los lapsos secos y cálidos prolongados, que se alternarán con lapsos lluviosos más prolongados y calmos.

Riesgo de heladas otoño-invernales

Con la llegada del otoño volverán a activarse los riesgos de heladas, aunque sin exceder los niveles normales para esa estación.

-A partir de mediados de Abril comenzarán a intensificarse las entradas de aire polar, produciéndose heladas localizadas en las áreas serranas.

-En Mayo las masas de aire polar llegarán con vigor hasta todo el oeste serrano de La Argentina, Chile y Bolivia, así como al Planalto Brasileño, y comenzarán a extenderse por las llanuras de La Argentina y el Uruguay.

-En Julio, el dominio de los vientos polares se hará casi completo, llegando las heladas generales hasta el oeste de La Argentina, Chile y el oeste de Bolivia, mientras que las heladas localizadas abarcarán gran parte de La Argentina, el Uruguay, la Región Oriental del Paraguay y el sur del Brasil.

Esta evolución, aunque no muy alejada de lo normal, marca una tendencia que hace pensar que 2017 podría presentar un escenario de moderado a alto riesgo de heladas tardías. (Noticias AgroPecuarias)

 

 

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