RUGBY DE PRIMERA DIVISIÓN

Antes, una fiesta; después, la misma fiesta… de siempre

El rugby local tuvo su máxima expresión el sábado pasado: Azul Rugby Club recibió a Remo por el Torneo Oficial de la UROBA. El resultado no aportó contradicciones a la extensa racha de victorias remeras en el partido más especial de la ciudad.

TOTO CHIODINI
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TOTO CHIODINI

La sensación del déjà vu volvió a ser la que domine a todo borraja el sábado en el Ricardo Molteni, una vez concluido una nueva edición del clásico del rugby local. Pese a los matices propios de esta vez, cada azulgrana probablemente no haya podido desechar con facilidad la noción de circularidad, de repetición de la historia: un nuevo Azul Rugby Club – Club de Remo se coronaba con festejo azul.

Por eso se habla de dos fiestas, si bien una se enmarca en la otra: temprano, cuando el partido de la máxima categoría todavía estaba en fase ‘a priori’, ambas hinchadas establecían un marco notable al predio del sur local; ya más tarde, cuando el clásico comenzaba a instalarse en las estanterías del pasado, los que siguieron celebrando fueron aquellos que no han parado de hacerlo en los últimos cruces entre borrajas y remeros: precisamente éstos últimos.

Pero las cosas comenzaron temprano en el reducto azulgrana, con la M 14 que enfrentó a El Fortín de Olavarría y logró imponerse por 20 a 19; los tries corrieron por cuenta de Alex Violante (3) y Facundo Carozzi. En la continuidad que tuvo la inquietante previa del clásico local, también jugó la M16 de ARC, contra el mismo rival. Esta categoría corrió la misma suerte que su antecesora, ya que ganó por 34 a 5; en esta caso los tries los anotaron Montínez y Felipe Perdomo (convirtió cinco), quien además sumó dos conversiones.

Seguidamente, los juveniles le dieron el paso a la Intermedia, inmediatamente antes de la Primera. Con equipos de 13 jugadores, la borraja fue derrotada categóricamente por 17 a 0. Fue un buen partido de ambos equipos, donde se puedo apreciar la vuelta a la actividad del “Toto” Chiodini.

Otra alegría que se escapa remando 

Ya el color de la cancha era otro cerca de las 15 horas. Gente de ambos equipos se situaron sobre los laterales a la espera del pitazo inicial, en una tarde cálida donde la expectativa era rotunda y quedó de manifiesto.

Fue un comienzo trabado, bien disputado por ambos, con una leve superioridad de la visita en ese temprano segmento. Con juego rápido por la línea, Remo arremetía contra la línea de las 22 yardas, donde era frenado por el local a metros del ingoal.

El visitante manejaba los lines, pero en el tema scrums Azul Rugby se hacía fuerte y la paridad era notoria. Hubo una gran evolución pasado los veinte minutos en el conjunto dirigido por Guzmán y Ciuffo, a partir de comprender que una clave se daba en la estocada, en ir con los “gordos” al frente. Así logró complicar a su rival, acorralándolo contra su línea de defensa. Pero las imprecisiones en el control de la guinda y los errores propios le privaron de convertir.

Las chances más claras fueron para los pateadores, con un penal por lado, pero ambos salieron besando las H. El ocaso del primer tiempo dejaba a todos con el grito atragantado.

La voz fuerte de Ciuffo se escuchó en el centro de la cancha; el entrenador pugnaba por sostener el temple y que los frutos al fin beneficiaran el esfuerzo.

El segundo tiempo traería las alegrías desde el minuto cero. Apenas salió Azul Rugby del medio, Remo tomó la pelota, la abrió a la punta y Facundo Caldentey corrió derechito, cintureando, para enterrarse bajo las H. Luego, el try fue convertido y el 7 a 0 dejaba atontado al local.

El elenco sureño, sin embargo, entendía por dónde estaba el juego, y buscó focalizarse en eso. Los forwards demostraron lo que valen y fueron para adelante cada vez que tenían la ovalada en su poder. Y tanto fueron que en un desprendimiento, Lucho Sscalcini pudo escabullirse y, empujado por todos, convirtió el try.

Las cosas eran parejas y justas con el 7 a 5, si bien ARC era un poco más y seguía buscando con los “gordos”; con varias puntadas penetró nuevamente en la línea defensiva remera y fue Manuel “Culon” Albarrán el que entró como una tromba, arrastrando rivales, para que la tribuna explote y festeje lo que era el 10 a 7 a falta de diez minutos para el cierre. ¿Podía revertirse la funesta historia clásica?

Podía, claro, pero Remo no estaba muy de acuerdo con que sucediera esta vez. La visita avanzó tenazmente, sin miramientos; acorraló a su oponente, que se defendía junto al Ingoal. La velocidad de jugadores se notaba y de punta a punta fue la jugada para que el win encontrase el hueco, ponga cuarta y se frenase recién bajo la H.

Ya el tiempo era arena fugándose de los dedos cuando la pelota, en la conversión, marcó el 14 a 10 favorable a Remo. Azul Rugby salió a jugársela toda, pero los penales, por el nerviosismo, y la defensa visitante, lo privaron de lo que más deseaba: operarse esta mufa que lleva casi 2 años alimentándose de frustraciones en el clasico.

Esta derrota no sólo duele por el rival, sino también porque deja a ARC en el último lugar de la tabla en el certamen de la UROBA, lo mismo que decir que no clasificó a las próximas instancias.

El sábado, el rugby borraja pasará a ser de Veteranos, equipo que enfrentará a la Primera de El Fortín en un partido amistoso.

 

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