LA SEMANA POLÍTICA

Argentina y el espejo de la frustración

Cómo impacta la crisis y la vulnerabilidad del Gobierno. Un país que  repite su ciclo de errores. La gestión Bertellys en el laberinto de Cambiemos. Reacomodamientos políticos.

Escribe Carlos Comparato
(comparatoc@yahoo.com.ar)
Hace tres semanas esta columna señalaba en su primer párrafo: “No transcurren, precisamente, días apacibles en este país inentendible en el que reina un permanente dèjá vu. Esta historia resulta conocida y ese anclaje a la encrucijada permanente borronea los perfiles de esta sociedad. Dólar, tasas, tarifas e inflación marcan el impacto no sólo en la economía sino, sustancialmente, en la política. Lo que parecía sencillo en el imaginario del presidente Mauricio Macri le está resultando una enorme mochila ya que no se trata sólo de una transferencia de recursos a grupos concentrados y poderosos sino la ruptura con los sectores sociales que lo ubicaron en la Casa Rosada.”
¿Veintiún días después qué es lo que cambió? Que nuevamente Argentina recurre al Fondo Monetario Internacional asfixiada por una corrida financiera y sin tener a quién golpearle más la puerta para seguir endeudándose con lo que esa decisión significa en la historia política criolla.
Inflación indomable
Resulta todo tan contradictorio e improvisado, que lo que aparecía de sencilla solución como la cuestión inflacionaria, según el discurso oficial, en realidad nunca se le encontró la vuelta y este gobierno tiene que apelar a decisiones que lo acercan más a una idea intervencionista del Estado, que tanto ha aborrecido, para intentar poner en caja a las grandes cadenas formadoras de precios. Esto demuestra que, en ese territorio,  pueden palmearle la espalda al funcionario de turno pero la especulación y el dinero no tienen patria ni bandera.
¿La crisis inmanente de este país es económica o política? ¿Cómo se explica la reiteración de ciclos sin que se hayan modificado las razones de fondo para semejante culebrón? Hay un debate primordial que sigue inconcluso y es el modelo de Estado. El péndulo va de un lado al otro poniéndole una venda a la decadente clase dirigente. Es innegable que se está atravesando en Occidente un colapso del sistema de los partidos tradicionales pero en Argentina todo adquiere un tono dramático porque, ¿para dónde mira otra vez esta sociedad impregnada de relatos y consignas altisonantes? ¿Aguarda la llegada del ángel salvador que la rescate del apocalipsis? Esa imprudente tendencia a la solución mágica con los actores de reparto que se repiten.
País jardín de infantes  
La recordada María Elena Walsh escribió en plena dictadura militar, año 1979, un artículo que quedaría impregnado para siempre: “Desventuras en el país jardín de infantes”. Hablaba de la censura de aquella época pero apuntaba a la conducta de la  sociedad en su conjunto: “…cuando el censor desaparezca ¡porque alguna vez sucumbirá demolido por una autopista! estaremos decrépitos sin saber ya que decir. Habremos olvidado el cómo, el dónde y el cuándo y nos sentaremos en una plaza como la pareja de viejitos del dibujo de Quino que se preguntaba: ¿Nosotros qué éramos?”.
Expresaba su cansancio por compartir “el peso de la frustración generalizada. Porque es célula de todo organismo social y no aislada partícula. Porque por más que la imagen del país en el exterior le importa duele el cuerpo de ese país por dentro”.
No podemos seguir metabolizando frustraciones en una democracia que sigue acumulando una enorme deuda social. La incógnita es si este gobierno podrá salir del atolladero.
El dilema de Bertellys     
Es evidente que esto impacta en toda la geografía de la República. Y en Azul se dan circunstancias muy particulares. La gestión municipal de Hernán Bertellys, que amaneció de la mano del Frente para la Victoria, pegó una voltereta sin escalas y se plegó al Frente Cambiemos. En una etapa compleja del Municipio, con números que no  cierran, con una alianza social que se ha visto sacudida por diversas situaciones, ¿cómo evita no verse arrastrada por las tribulaciones de esa alianza? Dicho de otro modo: con fondos de provincia y Nación que no tienen la soltura del año pasado, un malestar social indisimulable, ¿cómo recrea un perfil propio que lo diferencie? ¿Hay un plan B? En la reciente reunión de un sector del peronismo realizada en Azul, en realidad del kirchnerismo y que va en línea con el slogan que pregonan los eternos mandatarios de San Luis los hermanos Rodríguez Saa “Hay 2019”, se ve como imposible un regreso de Bertellys a esas filas.
Ruidos    
Pero, como se sabe, el movimiento es muy amplio y lleno de matices por lo que no resultaría descabellado que pudiera darse alguna alquimia con otros sectores. Hoy, se asegura desde el entorno del Jefe Comunal, la alianza con Cambiemos sigue sólida. Sin embargo, si hay algo imprevisible es la política argentina. Y tan es así, que hay ruidos de sectores del mismísimo PRO local que, por las dudas, están moviendo fichas y abriendo el paraguas “por las dudas”.
En ese contexto, también ha habido reuniones informales de radicales, el GEN y hasta macristas, para ir pergeñando algún tipo de armado atento a la dinámica que se está atravesando. Y el peronismo irá definiendo su perfil en la medida que se vayan acomodando los diversos referentes provinciales y nacionales.
La única certeza, es que a esta altura y faltando un año y medio para las elecciones, nadie tiene un candidato claramente definido. Esa es la ventaja con la que corre Bertellys aunque también puede ser su karma si la gestión no termina siendo abrumada por un contexto adverso.
 
 
 
 
 

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