“Armar un equipo que tengamos por diez años”   

Ese es el desafío de la dupla técnica que compone con Balquinta, mascarón de proa de un proyecto que pugna porque el fútbol de Azul Athletic pueda “arrancar de cero”. En diálogo con EL TIEMPO, el ex 10 fidelino analizó el empate frente a Piazza y defendió el largo plazo que su trabajo necesita: “Estos jugadores van a sentir el golpe, y si lo asimilan vamos a tener jugadores para diez años y campeonatos para diez años”.

Silvio Pantaleón, DT de Athletic: “El proyecto es con los pibes del club porque sabemos que con ellos podemos contar un tiempo más”. FOTOS NACHO CORREA


Por Silvio Randazzo.
“Se está laburando desde la escuelita hasta la Primera en un proyecto que es general. Hay dirigentes jóvenes que están laburando para ello, se va a intentar dar una vuelta de timón. Le pido a los hinchas que apoyen, que empiecen a ir a la cancha, que eso para los chicos que juegan es lo más lindo. El otro día había un montón de gente. El que es hincha del Athletic que apoye, que las cosas van a salir, porque cuando se labura las cosas salen”. Es lo último que dice Silvio Pantaleón en la charla con EL TIEMPO, mientras la lluvia determina las distintas tonalidades de una banda de sonido humedecido. Vale como espíritu de esta hora cero de Azul Athletic Club, al menos a lo que al fútbol respecta.
Se lo nota calmo y con las cosas muy claras al entrenador; está en su casa futbolística y codo a codo con un gran amigo (también un símbolo albo), Carlín Balquinta. Dice que entendieron –ellos, la dirigencia y algunos jugadores de antaño– que la única manera de alumbrar nuevos caminos esperanzadores para la estrellita, era reconocer que se estaba mal, accionar valientemente y mirar hacia adentro del club para hallar los protagonistas de este nuevo proyecto, mayoritariamente jugadores muy jóvenes.
En su casa, recién llegado para ponerse a resguardo del aguacero,  Pantaleón repasa las claves del empate ante Piazza, un partido “raro” que “se descontroló mucho”, opina y que, reconoce, “no fue lindo para el público”.
–¿Qué sensaciones te dejó un partido tan entreverado y tan poco jugado como el del domingo?
–Mirándolo un poco con el diario del lunes, sí, fue un partido raro; por ahí, dentro de la cancha no te das cuenta. Fue un partido muy friccionado, que se desvirtuó bastante con la expulsión del chico de Piazza, de “Choni” y se descontroló mucho después.
–No pudieron sacarle mucho provecho a jugar con uno más durante 37 minutos.
–Lo pensamos de una manera porque sabíamos la característica y la calidad de los jugadores de Piazza. Tuvimos que cambiar el esquema de la forma y la idea que nosotros teníamos, pero hay que adaptarse a los rivales, en este caso al puntero, que venía de jugar una semifinal de un Argentino.
Medianamente salió bien, no fue para el público un partido lindo. Nos queda ese sabor amargo de que sobre el final se nos escapan dos puntos, pero creo que hicimos un gran partido. Cuando ellos se quedan con un jugador menos, la idea era sumar un jugador a la mitad de la cancha y sacar un defensor. Pero sabíamos que en cualquier momento nos iba a pasar a nosotros una expulsión.
–¿Desde qué perspectiva era trascendente este juego ante Piazza? ¿En un proyecto que apunta tanto al futuro, de qué manera consideran las circunstancias inmediatas?
–Sabíamos que era un partido motivador para lo que viene. Y pensando en el futuro, sabemos muy bien que son los resultados los que mandan y afectan el modo en que estamos trabajando. ¿En qué sentido? Que si no clasificamos entre los 8 y hacés un torneo malo, se viene abajo el proyecto.
Venimos bien, hemos perdido partidos que quizá no merecíamos perder, que hemos jugado bien. Hemos pecado de inexperiencia, pero creo que a medida que pasen los partidos vamos a empezar a sumar los puntos que ahora se nos escapan por tal motivo.
–¿La idea original era disputarle la tenencia del balón a Piazza o pasaba más por agruparse e ir hacia los rincones de la defensa de Piazza, que siempre se adelanta mucho?
–Plateamos un 4-4-2 para esperar en zona a Piazza, que sabíamos que los volantes y los delanteros hacen muchas diagonales, y tienen dos laterales que van y vienen continuamente. Reforzamos el medio con dos volantes jóvenes y con velocidad por afuera: Joel Herrera, que venía jugando de punta, y el chico de Albisini, que viene haciéndolo por izquierda. Por momentos, Piazza no pudo dañarnos por afuera; creo que Mariano Borda tuvo una sola, en el primer tiempo, pero no nos hicieron mucho daño…en el segundo tiempo la del penal. No recuerdos muchas por afuera. Sí vimos que Piazza intentó manejar la pelota y ahí se dio el desorden del partido, y nosotros también aprovechamos. Quizá si hubiéramos aprovechado alguna más de De Stéfano, que tuvo dos abajo del arco, quizá el resultado era otro. Medianamente lo que planificamos salió bastante bien.
–¿Compartís cierta idea generalizada de que al juez el partido se le salió de control muy temprano y que, después, ni con las tarjetas pudo retomarlo?
–Sí, creo que a partir de la expulsión de Parodi se desvirtuó el partido. Y me parece, no me gusta hablar mucho de los árbitros, que tanta tarjeta no calmó nada. Fue un partido muy intenso y no sé si se le fue de las manos o fue la forma que el juez encontró de manejarlo.
 “Sabemos que estos jugadores van a sentir el golpe”    
Silvio Pantaleón habla de proyectos, habla de trabajo y habla de futuro. Pero sabe que así como ciertas malezas acechan y marchitan a determinadas plantas, así la entidad de los resultados afecta el devenir de una propuesta que necesita meses (muchos más de los que ha tenido) para florecer. Y entonces sí, que la misma sea juzgada con otra vara, una vez que estos chicos que hoy, en buena medida, lucen la estrellita negra en su pecho “se hayan hecho grandes”.
–¿Fue idea del cuerpo técnico plantear esta suerte de hora cero de la Primera División de Athletic?
–Fue un proyecto consensuado con la dirigencia, juntos planeamos un proyecto a largo plazo. Igualmente, antes de comenzar con esto hablamos con todos los jugadores del club, les comentamos sobre nuestro deseo de que se queden a darle un mano al proyecto. La mayoría tomó otra decisión, nosotros la respetemos. Por eso fuimos a buscar a Flamengo y a Giacoboni, sabíamos que a un equipo joven le tenés que poner una cuota de experiencia para afrontar un torneo. No nos gusta mandar a los chicos al muere, a pasar un mal momento en la cancha. Creo que estos dos chicos…chicos grandes nos han traído una tranquilidad grande en el equipo, hablan con todos los jugadores, están complementados totalmente con el grupo.
El proyecto es justamente con los pibes del club porque sabemos que con ellos podemos contar un tiempo más. Después, los chicos se van a tener que hacer grandes, es como todo, hay que pasar el proceso.
–Con Carlín, ustedes jugaron en Primera desde chicos y terminaron siendo veteranos de la división. Estando los proyectos tan condicionados por los resultados, ¿cómo administran las ansiedades y cómo se alienta a un grupo que se pone la camiseta de Athletic cada fin de semana?
–Es complicado. Sabemos que esto viene de un arrastre de hace años, no es una idea nueva, no es que ahora vamos a apostar a los pibes porque Athletic viene de ganar tres, cuatro campeonatos seguidos y ahora…No, se venía tambaleando desde hace un par de años y fue una decisión que tomamos con los dirigentes de arrancar de cero y si tenemos que esperar un tiempo más, como se ha esperado todos estos años, lo haremos. Pero la idea es tratar de lograr algo más adelante pero que quede para el tiempo que viene; queremos armar un equipo que tengamos por diez años. Son chicos de 18, 19 y 20 años. Nos paramos ahora y sabemos que estos jugadores van a sentir el golpe, y si lo asimilan vamos a tener jugadores para diez años y campeonatos para diez años.
Athletic necesita salir campeón, con Carlín lo sabemos, siempre hemos jugado y hemos tenido de una década de muchos campeonatos, más de una década. Los tiempos ahora son diferentes, ahora hay que trabajar mucho en la cabeza de los pibes. Viene un proceso nuevo y en dos o tres años se va a ver en todos los equipos.
La idea es volver a lograr el Athletic competitivo que cada dos años a lo sumo ganaba un campeonato. Mientras, seguramente muchos van a hablar, van a putear, se van a enojar. Pero también están los que van a apoyar y a entender esto.
–¿Qué te aporta Balquinta y qué le aportás a él?
–Con Carlín jugamos más de diez años juntos y siempre yo pegadito a él. Así que nos entendemos bastante, siempre hay diferencia de pensamientos y eso está muy bueno. Él aporta mucho de la parte que ha jugado toda su vida, la zona media y la defensiva, y yo me encargo un poco más del medio para arriba. Nos vamos interponiendo, coordinamos las cosas juntos. También está “Pipi” Castro, que es de Sexta, y comparte bastante la idea de nosotros.
–¿Y quién es el que más arenga, el que pega el último grito en el vestuario?
–Generalmente Carlín tiene eso de saltársele un poco más la cadena (risas). Eso está bueno, el 5 que toma la palabra. Somos los dos bastante efusivos.

“Hemos perdido partidos que quizá no merecíamos perder”.


 

¡Deja un Comentario!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *