INMINENTE INICIO DE LA OBRA

Arquitectos locales le darán forma al diseño del centro comercial a construirse frente al Balneario

 

 

 

Será por concurso a definirse en el transcurso de esta semana. En diálogo con EL TIEMPO, los tres integrantes del jurado –el ingeniero Alejandro Irigoyen y los arquitectos Roberto Ashifu y Jorge Palmisano- adelantaron que los cuatro anteproyectos presentados cuentan con una alta calidad y que será “difícil” definirse por uno de ellos. El equipo que haya realizado la propuesta ganadora se hará cargo del diseño a llevarse a la práctica en un amplio terreno situado en el barrio Ceferino Namuncurá, frente al ingreso al Santa Elena. 

Imágenes del proyecto que la desarrollista entregó a los equipos
concursantes. Sobre estas volumetrías los participantes debieron trabajar en el diseño.
Alejandro Irigoyen, y los arquitectos Roberto Ashifu y Jorge Palmisano, integrantes del jurado que elegirá entre uno de los cuatro anteproyectos. El ingeniero integra el grupo Inversiones Azuleñas S.A. Otra visión del emprendimiento a edificarse en el barrio Ceferino Namuncurá, frente al Santa Elena. GENTILEZA INVERSORES AZULEÑOS S.A
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Alejandro Irigoyen, y los arquitectos Roberto Ashifu y Jorge Palmisano, integrantes del jurado que elegirá entre uno de los cuatro anteproyectos. El ingeniero integra el grupo Inversiones Azuleñas S.A.

Un jurado integrado por reconocidos profesionales arquitectos locales y por el ingeniero Alejandro Irigoyen, en representación del grupo inversor, se pronunciará en el transcurso de los próximos días respecto de la propuesta ganadora del concurso que se lanzó para definir el diseño del centro comercial a construirse en un amplio terreno del barrio Ceferino Namuncurá, frente al Santa Elena y a pocos metros del balneario municipal. Con ese fin se originó a fines del año pasado un concurso de anteproyectos a pedido de Inversiones Azuleñas S.A., el grupo que tiene a su cargo la construcción del emprendimiento.

Para conocer detalles de la propuesta, de la que formaron parte arquitectos jóvenes y otros profesionales con trayectoria en el medio local, este diario recibió al ingeniero Irigoyen; y a los reconocidos arquitectos Roberto Ashifu y Jorge Palmisano, quienes forman el jurado que tendrá a su cargo la selección de uno de los cuatros anteproyectos presentados.

El representante del grupo inversor explicó que la semana pasada venció el plazo para la entrega de las propuestas del concurso que se abrió hace aproximadamente 45 días. “Esto fue una propuesta que hizo el grupo inversor a la Asociación de Arquitectos. Ellos convocaron a profesionales y se presentaron cuatro propuestas, todas locales y con un altísimo valor profesional en el marco de una presentación que nos dejó sorprendidos. Estamos dedicados al análisis exhaustivo de cada una y pensamos que la semana que viene (por la que comenzó ayer) ya vamos a poder hablar con los participantes para comunicarles cuál ha sido la propuesta ganadora”, dijo Irigoyen.

“La propuesta ganadora –explicó- es la que está definiendo toda la estética del conjunto, de la plaza central, del estacionamiento, hotel, estación de servicio. Estamos tratando de encontrarle la vuelta como para elegir la propuesta que mejor le venga a Azul”.

El ingeniero admitió que los resultados de la iniciativa colmaron con amplitud las expectativas que tenía el grupo inversor. “Uno podía imaginarse qué tipo de propuesta podíamos tener pero cuando uno ve cada proyecto, se da cuenta que el impacto es muy fuerte. Uno empieza a soñarlo antes de comprar el terreno, a pensar las distintas opciones y también el grupo inversor se dio cuenta que esta no era una obra para un profesional solo y por eso también decidimos abrir el juego a gente que está altamente capacitada para esto, como son los arquitectos, por el diseño de espacios del tipo urbano pero de uso público”, indicó y ponderó la calidad de propuestas presentadas.

“Esto requiere de un profesionalismo y experiencia en el diseño que se ha visto reflejado en las cuatro propuestas que recibimos. Sin duda los cuatro grupos supieron captar claramente la idea que surgía de las bases del concurso y a Jorge (Palmisano) y a Roberto (Ashifu) les pedí que me acompañaran para hacer la elección de la propuesta. En mi caso en mi condición de inversor inmobiliario e ingeniero y ellos, desde la visión más artística, arquitectónica y urbanística. Ojalá logremos el mejor resultado posible”, amplió.

Encomiendas y prioridades

En el pliego de bases y condiciones Inversiones Azuleñas S.A. trazó el objetivo del concurso. “La empresa desarrollista ha decidido llevar adelante un concurso entre profesionales locales de la arquitectura para abordar el proyecto de fachadas generales de espacios comunes y plaza seca del mismo. Es intención de la propietaria realizar un centro comercial moderno, amigable con su entorno urbanístico y con el medio ambiente y cuyas características principales sean las de un gran espacio de encuentro de toda la comunidad de Azul, donde no sólo los vecinos puedan realizar compras sino también compartir momentos de recreo y ocio en familia, se indicó.

También se pidió a los concursantes del certamen considerar que “este emprendimiento debería ser abrazado como propio por la mayor cantidad posible de vecinos azuleños”. “Más allá de la obra propiamente dicha –se aclaró-, nuestra empresa intenta aportar al desarrollo económico y social de nuestra ciudad pautas de trabajo que puedan servir de guía para otros emprendimientos que puedan ser encarados por diversos sectores de nuestra vida en comunidad sean éstos públicos, privados o del tercer sector. Romper barreras de nuestra propia idiosincrasia, avanzar en la búsqueda de consensos básicos, propender al trabajo en equipos multidisciplinarios, priorizar materiales y tecnologías disponibles en nuestro ámbito local y perseguir la innovación, son aspectos centrales que deberán regir la concreción de este proyecto si pretendemos alcanzar altos niveles de satisfacción de todos los actores que oportunamente participen y de los futuros usuarios”.

A propósito de otras metas trazadas, Irigoyen indicó en la nota brindada a EL TIEMPO que “la encomienda que se hizo a los profesionales a través del concurso fue que la obra tuviera el menor impacto vehicular y peatonal sobre los barrios aledaños, sobre todo sobre el Ceferino Namuncurá, que está casi enfrentado por la calle Alvear”. “El acceso principal será por Lola Mora y la salida es por Colectora, que da a Ruta 51. Otra de las directrices que marcó este concurso es que la tecnología a usar estuviese disponible en Azul. Esa es una de las cuestiones básicas del análisis que hacemos porque uno de los objetivos centrales es que esto sea soñado, hecho y disfrutado por azuleños”, añadió.

El profesional planteó que “un dicho señala que ‘si vos no cambias en nada la forma de hacer, siempre vas a llegar al mismo destino’ y ‘no hay viento que te quede bien cuando no sabés a qué puerto vas’. Por eso nos planteamos que si queríamos ir por un avance en el desarrollo de este centro comercial, había que abrir el juego; había que consultar más gente y había que tener que tener la suficiente apertura y humildad como para darnos cuenta que esto es muy complejo de realizar; ahí se fue gestando la idea del concurso y de convocar a los profesionales, que entendieron muy bien el concepto”.

“Esto no termina acá”

Irigoyen advirtió que la impronta de apertura a la comunidad de Inversiones Azuleñas S.A no se agota en la participación que se le dio a los profesionales arquitectos locales. “Hemos logrado innovar y, cuando decimos esto, significamos que nos hayamos sentado ingenieros y arquitectos en pos de un proyecto superador, tratando de lograr el mejor producto posible. Hemos ofrecido la participación a los barrios para que puedan dar sus opiniones y no hemos tenido miedo a que cada uno aporte lo que tenía que aportar porque la realidad es que a este paseo comercial o centro de compras la gente no sólo irá a comprar sino también a pasear”, manifestó.

Además dio cuenta de algunas características especiales del sitio a partir de las particularidades incluidas dentro de las bases del concurso. “Tecnológicamente será un lugar de avanzada; uno de los requerimientos a los proyectistas era que la plaza central tuviera wi-fi de alta velocidad con proveedor local. Habrá una pantalla gigante a partir de la cual se podrá subir a toda la tecnología de las redes. Estamos tratando de hacer algo superador a lo que es una plaza típica del interior del país. A eso se le suman los comercios y una serie de servicios, como el gastronómico y el de hotel que, en conjunto, creemos que puede ser bastante atractivo”, advirtió.

“Esto no termina acá –señaló-. Nosotros vamos a seguir recibiendo aportes. Hay mucha gente capaz en Azul y creatividad y esto implica que en semejante obra no podamos dejar nada de lado. También vamos a lanzar un concurso abierto a todas las escuelas para elegir el nombre del centro comercial, para que cada azuleño sienta como propio un pedacito de ese lugar. De otra forma el éxito del paseo de compras no estaría asegurado. De tanto codearme con arquitectos he aprendido que las obras también tienen que referenciar una época. Si logramos eso, estaremos haciendo un aporte importantísimo al urbanismo azuleño”.

La “mudanza” del destacamento

En tanto Irigoyen confirmó que, en el marco de la construcción del centro comercial, se llevará a cabo la “mudanza” del destacamento de Policía, que pasará a estar enfrente de su actual emplazamiento. La dependencia policial ha sufrido infinidad de anegamientos cuando desbordó el piletón del balneario en las sucesivas crecidas del arroyo.

Aclaró que Inversiones Azuleñas S.A hará la donación de la nueva sede edilicia a la Comuna y ésta, oportunamente, celebrará un comodato con la Provincia para el funcionamiento del Destacamento, que pasará entonces a contar con las comodidades que hoy no tiene.

Una fuerte inversión

Respecto de la obra en general, Irigoyen se refirió a las consecuencias de su inminente inicio. En ese sentido destacó que, en las próximas etapas, no sólo se estará interactuando con proveedores de materia prima local. “Se irá hacia una fuerte ocupación de mano de obra. Estamos hablando de una inversión de más de 130 millones de pesos y, a futuro, nuestro sueño es que esto dispare otro tipo de inversiones y genere el ingreso de divisas por turistas de la zona”, acotó.

Tras mencionar que “espero en marzo que empiecen los trabajos preliminares, como movimiento de suelos”, Irigoyen adelantó que en estos días “estamos definiendo la línea de ribera con la autoridad del agua de la provincia”, es decir hasta dónde deben respetar la margen del arroyo.

Por otra parte hizo una referencia a la crítica situación que atraviesan unas 500 familias azuleñas por despidos o condiciones de inestabilidad laboral. “Esta situación de despidos lamentables que se han dado en Azul no suma, pero nosotros no pensamos en término de dos o tres meses, sino apuntando al mediano o largo plazo; vamos a tratar de empujar y de generar nuevos puestos de trabajo. El rumbo está tomado; hace cuatro años que veníamos persiguiendo este terreno y ahora, que lo tenemos escriturado desde el año pasado, no lo podemos creer. Sueño con meter las primeras máquinas el mes que viene”, ratificó.

“Mucho entusiasmo y buenas ideas”

A su turno, Roberto Ashifu coincidió con Irigoyen en la calidad conceptual de los anteproyectos presentados para el concurso de diseño. “Nos hemos llevado una grata sorpresa porque se ve una calidad muy grande, una muy buena producción en los cuatro equipos. Va a ser una elección difícil la nuestra en el sentido del análisis de cuál es la mejor propuesta para el grupo inversor. Puede haber diferencias que serán motivo de análisis pero los cuatro proyectos responden al programa. A nosotros nos corresponde tratar de lograr el equilibrio para elegir la mejor iniciativa en un tema donde los cuatro equipos están muy parejos. Hubo mucho entusiasmo y muy buenas ideas”, aseguró.

Destacó el efecto “disparador” que el centro comercial puede tener de cara al futuro. “Sin lugar a dudas que va a tener éxito y la forma en la que se está llevando adelante el proyecto puede ser un disparador para tantas iniciativas que se pueden realizar en Azul”, agregó.

“Es muy interesante que se haga hincapié en un centro comercial de estas características y que apueste por el progreso de la ciudad, no sólo en el éxito del grupo inversor. Esto es comunitario y creo que debe tomarse como tal. Nosotros tenemos que generar y apoyar emprendimientos que le den un sentido de mayor nivel a lo que es Azul”, enfatizó.

“Va a ser una obra fabulosa”

Por su parte, Jorge Palmisano subrayó la concurrencia de anteproyectos que responden a las necesidades de la ciudad en su conjunto. “Hay proyectos más cerrados o más abiertos pero todos pudieron realizar un proyecto que tiene que ver con el desarrollo de un sitio como es esa zona donde el impacto va a ser muy grande y va a generar una modificación relevante en todo el entorno,  no sólo para los barrios y para el balneario sino en modificaciones positivas en el acceso y egreso y lo interesante es que los anteproyectos son de una muy alta calidad de diseño. Cuando ‘caminamos’ la obra y nos metimos en el tema, nos dimos cuenta de lo fabulosa que va a ser. Estamos muy agradecidos como Asociación de Arquitectos, de la cual soy su presidente y en este caso hablo en nombre de todos, al igual que gente del Colegio de Arquitectos que nos ha acompañado, de que el grupo inversor que encabeza Alejandro Yrigoyen nos permita participar y que se genere confianza en un proyecto localista para que todo quede en Azul y haya un desarrollo de los profesionales en ese tema. Lo interesante de esto, y así lo rescato, es que Alejandro hizo vinculante el proyecto. La o las personas que ganen el concurso van a tener la posibilidad de desarrollar el proyecto junto con el propio Yrigoyen”, afirmó.

“Los proyectos son sumamente innovadores y tienen una carga de diseño muy fuerte. La cuota de algo antiguo no tenía cabida en esto. Sí lo tiene un proyecto con mucha fuerza con un eje importante, y a través de eso se desarrolla toda una morfología y un diseño con un tratamiento impresionante de espacios interiores, algo que genera lo que en arquitectura llamamos un sitio con condiciones de modificación y un lugar propio con características muy fuertes”, agregó.

Palmisano dijo que en las bases del concurso se resaltó la necesidad de diseñar estacionamientos diferenciados para el público y aquel que tiene su comercio en el lugar, con una capacidad total de unos 200 vehículos.

“Acá, más allá de la morfología de la obra que es importantísima, y del uso que va a tener, se da también la integración de las rotondas –y en eso tiene el municipio mucho que ver- para dotar de mayor seguridad a los ingresos y egresos, algo que hoy no existe. Podemos trasladar el punto de ruta más lejos y que eso pase a ser una dársena de transición entre la ruta y la ciudad. De ahí que se tenga una sensación de ingresar en el peligro una vez que se cruza el puente San Benito cuando uno sale de la ciudad”, señaló.

Palmisano –quien días pasados asumió como asesor del Intendente en materia de infraestructura- anticipó que en diálogos con Hernán Bertellys se abordó la necesidad de encarar “proyectos integrales”, uno de los cuales tiene eje en el balneario para lograr mejoras integrales y definitivas.

“Hay muy pocas oportunidades de que los arquitectos podamos discutir sobre el diseño de una obra tan grande como esta. Tenemos grandes inversores que arriesgan y está bueno que se pueda mostrar la capacidad de gente que tiene ideas para aportar desde el diseño”, resaltó finalmente.

PROYECTO VINCULANTE

El concurso que se cerró la semana pasada estuvo dirigido a toda persona física cuya actividad tenga relación con el objeto del certamen, pudiendo hacerlo individualmente o en equipo. Cada equipo debería contar con por lo menos un arquitecto matriculado del Partido de Azul y/o estudiantes avanzados en la profesión. En las bases se hizo mención de las zonas del centro comercial y al alcance de las ideas que se fueran a presentar: área de Locales Comerciales y de Servicios; área de Oficinas; plaza seca peatonal; circulaciones vehiculares y estacionamientos públicos; zona para Hotel con su estacionamiento; estación de servicio de combustibles. “El concurso está orientado al diseño de todas las fachadas de los locales comerciales, hotel y demás volúmenes que conforman el complejo comercial, como así también el diseño integral de la plaza seca con todos sus elementos constitutivos. La Plaza Seca contará con fuente o espejo de agua, canteros con su correspondiente parquización y/o arbolado, boxes móviles para artesanos de entre 4 y 6 m2 de superficie, bancos, luminarias y pérgolas para control de asoleamiento”, se indicó.

En cuanto al uso de tecnologías y materiales se citó como ejemplo al nuevo barrio de Empleados de Comercio que se construye en la calle Cabo Gonzales entre Olavarría y Guaminí. Respecto de los materiales sugeridos en las bases se indicó que “Inversiones Azuleñas S.A. entiende cumplen acabadamente con el objetivo que se persigue. Durabilidad, dureza superficial a impactos y facilidad en el mantenimiento”.

En cuanto a la elección se consignó: “Cada miembro del jurado calificará con un puntaje de 1 a 10 a cada uno de los anteproyectos en forma independiente. Los 3 puntajes obtenidos por cada trabajo serán promediados y de esta forma se obtendrá la calificación definitiva. Serán elegidos dos Anteproyectos, siendo el primero el Ganador del Concurso y el segundo obtendrá una Mención. La decisión del jurado será inapelable”. Y en cuanto a las consideraciones a merituar, se mencionó: “La calidad en el diseño, bajo costo de construcción, tipología flexible y sostenible, facilidad de construcción y mantenimiento, facilidad de agrupación en distintas ubicaciones, innovación arquitectónica atendiendo a una integración con el entorno, medidas en el diseño de supresión de barreras arquitectónicas”.

En lo esencial se aclaró que “el ganador del concurso de anteproyecto será el que obtendrá la encomienda profesional para realizar el Proyecto Final correspondiente a las áreas del Centro Comercial que se ha convocado a concurso”, con una estimación de costos del orden de los 7 millones de pesos.

“NINGUNA CIUDAD ES MEJOR QUE OTRA”

Jorge Palmisano seguirá vinculado con la obra pública que se lleva adelante en Tapalqué, tal como el mismo profesional lo ratificó en la entrevista con este diario. La ciudad cabecera del vecino Partido se caracteriza por haber logrado un despegue acorde con sus potencialidades, y en parte esto ha sido posible al proyecto que encabeza el jefe comunal Gustavo Cocconi junto con un equipo de colaboradores que tiene, entre otros, a Palmisano como exponente.

“Cada ciudad tiene su identidad y su impronta. Ninguna es mejor que otra. Yo trabajo muy cómodo en Tapalqué pero no voy a criticar a mi ciudad porque acá también he trabajado cómodo, aunque es más complejo y más grande. Cocconi es una persona con una apertura muy grande; me ha dejado proyectar, me ha dejado trabajar, me ha dado una libertad absoluta. Azul es una ciudad de una escala mayor, merece una atención de otro tipo, más de equipo integrado pero no es imposible hacer obra en Azul. Lo que tenemos que proponernos es llevar adelante obras concretas”, afirmó.

El profesional destacó la necesidad de dejar de pensar en una eventual “competencia” con distritos vecinos, para buscar una complementariedad. “Para mí la obra que está haciendo el grupo inversor con Alejandro; la obra que va a terminar con la inauguración de las termas de Tapalqué que están en marcha; y la obra que se pueda generar en Boca de las Sierras más lo que es la obra de Salamone, del Quijote y el resto de nuestra historia, la gente puede hacer una visita regional y generar una integración y hotelería en todos lados que enriquezca distintas situaciones visitándola. Lo que hay que hacer es ponerse a trabajar y generar puntos en común. Todo pasa por tener una mirada positiva de las cosas”, advirtió.

Al respecto, Alejandro Irigoyen consideró que “para sentarse a dialogar a nivel regional, una materia pendiente no sólo de Azul sino de Olavarría, Rauch, Las Flores, Tapalqué…debemos tener en cuenta que nuestra región, según un análisis hecho a partir de la construcción de este centro comercial, concentra alrededor de medio millón de habitantes y Azul está en el centro”. “El tema –explicó- es que si nosotros no sabemos lo que queremos, no nos podemos sentar a charlar con nadie. Tenemos que definir objetivos claros de la comunidad. Tandil tiene 70 complejos de cabañas y nosotros no podemos competir con eso, pero sí podemos generar otro tipo de propuesta turística como para sentarnos a conversar con ellos”.

 

 

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