LO AFIRMAN DESDE LA FUNDACIÓN ARGENTINA DE OVNILOGÍA

Aseguran que la zona de Azul y Olavarría es epicentro de la presencia de humanoides

Luis Burgos, titular de esa entidad, dice que hay “un promedio de un caso cada año” y hay casos donde observan “apariciones múltiples”. El caso que abrió la puerta a la casuística tuvo lugar el 24 de julio de 1962 en Azul y fue reflejado en las páginas de diario EL TIEMPO. 

Azul y Olavarría se han convertido en un vórtice de presencia de humanoides, según señaló un reconocido ufólogo que constató en esas ciudades y en localidades cercana un total de quince casos con la presencia de unos 70 seres registrados en los últimos 55 años.

El titular de la Fundación Argentina de Ovnilogía y referente de Investigadores de Campo Ovni Unidos (ICOU), Luis Burgos, afirmó que Azul, Olavarría y aledaños concentran un número importante de contactos con humanoides y de hecho, el primer episodio de ese tipo ocurrido en el país tuvo lugar en esa zona.

Burgos recordó que el hecho inaugural que abrió la puerta a la casuística tuvo lugar el 24 de julio de 1962 en Azul y fue reflejado en las páginas de diario EL TIEMPO un día después.

De acuerdo con los datos rescatados por el cronista de este matutino en aquel entonces, un vecino llamado Ramón Farinelli “contempló el paso de un aparato aéreo en cuyo interior observó dos extrañas figuras”.

Olavarría, el epicentro de la actividad

“Hay que tener en cuenta que Olavarría se sitúa como el epicentro de la actividad”, indicó el experto, quien hizo referencia que desde entonces otras presencias de humanoides fueron detectadas en las localidades cercanas a pocos kilómetros como Tapalqué, Crotto, Hinojo, Pueblo Nuevo, Sierra Chica y Estación Rocha.

Específica de Olavarría, puntualizó Burgos, fue la extraña experiencia que a la madrugada del 14 de mayo de 1976 experimentó el camionero Néstor Urruti, que en la intersección de la Ruta 226 y Avenida Pringles vio a “una ostra luminosa” que lo abdujo en el preciso momento que la luz de la vía pública y del transporte de carga que conducía, se apagaron. Urruti apareció casi una hora después muy mareado en su trabajo, recordando solamente “voces” que en forma comunicacional le impartían mensajes dentro de esa misteriosa nave.

Otro de los hechos increíbles fue filmado el 29 de abril de 1994 por el vecino Mario Trevisán que registró en una calle de las afueras de la ciudad el paso de 21 siluetas a toda velocidad que sólo pueden apreciarse si las imágenes son pasadas en cámara lenta, tal como lo difundió FAO quince años después del incidente tras acceder al material.

A gran velocidad

En diciembre de 2006, en una estancia en la zona rural de Olavarría, un cabañero se topó en el establo con dos seres de una estatura aproximada de un metro cincuenta, de tez blanca y vestidos con un traje color violeta metalizado, que literalmente se desvanecieron ante la presencia del testigo. Pero esto no es todo.

Un mes después, puntualizó el investigador platense, un matrimonio que cuidaba una casaquinta observó durante varias noches de verano los movimientos de misteriosas figuras de color negro que también a gran velocidad, se desplazaban en torno de la pileta de natación de la finca.

El último hecho registrado ocurrió hace cinco años cuando tres amigos que se desplazaban a bordo de un viejo Valiant III por la Ruta 51, entre Las Flores y Azul, vieron con impresión como detrás de un camión que circulaba en sentido contrario, un ser luminoso, blanco y de aspecto humano pero de más de dos metros de altura, “corría” a gran velocidad como si fuera a darle alcance al vehículo.

¿EXPEDIENTES X EN LA CIUDAD?

“Plato volador en la Avenida Mitre de Azul…”

La imagen que ilustró la nota publicada el 25 de julio de 1962. “El Sr. Ramón Farinella, quien desde su puesto con venta de frutas y verduras –Mitre y Leyría- vio algo que, a su juicio, puede provenir de algún otro planeta”, dice el epígrafe.
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La imagen que ilustró la nota publicada el 25 de julio de 1962. “El Sr. Ramón Farinella, quien desde su puesto con venta de frutas y verduras –Mitre y Leyría- vio algo que, a su juicio, puede provenir de algún otro planeta”, dice el epígrafe.

Con ese título de tapa, el 25 de julio de 1962, diario EL TIEMPO hizo eco en sus páginas acerca de una situación que generó una substancial conmoción en la ciudad: la aparición de un OVNI sobrevolando la Avenida Mitre   Los testigos, unas diez personas que se encontraban en una feria instalada en esa arteria, aseguraron en aquel entonces -tal se describe en la crónica- que “un plato volador incursionó a muy baja altura” y sostuvieron que “vieron descender del vehículo espacial a un raro ser, de forma semihumana”. “Suman aproximadamente diez las personas que juran haber presenciado el arribo del supuesto plato volador, de aproximada mente diez metros de diámetro, que emitía una fuerte luz blanca. El tripulante, que habría descendido, vestía una especie de traje espacial y sería de baja estatura, pues apenas sobrepasaría los setenta centímetros”, se menciona en aquella nota.

Ese episodio ocurrió cerca de las 5.30 de la mañana, en una feria instalada en la Avenida Mitre de esta ciudad y, “como es de suponer, provocó honda conmoción, sobre todo por tratarse, los testigos, de personas de indudable sensatez y responsabilidad”, remarca el cronista de este matutino que reflejó lo sucedido en el invierno azuleño de 1962, quien además hizo hincapié en que “la información que antecede fue despachada un día antes “por una agencia noticiosa de prestigio internacional a los diarios que tienen contratados sus servicios”.

¡Que plato!

Posteriormente, bajo el subtítulo ¡Que plato!, en aquella nota se continúa diciendo que el del  “plato volador en Azul” era “el contenido de la versión que ayer a la mañana hizo impacto en la habitual tranquilidad ciudadana del barrio señalado por la intersección de las calles Bartolomé Mitre y Leyría. Con la rapidez característica en estos casos, corrió  la noticia de que el propietario del puesto con venta de frutas y verduras en el mencionado lugar había visto lo que podía ser un plato volador. Y que otras personas también habían observado el aparato espacial”.

Este hecho movilizó a la prensa local y el cronista de este medio llegó hasta el referido puesto, cuyo  propietario era “el joven Ramón Farinella”, quien “en principio rehusó a proporcionar detalles pero ante la insistencia accedió a relatar lo ocurrido”.

Farinella dijo que “aproximadamente a las 9.30, al dirigir su mirada hacia la esquina donde está situado el taller mecánico de Campi, vio que algo parecido a un paracaídas de pequeñas dimensiones (no más de cincuenta centímetros de alto) se elevaba a vertiginosa velocidad, perdiéndose de vista en pocos segundos”.

Respondiendo a preguntas del cronista, Farinella “no supo precisar si esa especie de paracaídas llevaba algún tripulante que, de existir, lógicamente tendría que ser un liliputiense… El objeto no emitía luminosidad, como tampoco ruido alguno”.           I

“Esto fue todo cuanto pudo ver Farinella. (Y nos aclaró que él entiende mucho de naranjas, bananas, papas, zanahorias, etc., peo no está -muy bien enterado de las características de las naves espaciales; por eso no se halla en condiciones de asegurar si el aparatito que él vio partir como un cohete descendió para cambiar un neumático en el taller de Campi…)”, expresó el cronista tiempista de aquel momento.

Ante la referencia de que una señora, también había sido testigo del episodio, el autor de aquella nota “fue en busca de esa vecina, que es doña Agustina Paganini de Giarrusso”. Al parecer, de la conversación mantenida con esta señora surgieron datos contradictorios para la crónica, pues lo que ella había visito era un aparato que por sobre su casa pasaba a gran altura -hacia el Noreste-  dejando ya una estela de humo. “(Seguramente, se trataba de uno de los aviones Comet que a varios miles de metros de altura pasan diariamente por sobra nuestra ciudad)”, advirtió, con alguna sospecha bastante fundada,  el cronista, que a la postre mencionó que “fue a las 8.30 cuando la nombrada vecina observó la pasada del pájaro mecánico, comentándolo minutos más tarde con otras vecinas en la carnicería”.

En consecuencia, prosigue el texto, “fue Farinella el único que tuvo ante sus ojos esa cosa semejante a un diminuto paracaídas. Así lo jura por sus hijos…”

Por último, el cronista queda a al espera de que “el caso se repita para tener información más amplia”.

LA TAPA DE ESE DÍA

Esta crónica ocupó un lugar preponderante en la portada de EL TIEMPO, donde también se podía leer que, aunque aún no había confirmación oficial, la Cooperativa Eléctrica de Azul Ltda iba a aumentar el precio del kilovatio. “Su actual precio es de cuatro pesos para el consumo familiar, estimándose que el nuevo aumento sería del orden de los 20 o 30 centavos”. También se informa que “No se modificará el calendario electoral”; que “Cumplirá trámites en La Plata el comisionado”, que los “Comerciantes de Azul deben inscribirse en el nuevo registro; que la Comuna “ha acordado un plan de mejorado de la calle Islas Malvinas desde Avenida Piazza hasta Humberto”; y que “el Comisionado, Enrique C. Squirru y los miembros de la Comisión de Desarrollo Industrial realizarán gestiones en Capital Federal con directivos de Sudamtex S.A y representantes de los propietarios del inmueble donde se levantará su fábrica, para buscar una solución a la escrituración definitiva del bien”.  El tiempo pasa, algunas cosas cambian…otras no.

 

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1 Comment

  1. EL BARBARO

    agosto 25, 2017 at 2:49 pm

    ¡¡¡ME ACUERDO CLARITO QUE ESE DIA RADIO COLONIA AGREGO¡¡¡,,Y LO CORRIO CON LA ESCOBA …UN DICHO QUE POR ESOS DIAS SE VOLVIO MUY A TONO CON LO QUE HABIA PASADO EN ESA OCASION¡¡¡

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