PROGRAMA DE DESCENTRALIZACIÓN DEL CUCAIBA

Avances regionales para los procesos de ablación y procuración de órganos

Hace unos ocho meses se creó en Olavarría una unidad de procuración, que se encuentra en proceso de acreditación, que es dirigida por el Dr. Diego Bassano. “Hoy en día tenemos un servicio conformado por todas las especialidades capaz de llevar adelante todo el proceso y poder entregar en mano al equipo de implante el órgano para que pueda ser implantado”, afirmó el médico a este diario.

El Dr. Diego Bassano, responsable regional del CUCAIBA, habló con este diario.
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El Dr. Diego Bassano, responsable regional del CUCAIBA, habló con este diario.

El CUCAIBA está trabajando en la descentralización y regionalización y para eso se están conformando equipos multidisciplinarios capaces de llevar adelante un proceso de donación de órganos y tejidos a través de la creación de unidades descentralizadas de procuración. En el ámbito de la Región Sanitaria IX el equipo reside en el Hospital Municipal “Héctor Cura” de la ciudad de Olavarría y tiene capacidad operativa itinerante si fuera necesario. Cuenta con profesionales médicos de distintas especialidades, enfermeros, psicólogas e instrumentadoras quirúrgicas especializadas. El Dr. Diego Bassano es el médico azuleño que está a cargo del CUCAIBA en el ámbito regional y, en diálogo con este diario, explicó que “venimos trabajando hace ocho meses bajo este nuevo programa, pero desde hace tres años que se viene trabajando en la materia desde Azul”.

El programa que se está instrumentado está basado en la creación de UDEPRO (unidad descentralizada de procuración) que funcionan bajo la órbita del CUCAIBA.

La primera unidad se creó en Bahía Blanca y luego las autoridades de la provincia empezaron a ver que había otros lugares con gente capacitada y Olavarría tomó la posta dentro de la órbita de la Región Sanitaria IX.

Con este nuevo sistema buscan descentralizar la coordinación de la procuración de órganos y tejidos para trasplantes en la provincia con el objetivo de tener una mejor detección y seguimiento de los potenciales donantes, aumentando así las cifras de la procuración para dar mejor respuesta a la necesidad de aquellos pacientes en lista de espera para un trasplante.

“Podemos cubrir todo el proceso” 

El dato es que esta unidad que funciona a pocos kilómetros de Azul está preparada para realizar la totalidad del proceso de un trasplante, que un proceso comienza cuando se detecta la muerte encefálica de una persona hasta que el o los órganos son implantados. Consta de la procuración, y posteriormente el implante. “Hoy en día tenemos un servicio conformado por todas las especialidades capaz de llevar adelante todo el proceso y poder entregar en mano al equipo de implante, que haya accedido al paciente a través de la lista espera, el órgano para que pueda ser implantado”, afirmó el médico especialidad

De esta manera, remarcó que “estamos con capacidad operativa de cubrir todo el proceso”.

Los operativos realizados

En lo que va del 2017 se realizaron dos operativos. Uno mono orgánico, de riñones, que permitió dos trasplantes. En este caso la integralidad del proceso la hizo el equipo local y “solamente vino una ambulancia a buscar el órgano, no necesitamos del CUCAIBA en ninguna parte del proceso”.

En el segundo proceso ocurrió exactamente lo mismo “con la salvedad que los órganos –corazón, hígado, páncreas- necesitaban ser ablacionados sí o sí por los equipos donde están los receptores: Fundación Favaloro, el Hospital Argerich y el CEMIC”.

Ese día mientras el Dr. Bassano trabajaba en el quirófano, estaban en el aeropuerto de Olavarría tres aviones esperando para el traslado de los órganos que iban a distintos puntos del país.

“El equipo completo” 

“Nuestra región tiene conformado el equipo completo multidisciplinario”, destacó el médico al hablar con EL TIEMPO.

Tiene la especialidad de terapia intensiva, que son los médicos que se encargan de lo que es el mantenimiento del donante; neurocirugía y neurología, que son los que se encargan de hacer el diagnóstico neurológico, enfermeros de UTI, cirugía, instrumentación quirúrgica y la coordinación del donante a cargo de los equipos de psicología.

“La idea del programa es ir creando estas unidades descentralizadas de procuración regionalmente y estratégicamente para que pueda haber una mayor cobertura sobre el registro y la detección de los pacientes fallecidos bajo los criterios neurológicos con los que nosotros trabajamos para que puedan convertirse en posibles donantes”, informó.

Necesidad de donantes 

A su vez, Bassano aclaró que el objetivo es ir capacitando a profesionales de todas las localidades, de los establecimientos públicos y privados, que conforman en este caso la Región IX, donde puede producirse un fallecimiento que sea un posible donante como para que den aviso a al UDEPRO.

Pese a lo positivo de la noticia y los avances logrados en el nivel regional en pro de la donación de órganos y los trasplantes, aseguró que “la lista de espera en Argentina lamentablemente es extensa, crece a expensas de un menor número de donantes con respecto a los números de receptores”, dato que se observa como termómetro del país en general

No obstante, el doctor hizo un agradecimiento especial a las familias que donan para salvar vidas. “Es el gesto más altruista de todos”, expresó finalmente.

EL DATO

En la última ablación de órganos que se realizó hace poco tiempo en Olavarría se salvaron 4 vidas por un trasplante cardíaco, uno hepático, un trasplante renal y otro reno-pancreático combinado, que es uno de los más difíciles de lograr. Fueron cuatro pacientes distintas edades.

TRABAJO SILENCIOSO 

Clavero dijo que el objetivo es armar los equipos, capacitar a los profesionales y concientizar a la comunidad.

A propósito de este proyecto, el director de la Región Sanitaria IX, Dr. Carlos Clavero, indicó que la unidad que  funciona en Olavarría que se encuentra en proceso de acreditación trabaja en coordinación con el resto de las unidades provinciales. Manifestó que el proyecto en el futuro impulsa además que “no se trabaje solamente dentro de la Región IX, sino también con otros sitios por proximidad”. En la actualidad, dijo, “lo que estamos haciendo es acercarnos nosotros a todas las localidades de la noven porque el objetivo es tener la mayor cantidad de órganos”.

El responsable de la región con sede en Azul consideró que “es un trabajo complejo y silencioso que Diego viene haciendo día a día porque está en contacto con todas las localidades para armar los equipos, capacitar a los profesionales y concientizar a la comunidad para que haya mayor cantidad de donantes”.

DETALLES DE UN PROCESO ALTAMENTE COMPLEJO 

“El donante nunca se traslada”, dijo Bassano al referirse al proceso de donación y ablación de órganos. Precisó que “lo que se llama trasplante es un proceso complejo que comienza con la detección de un paciente crítico con un pronóstico determinado”. Puntualizó también que “en realidad el proceso se inicia cuando se detecta la muerte encefálica, que es el fallecimiento de una persona, y finalizar cuando el órgano está implantado. Una parte del proceso es la procuración, y posteriormente, el implante. Estos dos procesos conforman el trasplante en sí”.

La primera parte es la procuración que es la etapa más extensa porque un operativo multi orgánico puede llevar desde la detección hasta que se ablacionan los órganos entre 24 y 30 horas.

“Además de ser largo, es el más complejo en términos que intervienen un montón de especialidades. Está calculado que en un proceso de esa complejidad trabajan aproximadamente 130 personas que están ajustadas a la variable única que es el tiempo”, especificó el responsable regional del CUCAIBA en el diálogo que mantuvo con este diario.

Hay que decir que el proceso y la logística siempre es dirigido y coordinado regionalmente y lo que hace el CUCAIBA central es la distribución de los órganos de acuerdo a las prioridades.

El riñón es el único órgano que se puede distribuir posterior a la ablación. “Nosotros estamos en condiciones de completar el cien por ciento del proceso y enviar el órgano listo para implantar”. No ocurre lo mismo con los demás órganos por su propia esencia. Por ejemplo, el corazón tiene que implantarse en cuatro horas.

Por lo tanto, “esos órganos como el corazón o el pulmón son ablacionados por los mismos equipos que después los implantan”, explicó Bassano.

Como dato adicional de las implicancias de este proceso, el médico sostuvo que “muchas de las cosas que la gente tiene en contra de la donación son mitos, prejuicios que no tienen que ver con la realidad del trabajo que se hace”. “Ninguna familia con las que he trabajado se ha arrepentido de la decisión de donar los órganos”, expresó.

 

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