Azul entre la crisis y la oportunidad


Luego de tocar fondo se hace imprescindible lograr consensos sociales que proyecten la  ciudad por encima del gobierno de turno. Le toca a la gestión Bertellys crear las condiciones. Cambios de ejes. El Acuerdo del Bicentenario de Tandil como espejo.
Escribe Carlos Comparato (comparatoc@yahoo.com.ar)
El presente puede resultar una pared difícil de sortear o la posibilidad de generar los condiciones para cambiarlo y poder avizorar la imagen inconclusa del futuro. Si uno se llevara por los rudimentos del día a día, por la erosión que genera el propio sistema estaríamos perdidos. Es consumir la agenda de los medios que corre entre la prostitución vip de los servicios de inteligencia en el programa de Mirta Legrand con el dramático tema de los abusos a los pibes de las pensiones en algunos clubes o la impudicia del dinero que se llevan los legisladores por pasajes aéreos y terrestres no utilizados. Mientras, transcurre un nuevo paro de maestros, siguen aumentando los combustibles, la inflación se ríe del gobierno y este país se sumerge en disputas de ciclos políticos y sociales  irrepetibles. Esa sensación de que siempre hay que volver a empezar. Pasa en la vida cotidiana y en las instituciones porque esa erosión no deja espacios.
 
La mirada local   
¿Cómo se logra una mirada desde lo público frente a esto? La Municipalidad de Azul es un ejemplo de esa degradación y le toca a un emergente como el intendente Hernán Bertellys afrontarlo y dar un giro de 180 grados. El discurso de apertura de las sesiones ordinarias del Concejo Deliberante llamó la atención. Además de su brevedad, se limitó a señalar una serie de iniciativas que se enviará al legislativo. Nada de hablar de números que, dicho sea de paso, están muy mal, lo que se hizo en las diferentes áreas, las obras en ejecución o proyectadas. Para eso está internet se dice desde el Ejecutivo.
Entre los proyectos a los que hizo referencia, se destaca la regulación para la presentación de las declaraciones juradas patrimoniales de los funcionarios, apelando el mandatario a que se sumen los concejales y los candidatos a intendente, y la presencia del Jefe de Gabinete Alejandro Vieyra en el Concejo para informar aspectos de la administración que requieran los concejales.
Resulta un primer esbozo de cambio y transparencia en un contexto donde la población tiene puesta la lupa. También informó sobre el proyecto de zonificación para el llamado polo minero y la venta de terrenos municipales destinados a vivienda.
Puede resultar contradictorio pero Azul se encuentra en un punto clave para comenzar a gestar un nuevo diseño no sólo de Municipio sino de ciudad. La profundidad de la crisis, el fin de ciclos políticos y la ausencia de liderazgos fuertes deben impulsar la salida del pozo. La actual dirigencia, sea oficialista u opositora, debe tener esa premisa.
 
Acuerdo del Bicentenario    
Hay un espejo donde mirarse, por encima de las diferencias y que los desarrollos sociales y económicos tienen las características propias de cada ciudad. Días pasados se firmó en Tandil el denominado “Acuerdo del Bicentenario” en la marco de los 200 años de su fundación que cumplirá en el 2023.
Lo suscribieron, entre otras entidades, la Municipalidad, la Universidad Nacional del Centro y las cámaras empresarias. En la oportunidad, el intendente Miguel Lunghi subrayó: “…nos urge comenzar a tender un puente por el que pasarán las próximas generaciones (…) colocamos el primer ladrillo de una idea que nos trasciende: pensar, planificar, recrear, estudiar e ir hacia los desafíos que nos impone el Tandil del bicentenario”. Se refirió a modelar la ciudad del futuro: “Sabemos lo que somos, sabemos lo que queremos e intentaremos desentrañar los desafíos y la encrucijadas (…) que nos propone la adultez de una comunidad que exige de su clase dirigente la capacidad de anticiparse a los hechos”.
En este marco, el jueves pasado se suscribió un convenio con la Cámara de Empresas del Polo Informático de asistencia técnica para diseñar un plan estratégico y de modernización del Municipio tandilense.
Para el director del Instituto de Economía de la Unicen, Sebastián Auguste, la ciudad serrana “se benefició de un proceso de desarrollo donde creció su población pero, mucho más, su producto y su riqueza por lo que es hoy una ciudad más rica y más diversificada”.
No todas son rosas cuando se analiza el crecimiento si se lo ve desde la perspectiva  poblacional. El mismo trae aparejado una serie de implicancias que van desde la demanda de infraestructura (Tandil tenía serios inconvenientes en ese terreno) hasta aspectos de la seguridad.
 
Consensos 
De todos modos, el ejemplo de Tandil vale cuando se trata de la planificación y la perspectiva del desarrollo. En Azul, durante la gestión del ex intendente Omar Duclós, se elaboró un plan estratégico que duerme en algún estante. Es por eso que se necesita un compromiso fuerte de las organizaciones de la comunidad para llevarlo adelante en el tiempo con un eje de prioridades a partir de las fortalezas y los consensos.
Tandil parte desde otro escalón por volumen propio como lo puede hacer Olavarría. La regionalización que alguna vez se intentó a través del llamado TOAR (Tandil, Olavarría, Azul y Rauch) no pasó de supuestas buenas intenciones, recelos y algún café entre los intendentes. Nunca hubo, en realidad, voluntad de impulsarlo. El único logro es la Universidad Nacional del Centro.
Azul tiene ante sí la oportunidad de salir del declive y está envuelta en una paradoja. No es un político tradicional, perteneciente al statu quo, el que gobierna la ciudad pero tampoco quedan muchas fichas en el tablero. ¿Se hace la lectura correcta? Hoy, el candidato de Cambiemos para el 2019 es Bertellys. Esto fue dicho por funcionarios cercanos a la gobernadora María Eugenia Vidal. Enfrente hay intentos de tejer una oferta distinta pero, por encima de los juegos de la política y de los nombres, está la urgencia de formular una perspectiva de ciudad, anudar una base de acuerdos que esté por encima de las circunstancias.
No se puede estar siempre empezando de nuevo.

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1 Comment

  1. Marcos

    8 de abril de 2018 at 7:32 pm

    La gran diferencia entre Azul y ciudades como Tandil y Olavarria es que ellas no dependen del empleo publico o los aportes de la Provincia y Nación. Apostaron a las industrias y el turismo y les fue bien. Tenemos mucho que aprender.

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