RUGBY DE PRIMERA DIVISIÓN

Azul Rugby corrió al toro de la cima

Ferro de Olavarría llegó al Ricardo Molteni como puntero del Clausura y se topó, el sábado pasado, con otra inspirada tarea del equipo borraja, que le ganó 26 a 14 y posibilitó que Onas sea el líder, equipo respecto al cual se sitúa un punto por debajo. El hockey se hace un lugar a fuerza de palos.

La borraja se impuso a Ferro y es escolta de Onas en el Clausura. 
FOTOS LUIS CORREA
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La borraja se impuso a Ferro y es escolta de Onas en el Clausura. FOTOS LUIS CORREA

Los Toros marchaban primeros, con un currículum de todas victorias –la última ante el potente Onas de Benito Juárez–. Azul Rugby Club venía inspirado, con un rugby vistoso y una sola derrota a cuestas (ante el mencionado Onas). Así estaban dadas las cosas para el sabroso plato fuerte del rugby de Primera servido por azuleños y olavarrienses, en la quinta fecha del Clausura.

Quienes gustan de las corridas taurinas sabrán que al toro se lo castiga de entrada para luego poder vulnerarlo, cansarlo y sacarlo de su lugar de confort. Bueno, Jorge “selfie” Heredia estaba atento al consejo, fue a pelear la salida, la pelota rebotó, la acomodó con el pie a lo Cristiano Ronaldo y se tiró con la guinda dentro del ingoal para decretar el 5 a 0 en los 15 segundos del partido. Qué decir cuando Jeremías Fernández anotó desde un ángulo complicado para el 7 a 0.

La gente que seguía en la cancha no lo podía creer, el viento soplaba a favor del rugby, del juego bonito, del empuje de los gordos y de la alegría y los colores de la borraja. ARC controlaba las formaciones fijas, empujaba y topaba a Ferro en cada scrum, y se veía complicado en los lines, quizás por errores propios.

Quizás el momento más complicado fue una salida en falso con error, penal en contra y el “Capi” Capitanio que convertía el empate. La borraja, herida, salió con todo; hacía tiempo que la segunda línea y los alas querían lucirse un poco más, y vaya si lo hicieron. “Mechi” Marateo se animó a pisar un poco más, cuando lo hizo la cintura se le fue de un lado para otro, los rivales no lo embistieron y el try se gritó del otro lado del alambre. Del mismo modo la conversión.

La ventaja era merecida, el local era mas y lo demostraba, se controlaba a Capitaneo en todos los sectores y sin ideas el juego brusco de los toros no era nada para la escuadra del sur. Fernández convirtió el 21 a 7 y el descanso fue la próxima estadía.

Decimos descanso por llamarlo de una manera. Ciuffo y Guzmán no querían que la vorágine se frenara, apuntaron a eso. Con esfuerzo y dedicación, trabajando duro y en silencio, se estaba mostrando el calibre del rugby al cual se apunta desde hace ya mucho tiempo. Y no era momento de dejar pasar el tren.

El segundo tiempo ya era otra cosa. El conjunto de Olavarría pugnaba por relucir todo aquello que lo había colocado en la cima; en tanto, hallaba en el local una gran demostración de por qué anhelaba afiebradamente extirparlo del privilegio en la tabla.  El partido se hizo de ida y vuelta, errores pocos, penales pocos, un juego trabado.

Si hay alguien que entiende del juego en estos momentos es el “Pato”, de él salió el kick para el line que capturó “Bocha”; la bajaron y abrieron, volvió la pelota, se hizo un ruck, todo dentro de la línea de cinco defensiva. Se la colgaron a Maddío, quien vio la laguna tras la línea de la H y se zambulló para profundizar el respiro azulgrana. 26 a 7 y a defender.

Ferro vino en manada e imperaba entre los azuleños aguantar y dejar el hombro, porque ya la cabeza y el corazón no daban más. Tackle tras tackle se colgaban de cuanta camiseta naranja quisiera avanzar. Se aguantaba con uno menos por amarilla a Marateo. Hasta que el corral de Azul Rugby no aguantó más, el toro se escapó y anotó el try.

Quizás esto último fue anecdótico. Azul tenía punto bonus, sostuvo el denso trámite hasta el pitido del juez Emmanuel Ibarra, de una excelente tarea, y por fin llegó ese abrazo interminable, sensibilizado por lo que significaba poder ofrendar un notorio desempeño en el Molteni.

El próximo fin de semana, el torneo de UROBA tendrá descanso total. En el albor de la segunda ronda, Azul Rugby Club viajará a Saladillo, a una cita con los Rinos. Otro animal que quizás se sienta presionado por el poder de la “Flor Borraja”.

ENCUENTRO DE ESCUELITAS EN EL SUR

La UROBA designó que ARC sea el epicentro del encuentro de escuelitas, de pequeños entre 5 y 13 años, que se concretó en la antesala del partido de Primera de rugby. Acompañados por un gran número de gente, familiares y amigos, se congregaron delegaciones de Saladillo, Benito Juárez y tres de Olavarría, más los dos combinados de la ciudad: el local y Remo.

En este tipo de encuentros los resultados no resultan. Se busca lograr que los más pequeños demuestren lo aprendido, compitan sanamente con chicos de otras ciudades, compartan vivencias y disfruten de un tercer tiempo integrado.

La organización fue excelente, los integrantes de la nueva comisión de Azul Rugby Club, con Facundo Castillo al frente, con ayuda de la anterior, de los profes, padres y jugadores de Primera lograron estar en todos los detalles, armado de canchas, dirección de los partidos y los equipos, preparación de tercer tiempo, servicio de cantina y ayuda a quien lo solicitaba.

HOCKEY FEMENINO   

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No solamente el rugby tiene lugar en la institución sureña, y el hockey tuvo también su tarde en el Molteni. Se jugó la fecha de vuelta ante Los 50 de Tandil por la FTH (Federación Tandilense).

Inauguró la jornada el cotejo de categoría Sub14, el que a pesar de la diferencia perdió por 3 a 0, en el marco de un buen espectáculo.

Las chicas del Sub 16 tomaron la posta. En un juego más ajustado y peleado, lograron mantener la igualdad en 0.

El tercer partido puso en cancha a la divisional Sub18, un equipo ya consolidado, con jugadoras de gran nivel, que no dudaron en hacerse fuertes y derrotar a la visita por 6 a 3.  Todos los goles de la borraja los anotó Valentina Giorgi (uno de penal, pero fundamentalmente cinco goles de jugada, tres de los cuales fueron anotados con tiros de revés, una cualidad que ya la tiene adoptada por naturaleza).

Más tarde, las chiquitas de la Sub 12 A y B tuvieron la oportunidad de correr tras la boca en la modalidad seven.

Las categorías mayores también disputaron un partido, pero el día domingo y de visitantes. Fue un juego apretadísimo contra River Blanco, por el torneo de la Liga Azuleña de Hockey (LAH), que se definió con los goles de Lucia Begenetta y Gisela Minasso para el 2 a 1 final.

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