FALLO DE UN JUICIO ABREVIADO

Azuleño condenado por un robo en un comercio

El 9 de mayo de 2015 un comercio que estaba en Necochea y Puan fue escenario de un robo a mano armada. Uno de los autores del hecho fue condenado días atrás en un juicio abreviado. Mientras que otro nunca pudo ser hallado, un tercer sujeto implicado en el asalto había sido abatido por la Policía a la salida del negocio.
<
>
El 9 de mayo de 2015 un comercio que estaba en Necochea y Puan fue escenario de un robo a mano armada. Uno de los autores del hecho fue condenado días atrás en un juicio abreviado. Mientras que otro nunca pudo ser hallado, un tercer sujeto implicado en el asalto había sido abatido por la Policía a la salida del negocio.

Un juez le impuso una pena de tres años y medio de prisión y otra única, por los antecedentes que registraba, de cuatro años y diez meses de cárcel. En mayo del año 2015, en un local situado en Puan y Necochea, se produjo el ilícito materia de este proceso judicial. Uno de los tres autores que tuvo aquel robo a mano armada había sido abatido por la Policía.

Un juicio abreviado por un robo en un comercio que se produjo en esta ciudad en mayo del año 2015 había finalizado días atrás con la condena para uno de los autores del hecho.

Durante ese ilícito, uno de los asaltantes había sido abatido por la Policía, situación que todavía tiene siendo investigados a dos efectivos de seguridad de la Bonaerense, en el marco de otro sumario penal que se iniciara en ese entonces y que aún sigue abierto, según fuentes judiciales señalaron a EL TIEMPO.

El juicio abreviado relacionado con ese robo había derivado en la condena para un azuleño al que voceros judiciales identificaron como José María Gorosito Alzamendi.

La causa penal relacionada con ese hecho se tramitó en formato de un juicio abreviado en el Tribunal Oral en lo Criminal número 2.

En ese proceso intervino el juez Gustavo Abudarham, quien halló al encausado autor penalmente responsable del delito de robo calificado por el uso de arma de fuego cuya aptitud para el disparo no pudo acreditarse y en poblado y en banda, en concurso ideal.

Por ese ilícito Gorosito Alzamendi -un azuleño que tiene 30 años- fue condenado a tres años y seis meses de prisión.

Pero los antecedentes penales computables que registraba derivaron en que en el mismo proceso el juez que intervino -además de mantener su condición de “reincidente”– le impusiera al encausado una pena única de cuatro años y diez meses de prisión.

Esa unificación de penas incluyó la que le fuera dictada por el robo en el ya referido comercio y otra -de dos años y cuatro meses de prisión– que registraba desde un Juzgado Correccional local.

Al respecto, en el fallo se mencionó que una de las agravantes valoradas a esa nueva condena que le fue impuesta a Gorosito Alzamendi por el robo en el comercio estuvo relacionada con las condenas anteriores que registraba. Y otra circunstancia tenida en cuenta en el mismo juicio abreviado tuvo que ver con que cometió ese ilícito mientras “se encontraba sometido a proceso” en otra causa penal; del mismo modo que se valoró para el encausado como una tercera agravante “la nocturnidad” durante la cual el robo en el negocio se registró.

Todo por cien pesos

Según lo que quedó demostrado en este juicio abreviado, Gorosito Alzamendi fue uno de los tres autores del robo en un minimercado llamado “La Nona”, que está situado en una de las esquinas de las calles Puan y Necochea de esta ciudad.

Acompañado por dos sujetos más -uno de ellos abatido por la Policía esa misma noche tras el asalto: un hombre que tenía 39 años y se llamaba Roberto Javier “Tato” Vargas-, los tres habían llegado el 9 de mayo de 2015 en una motocicleta hasta el local, cuando era alrededor de la hora 21.30.

Estaban encapuchados y armados. Y al ingresar al negocio, “uno de ellos extrajo de su cintura una escopeta recortada y apuntó hacia una de las personas que atendían el lugar, Maximiliano López, llevándolo hacia la puerta de atrás del negocio”.

Mientras tanto, otro de los ladrones “sacó un revólver y se lo colocó en la cabeza a un amigo de los dueños, Guillermo Amat; mientras el restante se quedaba de campana en la puerta del local, al mismo tiempo que gritaban ‘plata, plata’, escribió el juez Abudarham en el fallo.

En esas circunstancias, uno de los jóvenes que atendía el negocio le entregó cien pesos al sujeto que portaba la escopeta; “mientras que el que tenía el revólver seguía apuntando a Amat”.

Después de transcurridos unos minutos, los autores del robo se fueron del lugar y les advirtieron a sus víctimas que no llamaran a la Policía.

Instantes más tarde, cuando efectivos de seguridad se hicieron presentes en el lugar, a pocas cuadras del comercio donde este robo se produjo fue abatido “Tato” Vargas; mientras que los demás implicados en el ilícito lograron darse a la fuga.

En principio quisieron hacerlo en la moto en la que todos circulaban, aunque al no poder hacerla arrancar la dejaron abandonada en cercanías del negocio.

Pruebas para una condena

Al año siguiente de ocurrido aquel robo, Gorosito Alzamendi fue detenido en esta ciudad por un caso de violencia familiar. Y estando privado de la libertad se lo procesó también como uno de los autores del asalto al minimercado.

Como pruebas para condenarlo en el juicio abreviado tramitado días atrás en el TOC 2 se tuvieron en cuenta diferentes elementos que el juez Abudarham señaló en la resolución.

En ese contexto, se hizo mención a una pericia de ADN “donde se determina que en el casco hallado en las inmediaciones del lugar donde se perpetraron los hechos denunciados en autos, y que habría sido utilizado por unos de los malvivientes para ocultar su identidad, se encontraron cabellos que, una vez analizados, se determinó que el perfil genético detectado en esas evidencias se corresponde con el ADN extraído a José María Gorosito”.

El resultado de esa pericia se pudo corroborar con versiones de testigos que indicaron que Gorosito Alzamendi tenía “un casco de similares características”, el cual horas antes a ocurrido el robo en el comercio aquel día el hombre estaba usando.

Además, la moto que los autores de este hecho utilizaron es del encausado. Y otras declaraciones de testigos incorporadas al sumario penal convertido en materia de este juicio abreviado revelaban que el día del robo, una hora antes a que el hecho se llevara a cabo, Gorosito había pasado a buscar por su casa a Vargas en la motocicleta.

“Si a ello se le suma -concluyó el juez Abudarham en el fallo- que inmediatamente de ocurrir el hecho y con motivo de la intervención policial el nombrado Vargas recibió un impacto de arma de fuego que le ocasionó la muerte y que en las inmediaciones del lugar del ilícito quedó abandonada la moto en la cual se movilizaba Gorosito y un casco en el cual se encontraron evidencias compatibles con su perfil genético, todo ello conduce lógica y directamente a señalar al nombrado imputado como uno de los autores materiales y responsable del hecho que se le imputa”.

 El dato

Cuando desde el Ministerio Público Fiscal fue solicitada la realización de este juicio abreviado, en el acuerdo previo con la Defensa del encausado se estipuló que las penas a imponerle a Gorosito Alzamendi fueran las mismas que finalmente el juez le dictó. Teniendo en cuenta que se trató de un proceso abreviado, la normativa legal vigente le impide al magistrado interviniente imponerle al acusado una sanción mayor a la acordada por las partes.

¡Deja un Comentario!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *