FALLO DE UN JUICIO ABREVIADO

Azuleño fue condenado por un intento de robo a un remisero

Le fue impuesta una pena de dos años y seis meses de prisión en suspenso. También, el juez que intervino en este proceso le fijó varias pautas de conducta. Entre ellas: no consumir drogas ni alcohol. En mayo del año pasado, junto a un cómplice que nunca pudo ser hallado, había intentado asaltar a un remisero, utilizando para eso el caño de un arma de fuego calibre 22.

El joven condenado en este juicio abreviado está en libertad. Había sido aprehendido el 28 de mayo del año pasado.NICOLÁS MURCIA/ARCHIVO/EL TIEMPO
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El joven condenado en este juicio abreviado está en libertad. Había sido aprehendido el 28 de mayo del año pasado.NICOLÁS MURCIA/ARCHIVO/EL TIEMPO

Una pena de dos años y seis meses de prisión en suspenso le fue impuesta, a modo de condena, a un joven hallado coautor de un intento de asalto que en mayo del año pasado se produjo en esta ciudad y tuvo como víctima a un remisero, informaron ayer fuentes judiciales.

Por el caso se había tramitado días atrás un juicio abreviado, recayendo en ese proceso la sanción para un azuleño identificado como Federico Hernán Torrilla.

El dato curioso que tuvo el hecho fue que los dos autores del intento de robo al remisero habían utilizado el caño de un arma de fuego calibre 22 para llevar a cabo el ilícito.

En representación del Tribunal Oral en lo Criminal número 1 intervino en ese juicio Joaquín Duba, que halló al encausado -que tiene 29 años- coautor penalmente responsable del delito de robo agravado por el uso de arma de utilería en grado de tentativa.

La sanción incluyó que, por el mismo tiempo de duración de la condena, a modo de obligaciones Torrilla tenga que fijar residencia, someterse al control mensual del Patronato de Liberados, “abstenerse de usar estupefacientes y abusar de bebidas alcohólicas”, escribió el juez Duba en el fallo.

Además, el mismo juez consideró que “la carencia de antecedentes penales computables” del imputado demostraba “la inconveniencia de aplicarle efectivamente la privación de libertad”, por lo que resultaba apropiado imponerle las pautas de conductas mencionadas en el párrafo anterior.

Con el caño de un arma de fuego

El hecho que se tradujo en la realización de este juicio abreviado había ocurrido en Azul el 28 de mayo del año pasado.

Según lo que quedó probado, aquel día sábado -cuando era alrededor de la hora dos- el ahora condenado en esta primera instancia y “otro sujeto de sexo masculino” quisieron asaltar a un remisero.

El episodio delictivo se produjo cuando ambos sujetos iban como pasajeros -uno en el asiento delantero del acompañante y el otro en el de atrás- en un remís, después de que le habían indicado a quien se convertiría en la víctima de este hecho que los llevara al Barrio UOCRA, tras tomar el auto en una agencia situada en Colón entre San Martín y Bolívar.

Al llegar el automóvil hasta la rotonda del viejo ferrocarril provincial que está situada en Camilo Gay y Roca, a la víctima -que guiaba un Chevrolet Corsa-  uno de los asaltantes le esgrimió “un caño de unos veinte centímetros de largo, grabado con inscripción FL 22 long, con numeración 483, con escudo en la parte superior en alza, siendo un cañón de arma de fuego calibre 22 mm.”, señaló el juez Duba en el fallo.

El caño le fue apoyado en la zona costal al conductor del remís, a quien los ladrones le hicieron creer que le estaban apuntando con un arma de fuego.

El remisero intentó en todo momento darse a la fuga, aunque el otro implicado en el ilícito “lo sujetó por las ropas” para así inmovilizarlo en principio.

Los autores de este hecho quisieron sustraerle la recaudación, consistente en unos setecientos pesos en efectivo. Pero al chofer no alcanzaron a robarle el dinero, ya que lo tenía en el bolsillo de una campera que llevaba puesta.

“Bueno Loco, la hacemos corta. Danos la guita o te bajo de un tiro”, se mencionó en la resolución de este juicio abreviado que uno de los asaltantes le dijo al remisero.

“La resistencia desplegada por la víctima, quien pudo salir del auto y solicitar ayuda a dos sujetos que pasaban por el lugar” sirvió para que el robo no se pudiera concretar.

Además, una vez que finalmente pudo descender del auto en medio del forcejeo que se había generado con uno de los delincuentes, el remisero pudo llamar desde su teléfono celular al 911 para pedir auxilio a la Policía.

Mientras tanto, Torrilla y su cómplice se habían quedado encerrados en el automóvil, ya que las puertas -desde adentro- quedaban trabadas y se dificultaba abrirlas.

Ambos quisieron huir en el rodado, pero no lo pudieron hacer andar a pesar de haberlo encendido.

Toda esa escena, a pocos metros, era observada por el remisero, mientras aguardaba por la llegada de la Policía.

En ese entonces, el remisero vio que pasaban por la zona dos automóviles, a cuyos respectivos ocupantes de los vehículos les hizo seña que pararan para pedirles auxilio.

Uno de esos autos se detuvo. Y cuando dos varones -que iban en ese rodado- se bajaron y acudieron al lugar donde estaban los asaltantes, ambos delincuentes comenzaron a correr para el lado de Roca y Calle 98.

En ese sector fue reducido a golpes de puños y patadas Torrilla por parte de esos dos vecinos que se acercaron a auxiliar al remisero.

El otro implicado en este intento de robo, mientras tanto, logró darse a la fuga y nunca pudo ser hallado.

La llegada del personal policial en un móvil hizo que luego se llevaran aprehendido al encausado. Y minutos más tarde, esos mismos sujetos que redujeron al ahora condenado en este juicio abreviado les entregaron a otros policías que se hicieron presentes en el lugar en otro patrullero el caño del arma de fuego que Torrilla y su cómplice habían utilizado para intentar asaltar al chofer de la agencia de remises.

El dato

En representación de las partes habían intervenido en este juicio abreviado la fiscal Laura Margaretic y la defensora Oficial Adriana Hernández. La pena impuesta al encausado fue la misma que la Fiscal y la Defensora Oficial habían acordado, en la previa a que fuera solicitada la realización de este proceso.

 

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