Bajo el mismo techo

Por Mariana Azcona

Lic. en Psicología egresada de la UBA. Especializada en Clínica Familiar Sistémica.
MP. 35387 – marianaazcona45@gmail.com

Los niños se van corriendo por toda la casa buscando alguien que responda a su demanda, la abuela pone el límite que la nuera no quiere, el abuelo se horroriza por la crianza de sus nietos y la cuñada ya no visita a su madre porque se lleva mal con la mujer de su hermano.

La etapa de la llegada de los hijos es difícil, implica acuerdos entre los padres y definición roles y funciones dentro de la familia. Quien se va a encargar de cada tarea?, qué límites le van a poner? Hasta cuándo va a tomar la teta? , duerme en la cama grande o en su cuarto? Vacunas si o vacunas no….

Son múltiples y variadas las preguntas que se despiertan frente a la llegada de los niños y la conformación de una nueva familia núcleo.

Cuando esta etapa se desarrolla bajo el mismo techo de la familia ampliada o “política” de uno de los dos, es más complejo aún.

Cada persona tiene una familia de origen con su historia, su cultura y sus creencias.

En los casos donde conviven las tres generaciones, además de poner límites a los más chicos, es necesario trazar un límite a la familia extensa para que su influencia, sus opiniones y su presencia interrumpa lo menos posible en la crianza de los niños y los jóvenes puedan tomar decisiones de forma independiente y autónoma.

Si los limites no están claramente delimitados corremos el riesgo de que los abuelos no puedan cumplir plenamente su rol porque se tienen que encargar de los límites que no ponen sus hijos y que la joven pareja se sienta frustrada e incapacitada de ocupar su función parental cuando se siente desautorizada por sus propios padres.

Es habitual que si los padres son permisivos los abuelos tienden a volverse autoritarios y cuando los padres ponen límites claros y firmes los abuelos se vuelven permisivos. Es importante que las funciones de cada uno estén diferenciadas para que los niños entiendan a quien responder.

La pregunta que hay que responderse es: quién se encarga de la crianza de los niños?

Las familias que conviven con tres generaciones suelen contar con el apoyo de una red social sólida y constituida, lo cual tiene sus valiosos beneficios, sin embargo, estas virtudes pueden volverse un obstáculo cuando las funciones de los adultos no están claramente delimitadas

Alejandro De Barbieri en su libro “Educar sin culpa” dice algo muy poderoso: “Llega un momento en que uno debe dejar de justificarse y debe asumir su cuota de responsabilidad frente a sus decisiones. (…) dejar de ser hijo de mis padres, para pasar a ser padre de mis hijos.”

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