LUEGO DEL ENCUENTRO CON EL VICEJEFE DE GABINETE

Bertellys logró una nueva reunión y afianza la intención de la reinserción

La síntesis de la reunión que encabezó el jefe comunal en Casa Rosada, es la promesa de un nuevo encuentro con funcionarios nacionales para la próxima semana. El Intendente entregó a Gustavo Lopetegui un informe elaborado por trabajadores de FANAZUL, con datos sobre la producción de la fábrica local. Por otro lado, el mandatario azuleño ponderó lo que consideró las buenas nuevas del encuentro: “En la reunión surgió una buena noticia para Azul, que es la posibilidad de la exportación del frigorífico Azul Beef a China”.

El fin de la reunión. Bertellys, Campbell y Vieyra salen de la Casa Rosada, previo al encuentro  con los medios.
NACHO CORREA


Por Silvio Randazzo de la Redacción de EL TIEMPO
srandazzo@diarioeltiempo.com.ar
La esperanza fabriquera (no así la lucha y su motor) cada vez se empieza a parecer al esfuerzo por colocar el cubo dentro del círculo. Pese a la fuerza y al tesón, uno es cuadrado y otro es círculo y parece que su destino es separatista. Reconocer esto, con el gélido espasmo que genera, no implica renunciamiento alguno de parte de los fabriqueros a una lucha que pretende no sólo revertir una situación laboral adversa, sino fundamentalmente una historia de vida, de familias, de soberanía.
Ayer, en Casa Rosada se adjuntó un nuevo capítulo de muchas más preguntas que respuestas para los trabajadores despedidos de FANAZUL. La reunión que encabezó el intendente Hernán Bertellys en el emblemático edificio capitalino, sus explicaciones al cabo, no ofreció buenaventuranza para alentar la continuidad de la planta vernácula de Fabricaciones Militares.
El escenario planteado a partir de las 19 horas por el jefe comunal, una vez que hubo de flanquear el portón de Balcarce 24, pretendió generar expectativas sobre posibles reubicaciones de los trabajadores de FM en otros emprendimientos laborales en el Partido de Azul, pero con muy pocos nutrientes alentó la continuidad de la fábrica con 70 años de arraigo en la ciudad. Vuelve a quedar en claro que desde el Gobierno Nacional se desestima no sólo el bienestar, digamos, estrictamente material de los fabriqueros al despedirlos: se bastardea, al pretender que cada uno de ellos se reubique donde la providencia lo depare, una profesión, una formación, un sentido de pertenencia y el sentido social que también debiera comandar el timón de FANAZUL.
Bertellys, acompañado por Alejandro Vieyra -secretario de Gobierno de la Comuna- y Alex Campbell -subsecretario de Gobierno y Asuntos Municipales de la provincia-, accedió ­-pasadas las 17 horas- a la cita prevista con Gustavo Lopetegui, vicejefe de Gabinete. También se hicieron presentes Gustavo Esperanza, jefe de Recursos Humanos de FM, y Joaquín De la Torre, ministro de Gobierno de la Provincia. Pero el “invitado” que en los fabriqueros e integrantes del Comité de Crisis llamó la atención y generó (fundamentalmente en los primeros) desazón, fue Luis Riva, designado por el Ejecutivo Nacional como interventor de FM. “Reclamamos y acompañamos una reunión con Lopetegui porque considerábamos que la instancia Riva estaba agotada, y ahora este hombre forma parte de la reunión. ¿Qué progreso podemos esperar?”, dijo uno de los representantes de los trabajadores al conocerse el dato de la presencia del interventor.
En esencia, el Intendente informó que sus anfitriones recibieron el informe el cual se espera evidenciar que FANAZUL, su producción, contradice la versión gubernamental que sentencia acerca de la insolvencia y la deficitaria dinámica de producción. La respuesta de Lopetegui y compañía, reconoció Bertellys, se divorcia de la necesidad de la continuidad de la fábrica. El dato que tendría que fogonear la esperanza fabriquera (que, a la vez, reafirma que la de ayer fue una reunión netamente política) es la promesa de una nueva cita en Capital Federal -probablemente ante los mismos representantes del gobierno macrista-, contexto que se ha propuesto como de “devolución” del informe que entregó Bertellys y de participación para los trabajadores muñidos de los conocimientos esencialmente técnicos que defender y ampliar el contenido del texto que entregaron al jefe comunal.
Aquí es cuando se advierten paradojas en las que es necesario puntualizar. Si el criterio de parte del gobierno orbita en torno al criterio de Riva, y éste ya ha sido suficientes veces concluyente respecto al futuro de FANAZUL, ¿qué aspiraciones cumple una próxima reunión? ¿Tranquilidad de conciencia?, ¿desgaste de los trabajadores?, ¿verdaderas puertas inhóspitas de momento?
No bien egresado de Casa Rosada, al ser consultado por EL TIEMPO (el otro medio presente fue Radio Azul), Bertellys -además de recalcar las posibilidades que tomaban forma a partir del compromiso de una nueva cita con los representes del Gobierno- antepuso al abordaje de la situación fabril, referencias a cuestiones que subrayó como positivas para la integración laboral de los azuleños. Habló de la expansión de la exportación de carne por parte del frigorífico local y del desarrollo de las canteras en nuestro ámbito. Allí se manifiesta lo que pareciera ser el cimiente de la reunión de ayer y de las aspiraciones de los gobiernos nacional, provincial y local: saldar el cierre de FANAZUL, los costos políticos y sociales, con la reubicación laboral de los fabriqueros. “Lo importante es ir trabajando en distintas cuestiones que son preventivas: la generación de fuentes laborales para Azul, que nos hacen falta más allá de FANAZUL. En ese sentido estamos contando con el apoyo tanto de Nación como de Provincia”, esbozó Bertellys, respaldado inmediatamente por Campbell: “Los trabajadores tienen el total apoyo del gobierno nacional y provincial para ver cómo se pueden no perder ninguna fuente de trabajo. Esa es la prioridad para nosotros”. O sea que los trabajadores tienen el total apoyo de quienes los acaban de dejar sin empleo.

En un hotel de San Telmo, Bertellys, algunos de sus funcionarios, trabajadores e integrantes del Comité de Crisis evaluaron la reunión llevada a cabo en Casa Rosada.
NACHO CORREA


El encuentro en el hotel
La respuesta que le faltó obtener al Intendente, en parte porque lógicamente él carece de argumentación específica sobre la cuestión, es la que debería justificar el no rendimiento económico de FANAZUL (estos términos no son capciosos: la ideología que sostiene el cierre de la fábrica es la misma que ampara las medidas macro del Ejecutivo: la caja registradora). El informe con el que el jefe comunal ingresó a la reunión, aseguran los trabajadores, desmiente el “rótulo” de no viable para FANAZUL, informe que -podría considerarse- el Intendente valida desde el momento que lo entrega en mano a Lopetegui.
En el hall del City Hotel, ubicado a una cuadra del Cabildo, Bertellys y Vieyra se reunieron por espacio de unos 40 minutos con Claudio País y Marcelo Laporte, delegados de trabajadores; Darío Valentino, técnico de FANAZUL, y con los integrantes del Comité de Crisis que se llegaron hasta la CABA: los ediles Nicolás Cartolano y Claudio Molina, y el pastor Jonatan Sotelo. También tomó parte Juan Arruti, director de Producción y Empleo de la comuna.
Ambos describieron la reunión en Casa Rosada como “durísima”, admitieron haber multiplicado las maneras de dejar en claro que la fábrica debe sostenerse y caracterizaron como alentadora la chance de una nueva convocatoria ante (probablemente) Lopetegui. Por otro lado, de igual forma que lo hiciera antes Bertellys, pusieron en relieve las posibles nuevas fuentes laborales que estarían disponiéndose en Azul, las cuales absorbería a un buen porcentaje de los despedidos.
Ante la pregunta por parte de los delegados de si Lopetegui o Riva habían acaso expuesto su propio informe, uno que aspire a contradecir concluyentemente los datos ofrecidos por los fabriqueros, tanto el intendente como su secretario de Gobierno contaron que “ellos ven Fabricaciones Militares como una unidad productiva toda, no toman fábrica por fábrica. Esa fue la primer pregunta que le hicimos, distinguir una fábrica de otra, y no encontramos una explicación técnica, logística”.
Bertellys aseguró que de la reunión se llevó línea abierta permanente con la Provincia y el pedido de una semana de plazo para que los funcionarios nacionales se dediquen al informe de FANAZUL y promover en consecuencia otra reunión.
 
 
CLAUDIO PAÍS: “NOS DEJAN AFUERA SIN NÚMEROS” 

NACHO CORREA


Claudio País tiene un cúmulo de sinsabores de la situación que afrontan los trabajadores dejados cesantes de FANAZUL. Ayer, el delegado de los fabriqueros e integrante del Comité de Crisis estuvo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y al término de la reunión que mantuvo con Hernán Bertellys, luego que el jefe comunal hablara con el vicejefe de Gabinete, dialogó con el enviado de EL TIEMPO.
“La documentación que Bertellys llevó está referida a la capacidad de producción que tiene FANAZUL. (El interventor de Fabricaciones Militares Luis) Riva dijo que nosotros éramos becados por el Estado para no trabajar. Nosotros le decimos que no trabajamos por decisión política de ellos y también que esto no va en contra de los trabajadores de Villa María, pero la capacidad de producción que tiene FANAZUL va por encima de lo que puede producir Villa María. Y es más; nosotros producimos lo que Villa María vende. Ellos están atados a lo que sería la producción para la defensa y nosotros decimos que tenemos mercados para trabajar con mineras, con lo privado y lo del Estado; también lo que es la desmilitarización, que consiste en recuperar explosivos de los proyectiles de las Fuerzas Armadas. Nos duele que mantengan esta postura. Tomaron la decisión arbitraria de dejarnos afuera sin mostrarnos ningún número y no nos dan la posibilidad de tener una discusión técnica sobre eso”, expresó.
País sostuvo que “la gente de provincia y de Nación escuchan solamente a Riva y no oyen los argumentos que podemos acercar nosotros. Hablan de costos y de rindes y una fábrica como FANAZUL no está pensada para dar ganancias”.
A párrafo seguido comentó que “duele decir que, al mirar la cara la Hernán, veo un panorama bastante oscuro. No digo que no haya estado a la altura de las circunstancias porque – también lo dejó claro hoy (por ayer)– participó de una reunión política y generó un espacio donde se puede abrir una mesa técnica. En esa mesa técnica tenemos que estar nosotros, los trabajadores, y defender la situación desde adentro con todos los fundamentos que tenemos, que son muchos. Estoy convencido que ellos no tienen argumentos para rebatir lo que nosotros decimos”.
Un vínculo poderoso –
En la charla con EL TIEMPO, Claudio País indicó que “cuando nosotros hablamos de FANAZUL, lo hacemos con el corazón”. “Han trabajado nuestros padres, nuestros sobrinos y pensamos que tendrían que trabajar nuestros hijos. No es por una cuestión caprichosa, la vemos como a nuestra propia casa y la fábrica tiene una identidad social importantísima”, agregó.
El delegado se mostró molesto por algunos comentarios desacertados que se han hecho en el marco de las reuniones del Comité de Crisis.
“Parecería que ellos quieren armar, dentro de la fábrica, un shopping. Escuché argumentos como que es lo mismo cerrar una planta de trotyl y poner una fábrica de pintura. Y todavía siguen sosteniendo que hay posibilidades de trabajo en un frigorífico. Yo no voy a desmerecer a ningún trabajador, pero la defensa que hacemos nosotros de la fuente de trabajo no va atada sólo a los trabajadores sino por lo que representa FANAZUL para Azul y en el Estado nacional. Es una fábrica que fue pensada para la defensa de nuestra soberanía, de nuestro suelo y hoy la quieren cerrar sin argumentos”, enfatizó.
 

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