LA SEMANA POLÍTICA

Bertellys, un producto azuleño

El intendente Hernán Bertellys y el secretario de Gobierno Alejandro Vieyra. Cada uno con su rol es un dúo que maneja el Ejecutivo a su ritmo.
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El intendente Hernán Bertellys y el secretario de Gobierno Alejandro Vieyra. Cada uno con su rol es un dúo que maneja el Ejecutivo a su ritmo.

Asistimos a la reconfiguración del sistema de representación política conducida por un Intendente sustentado en su pragmatismo. Obras por encima de la ideología partidaria. Reunión con la gobernadora Vidal. Otra derrota del Concejo. Interna radical. ¿Qué quiere esta sociedad?

Escribe – Carlos Comparato – (comparatoc@yahoo.com.ar)

La reconfiguración del sistema político en Azul se viene macerando desde hace tiempo y acompaña, en alguna medida, lo que sucede en el país. Por supuesto, tiene sus características atadas a la idiosincrasia de esta sociedad que ha subido a escena una dirigencia que es fiel espejo de esa situación.

Es una constante hacer eje en la decadencia que atraviesa transversalmente a la ciudad corriéndose el riesgo de ir asumiendo que resulta un destino ineluctable. Ni el optimismo que bordea lo superficial ni el pesimismo angustiante sin salida. Tampoco los diagnósticos harto conocidos que han servido para engrosar alguna biblioteca con interesantes conclusiones que llevaron a la nada.

El intendente Hernán Bertellys expresa fielmente el intríngulis azuleño. Desde el regreso de la democracia hubo dos jefes comunales que se mantuvieron durante tres períodos en el poder. Rubén César De Paula, fallecido un año antes de terminar su mandato, y Omar Duclós. Ambos representaron estilos distintos pero apoyados en una alianza social que supieron conformar desde una comunidad que buscaba construir desde la figura de un intendente, su propio mito.

El karma peronista  

Las experiencias peronistas fueron protagonizadas por Juan Barberena quien, pese a una buena administración, se lo llevó puesto el final del menemismo más su particular  personalidad y José Inza, un buen médico, un buen vecino, peronista de toda la vida hasta que a alguien se le ocurrió ir a tocarle el timbre a la casa para ofrecerle la candidatura. Quedó demostrado que una imagen positiva no garantiza que de como resultado un buen intendente. No es matemática. Son dos cosas bien distintas.

¿Bertellys es el resultado de todo ese proceso que vino acompañado por la crisis de los partidos políticos? En parte sí porque la ciudadanía más que una ideología suele buscar sensaciones que le imaginen soluciones a sus avenencias cotidianas.

A siete meses de haber asumido, el actual Intendente pegó una voltereta y se pasó al Frente Cambiemos pese a haber ganado con el sello del Frente para la Victoria y el rostro de Cristina. Otra vez el karma del peronismo azuleño ¿Lo perjudicó en términos de su vínculo con la sociedad, por fuera de dispersas expresiones de la militancia kirchnerista?

Las preocupaciones del vecino    

Difícil de mensurar hoy cuando el vecino común está más preocupado para que  le llegue el asfalto, le arreglen los pozos de la calle, el alumbrado público, construyan viviendas o conseguir trabajo que los diáfanos discursos ideológicos sesgados de  dudosas representaciones colectivas.

Pese a las falencias que aparecen en su administración (por citar sólo una, no tener un buen vínculo con el plenario de comisiones vecinales) su estrategia es el pragmatismo,  dedicarse a mostrar que gestiona obras, que comenzó la repavimentación de 53 calles, que abrió la licitación de otras 18 con asfalto nuevo, que este lunes se reúne con la gobernadora María Eugenia Vidal por el Hospital Pintos, entre otros temas.

Mide sus apariciones públicas y deja en manos del secretario de Gobierno, Alejandro Vieyra lo cotidiano, las negociaciones políticas o apagar algún incendio. El inoportuno y mal explicado aumento de sueldos lo terminó salpicando.

El Concejo en offside    

Un ejemplo evidente de todo este escenario es lo que sucede en el Concejo Deliberante. El Jefe Comunal sabe de su enorme debilidad y le saca provecho. Le pegó en la línea de flotación al bloque de Cambiemos, el peronista tiene fecha de vencimiento, el GEN aparece como el más férreo opositor y luego están los unibloques también con una mirada crítica. El caso de la tasa urbana cuyo veto no pudo ser insistido por el legislativo quedando el incremento firme es una radiografía. No pasó una vez, sucedió en dos ocasiones. ¿El Ejecutivo operó a un concejal, concretamente Ulises Urquiza del Frente Renovador, para que se abstuviera y así faltara el voto clave para insistir en lo que había aprobado el deliberativo? ¿El nombrado pasaría a formar parte del gabinete como dejó entrever algún funcionario y desde el bloque del GEN?

Tampoco se descarta que pueda haber cambios en el equipo del Intendente. Hay regiones de la administración que requieren ajustarle la tuerca y, pese a que diseminó funcionarios de diverso signo político, no abundan los nombres para ocupar determinados cargos.

Hay una cuestión central que se debe trabajar arduamente y es la relativa al desarrollo económico de la ciudad. En un contexto harto complejo del país, hay dos noticias alentadoras que son la reapertura del molino San Martín por parte de empresarios azuleños y el frigorífico. Pero hay que apuntar a pequeños y medianos emprendimientos y el papel del Estado Municipal es crucial.

Interna radical    

Finalmente, para la elección interna de la Unión Cívica Radical el próximo 23 de octubre, si bien hay una sola lista en el plano provincial encabezada por el vicegobernador Daniel Salvador seguido por el alfonsinista Carlos Fernández, en esta ciudad habrá puja entre dos listas. Una postula a la presidencia del Comité a Luciano Lafosse y la otra al concejal Juan Sáenz. Una mirada crítica de algunos radicales es que se entregó el radicalismo al PRO con la designación de Salvador. En Azul, la disputa le dará un aire que urgentemente necesita el partido de Alem.

 

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