SALUD

Bronquiolitis: cómo cuidar a los bebés

 

Con la llegada del frío, aparecen más casos de bronquiolitis, una patología que puede afectar a dos tercios de los bebés menores de dos años, pero que puede derivar en hospitalizaciones de bebés de alto riesgo.

Con la llegada del frío hay que tener especial cuidado con los más pequeños para evitar que contraigan bronquilitis, enfermedad causada de manera frecuente por el Virus Sincicial Respiratorio.
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Con la llegada del frío hay que tener especial cuidado con los más pequeños para evitar que contraigan bronquilitis, enfermedad causada de manera frecuente por el Virus Sincicial Respiratorio.

 

Durante la época de bajas temperaturas se debe tener especial cuidado con los lactantes para evitar que contraigan bronquilitis, enfermedad causada de manera frecuente por el Virus Sincicial Respiratorio (VSR). Es una patología bastante común y algunas veces grave, y presenta una inflamación aguda de las vías aéreas inferiores (bronquiolos).

Afecta principalmente a los más pequeños, en especial a los bebés menores de 6 meses.

El virus se transmite de una persona a otra por el contacto directo con las manos contaminadas con secreciones nasales o a través de gotitas aerotransportadas generadas al toser o estornudar.

La bronquiolitis suele comenzar como un resfrío, luego de dos o tres días de ese cuadro, algunos niños pueden tener pocos síntomas o síntomas menores y otros desarrollar más problemas respiratorios, como sibilancias -ruido similar a un silbido en el pecho, al respirar- y tos.

Ante la aparición de tos húmeda, fiebre, agitación y dificultad para respirar, comer y dormir, se aconseja la consulta temprana al centro de salud más cercano para evaluar la situación.

Amamantar al bebe como método de prevención

Amamantar al bebé es un método de prevención por excelencia, ya que la leche materna es la mejor protección para los niños contra infecciones respiratorias y aporta los anticuerpos necesarios para evitar el contagio de muchas enfermedades.

Vacunación

Asimismo, la vacunación antigripal es obligatoria y gratuita para niños desde los 6 meses de edad y hasta los 2 años en 2 dosis, con un lapso entre ambas de 4 semanas, mujeres embarazadas en cualquier momento de la gestación o que hayan dado a luz y hasta 10 días después del parto, que no hayan sido vacunadas durante el embarazo.

Higiene de manos

Además, la higiene de manos es absolutamente esencial para prevenir enfermedades respiratorias, parasitosis y otras. En lugares cerrados y abiertos, las manos son el medio más propicio para el contagio de patologías, ya que están en contacto permanente con superficies que pueden contener los agentes transmisores. Es importante mantener sus manos limpias lavándolas con agua y jabón, antes de la atención de un bebé o niño y la preparación de los alimentos que consumirá toda la familia. El alcohol en gel no reemplaza a la acción de lavado de manos. También, mantener alejados a los bebés de aquellas personas que están resfriadas o tienen tos.

HOGARES LIBRES DE HUMO

Los hogares deberán mantenerse libres de humo de tabaco para preservar la salud de sus habitantes; el cigarrillo potencia las complicaciones respiratorias en los adultos y niños.

Si ya de por sí el humo del cigarrillo resulta muy nocivo para los bebés, en esta época del año en que resurgen los cuadros bronquiales implica un riesgo todavía mayor. Y es que fumar dentro de la casa aumenta hasta seis veces la posibilidad de que los chicos desarrollen bronquiolitis y de mayor gravedad, advierten pediatras y neumonólogos.

Una de las medidas más importantes para proteger a los menores de dos años de una posible bronquiolitis es “que nadie fume en la casa, porque el humo inhalado incrementa de cuatro a seis veces la prevalencia y la internación por esta enfermedad”, manifestó la pediatra neumonóloga Ana María Balanzat.

“El humo de cigarrillo es un irritante de las vías aéreas que facilita que los virus se instalen en ellas, pero también que tengan un desarrollo más severo”, comentó la médica.

Con todo, el perjuicio del tabaco en relación a esta enfermedad no se limita sólo a la presencia de humo en el ambiente. Un niño cuya madre fumó durante el embarazo también corre mayor riesgo de contraer o ser internado por bronquiolitis porque esa conducta “les produce daños irreversibles a nivel de los bronquios”, aseguró la especialista.

Causa de la mayoría de las internaciones pediátricas que se registran en esta época del año, la bronquiolitis es una enfermedad viral que afecta fundamentalmente a niños menores de dos años y que consiste en la inflamación de los bronquiolos, las pequeñas vías encargadas de llevar el aire a los pulmones.

Si bien los síntomas de la bronquiolitis son en principio leves e inespecíficos -fiebre, tos, decaimiento, congestión nasal- y pueden confundirse fácilmente con los de un resfrío o gripe común, en algunos casos se intensifican generando silbidos en el pecho y serias dificultades para respirar. Cuando la enfermedad deviene en un cuadro de insuficiencia respiratoria se requiere incluso internación, administración de oxígeno y a veces hasta cuidados intensivos.

RECAUDOS

Más allá de la seriedad que puede alcanzar la bronquiolitis, si resulta tan importante proteger a los más chicos del humo del cigarrillo es también porque sólo existe vacuna para uno de los diversos virus que producen esta enfermedad -el de la Influenza- y ésta sólo puede aplicarse a los chicos a partir de los seis meses de vida.

Pero “aunque sólo hay vacuna para el virus de la influenza, es muy importante dársela a los chicos entre los seis meses y dos años, porque de esa manera se previene tanto la posibilidad de una bronquiolitis como el riesgo de posibles complicaciones”, explicó la infectóloga María Teresa Rosanova.

“En el caso de menores de seis meses, es obligatorio que se vacune la madre y también conviene que se vacunen los hermanos y personas que conviven con el bebé para evitar contagiarlo si se enferman”, dijo por su parte la pediatra y neumonóloga Ana María Balanzat.

No menos importante para cuidar a los bebés de esta enfermedad es controlar los factores ambientales y extremar las medidas higiénicas de prevención, sobre todo si los chicos tienen menos de tres meses de vida, nacieron prematuros, presentan bajo peso o sufren alguna patología.

Balanzat recomienda evitar el jardín maternal hasta los seis meses o hasta que pase el invierno en el caso de los niños de riesgo, así como también los lugares hacinados con poca ventilación y las reuniones familiares donde pueda haber personas con gripe. Por su parte, Rosanova señala la importancia de “lavarse las manos, taparse la boca al estornudar y mantener la lactancia, ya que la leche materna ofrece factores de protección contra los virus respiratorios”.

 

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