BURGOS Y SANTA CRUZ: UN CHOQUE DONDE UNA JOVEN SUFRIÓ LESIONES

 

 

Jorge Omar González, padre de una joven involucrada el pasado lunes en un accidente de tránsito ocurrido en Burgos y Santa Cruz. Según contó ayer, su hija sufrió una lesión ósea en un codo y ahora está enyesada. Además, le colocaron un cuello ortopédico.FOTOS: NACHO CORREAJorge Omar González, padre de una joven involucrada el pasado lunes en un accidente de tránsito ocurrido en Burgos y Santa Cruz. Según contó ayer, su hija sufrió una lesión ósea en un codo y ahora está enyesada. Además, le colocaron un cuello ortopédico.FOTOS: NACHO CORREA
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Jorge Omar González, padre de una joven involucrada el pasado lunes en un accidente de tránsito ocurrido en Burgos y Santa Cruz. Según contó ayer, su hija sufrió una lesión ósea en un codo y ahora está enyesada. Además, le colocaron un cuello ortopédico.FOTOS: NACHO CORREA

El pasado lunes, cuando era alrededor de la hora 19, la intersección de las calles Burgos y Santa Cruz de este medio se convirtió en escenario de un accidente de tránsito.

Tal lo que fuera informado en la portada de EL TIEMPO del día siguiente, en ese lugar chocaron una bicicleta y un automóvil, lo que derivó en que la joven que guiaba el rodado menor tuviera que ser trasladada al Hospital Pintos.

Si bien en principio voceros policiales consultados por este Diario habían señalado que no presentaba lesiones, ayer el padre de la joven que guiaba la bicicleta contó que su hija resultó con una lesión ósea en uno de sus brazos y que también tuvieron que colocarle un cuello ortopédico, ante síntomas que revelan que podría tener alguna vértebra afectada producto del golpe sufrido en el choque.

Un Fiat Uno modelo Way, conducido por una mujer de 42 años a la que voceros policiales habían identificado como María Eugenia Piazza, había sido el auto involucrado en esta colisión con la bicicleta que guiaba la joven que resultara con las mencionadas lesiones en ese accidente, que tiene 28 años y se llama Georgina González.

Cuando la colisión se produjo, contó ayer en diálogo con EL TIEMPO Jorge Omar González, “mi hija iba a Reiki en bicicleta”.

Circulando por Santa Cruz, al llegar al cruce con Burgos se registró el ya mencionado choque con el auto que guiaba Piazza.

“La señora que la chocó dijo que no la vio. A mí me llamó mi hija para decirme lo que le había pasado y fui para allá. En el lugar esperamos una ambulancia casi unos cuarenta minutos y cuando llegó la trasladaron al Hospital Pintos”, agregó el hombre de 53 años con relación a las circunstancias relacionadas con lo que había sido ese accidente de tránsito ocurrido el pasado lunes por la tarde.

En principio, una vez trasladada al centro asistencial municipal, la joven no quedó internada.

Ese mismo lunes, contó el papá de Georgina González, “le hicieron una serie de estudios que no acusaron nada”, teniendo en cuenta que -entre otros traumatismos- había sufrido uno en la cabeza a causa del choque, un golpe “que sólo fue un chichón y nada más”.

“Pero ayer -contó por lo ocurrido el pasado martes- cuando la volvimos a llevar al traumatólogo al hospital, porque durante la noche no había podido dormir, se constató que tiene una lesión ósea en el codo, una quebradura”.

“Ahora ella está enyesada. Y también le colocaron un cuello ortopédico, ante la posibilidad de que haya sufrido el desplazamiento de una de sus vértebras, algo que van a evaluar el lunes que viene”.

“Esas fueron las consecuencias del impacto”, dijo el hombre con relación al accidente de tránsito protagonizado por su hija, “que estaba en su primer día de vacaciones cuando le pasó”.

“Ella es empleada de comercio y ahora está con una licencia médica por esto, ya que tiene para veinte días de yeso y después va a tener que hacer rehabilitación”, indicó también González padre al aludir a la lesión ósea de su hija, una fractura que le afecta el codo de su brazo derecho.

“Además -agregó- hay que esperar a ver qué pasa con eso que puede llegar a tener en una de sus vértebras”.

El choque derivó en que la bicicleta de la joven quedara completamente destruida, como una evidencia de lo que fue ese impacto contra el auto.

“Era el único medio de movilidad que tenía mi hija”, recordó González en ese sentido.

Por último, al ser consultado sobre la actitud de la conductora del auto, señaló que fue con el esposo de la mujer, “que se llama Ramiro, pero no sé cuál es su apellido, con quien pude dialogar. Él fue al hospital, se acercó y estuvo con nosotros en todo momento”.

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