MOTOCROSS  

Campagnolle está en carrera y con la meta clara  

Mateo y su padre, Gastón, han decidido que el ex campeón bonaerense se aboque de lleno al Campeonato Argentino, un significativo salto deportivo y una apuesta económica relevante autogestada. El piloto azuleño competirá el mes que viene, en San Juan, en la 4º fecha del certamen federal. Mientras, también se sostiene como participante de la MX del Norte. “Mi mayor objetivo no es salir campeón, yo quiero representar a la Argentina en un Mundial”, le dijo Mateo a EL TIEMPO.

Rumbo a su propia cima. Mateo Campagnolle, en plena carrera por el Argentino. “Me está cambiando mucho la cabeza”, reconoce el piloto azuleño.
BIKER MOTOS
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Rumbo a su propia cima. Mateo Campagnolle, en plena carrera por el Argentino. “Me está cambiando mucho la cabeza”, reconoce el piloto azuleño. BIKER MOTOS

“Tenemos la suerte y, a la vez, la desgracia de no tener sponsors. Somos sólo nosotros dos”. La frase resume la liberación de presiones insensibles a la par que esclarece la falta de acompañamiento económico. Pero, también, la frase sale al toro para reafirmar un vínculo familiar que dio forma, algunos años atrás, a un vínculo deportivo, la pasión del padre (autor de la frase) transmitida a su hijo: la del motocross.

Mateo Campagnolle ya tiene 13 años y esa relación con Gastón Campagnolle, su papá, va desenvolviéndose con otros matices aunque sin peder la esencia. El piloto azuleño, campeón provincial en 2014, ha decidido junto con su mentor embarcarse definitivamente en el Campeonato Argentino de Motocross organizado por la CONAM (Comisión del Nacional de Motocross), un paso cuyas implicancias tienen la misma relevancia en lo competitivo como lo intelectual, aunque ambos parecieran tener las expectativas muy centradas: “Ya se lo dije: este año, el mayor contrincante tuyo sos vos. Te tenés que superar. Nadie lo va a presionar para que gane, él tiene que disfrutar, estar con amigos”, reconoce Gastón.

Pero esta incursión más abocada en la realización federal, no lo aleja de la MX del Norte, ámbito de competencia donde además de coronarse, el piloto local ha sabido adquirir una sólida base de formación. Actualmente, luego de dos fechas, Mateo se ubica en el 4º lugar de las posiciones de la categoría 85cc. del campeonato bonaerense, y en la 14º colocación en el Argentino, en la misma categoría.

2016 fue el año en que el dúo Campagnolle tomó la decisión de que Mateo montase, en MX, una moto de mayor cilindrada, una de 85cc. tras el exitoso “ciclo” al comando de la 65cc. Comenzó a delinearse un período de adaptación a otra potencia motora, otra velocidad, en definitiva, otras condiciones de manejo. Corrió seis carreras (sólo faltó a las dos primeras). La categoría 85cc. se divide en dos, A y B; el piloto de Azul terminó en la tercera ubicación de la B.

También el año pasado, el joven tomó parte de una única fecha del Campeonato Argentino –en Bariloche–. Esa experiencia de carrera (también con 85cc.) le demostró la inferioridad de ritmo y aplomo en un nivel nacional, y fue el propio Mateo el primero en admitir que le faltaba “un montón” para correr este certamen.

Las seis fechas en las que participó en MX gravitaron en su confianza para pilotar la nueva cilindrida, por lo que terminó por establecerse en el ‘equipo Campagnolle’ la pretensión para 2017: en la medida de lo posible –medida económica para ser más claros–, dedicarse de pleno al Argentino, sin que esto implicase evadirse de la MX.  “La idea era que Mateo mejorara, siempre es esa la idea principal”, dice su padre. Bajo esa premisa integral, su hijo hizo un curso de técnicas y manejo con Marcos Trossero, piloto de MX 1 y del equipo Yamaha.

“Si no disfruto no tiene sentido correr”     

Mateo y Gastón consideran que 2017 es año para construir experiencia, hacerse fuerte y más sabio como piloto. Una temporada de adaptación. Hasta hoy, el ex campeón ha disputado tres competencias en el Argentino y dos en el MX. Mar del Plata, Neuquén y San Martín de los Andes fueron las ciudades donde el certamen de la CONAM plasmó esos encuentros. El próximo fin de semana, el azuleño se hará presente en la fecha 3 de la MX (en Trenque Lauquen), mientras que en junio tomará parte del cuarto capítulo del torneo nacional en San Juan.

El diálogo con EL TIEMPO sigue y Mateo contesta sin titubeos, como si acelerara rumbo a la bandera a cuadros.

–¿Qué consecuencias viene teniendo el correr el Argentino?

–Me siento no asustado, pero sí con menos confianza arriba de la moto. En la MX del Norte ando mejor y más fuerte. En el Argentino son chicos más grandes, van más fuerte y no tienen ningún problema para chocarte si te quieren pasar (risas). Lo que me hace sentir cómodo es que siento que estoy avanzando mucho más rápido que el año pasado.

–¿Ese avance se refiere a lo que sucede en pista o a tu formación?

–De las dos formas. Me está cambiando mucho la cabeza y en pista me doy cuenta cuando entreno. Cada entrenamiento cambia un montón. Cambié la forma de entrenar, ahora es mucho más tiempo; son tandas de 15, 20 minutos y las aguanto bien físicamente.

–En las tres carreras del Argentino llovió. ¿Resultó un inconveniente o te ofreció ventajas?

–Depende del piso. En Mar del Plata la lluvia no me convenía y en Neuquén sí. Fueron las clasificaciones con lluvia y la carrera no, y anduve mejor en clasificación, si bien la moto me fallaba mucho. Y ahora en San Martín, la pista estaba un poco húmeda y me gustó.

–Decías recién, convencido, que te está cambiando la cabeza. ¿Cuáles son los criterios que se modificaron?

–Ahora me tengo que tomar las cosas más en serio. Voy más concentrado arriba de la moto.

–GC: Eso básicamente. Antes él se iba mientras manejaba, ya sea en carrera o entrenando. Daba una vuelta concentrado y otra en la que se iba. Ahora no le pasa eso. Antes no era tanto como un simple juego, pero era más light. Y lo importante es que es Mateo el que quiere cambiar.

–¿Es posible seguir jugando, seguir divirtiéndote sobre una moto de competición a los 13 años?

–La diversión está siempre, pero jugar, jugar…Sí se puede hacer, pero no en el Argentino. Disfruto, pero no voy a pavear. Si no disfruto no tiene sentido correr. Si voy sufriendo arriba de la moto, pensando en que me voy a caer, me voy a golpear. Voy trabado de la cabeza y no me salen las cosas.

–¿Haber salido campeón en la MX, visto hoy, fue perjudicial en el sentido de haber generado un nivel de autoexigencia muy alto?

–Yo pienso que es algo bueno. Me quiero esforzar para volver a hacerlo. Pero igual, mi mayor objetivo no es salir campeón, yo quiero representar a la Argentina en un Mundial. Eso es lo que más me motiva.

 

 

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