COLUMNA DE OPINIÓN

Carta abierta frente a la convocatoria a asamblea del radicalismo en Azul

Escribe: Omar Losardo.

Afiliado a la Unión Cívica Radical.

El 18 de mayo a las 19,30 horas los radicales estamos convocados por nuestro comité de la calle Burgos 711, para escuchar las opiniones como afiliados, sobre nuestro accionar futuro ante la presencia de un nuevo escenario electoral que compartimos en el espacio “Cambiemos”.

Como todos los ciudadanos seguramente tenemos dudas, incertidumbres y desmoralizaciones constantes sobre cómo evolucionará el futuro en la Argentina. ¿Nos preguntamos dónde estamos y hacia dónde vamos? Tal es mejor ahondar en las certezas del significado de pertenencia a una forma de vivir y de pensar. Por ese camino podremos transitar con mayor certidumbre y esperanza depositadas en el gobierno que integramos.

“Con la misma convicción serena que afirmamos nuestra voluntad de no abusar del poder, anunciamos la decisión irrevocable de impedir todo abuso ya sea del que emana del desorden, de la injusticia o de la indisciplina, como el que proviene de afuera, el abuso de los más o el abuso de los menos”, nos decía Arturo Illia.
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“Con la misma convicción serena que afirmamos nuestra voluntad de no abusar del poder, anunciamos la decisión irrevocable de impedir todo abuso ya sea del que emana del desorden, de la injusticia o de la indisciplina, como el que proviene de afuera, el abuso de los más o el abuso de los menos”, nos decía Arturo Illia.

¿Qué es el Radicalismo?    

Muchas veces nos preguntamos ¿Por qué somos radicales?.

No es por falta de pertenencia partidaria, sino que ante las dudas y complejidades propias de la vida social y política de los hombres solemos volver a nuestras bases, a nuestros lineamientos, a nuestros principios. Ahí los radicales podemos decir orgullosamente que tenemos un partido con una larga trayectoria y una intrincada doctrina, que lejos de atar nuestros pasos y restringirnos las opciones, nos ayuda a iluminar el camino correcto.

Por eso es necesario conocer el pasado, para interpretar el presente y entender el futuro, como nos enseñaron nuestros profesores de historia de la escuela secundaria. Pero la pregunta inicial se complica responder: ¿Qué es el Radicalismo?, ¿Cómo explicar más de un siglo de historia y grandes personajes que marcaron la historia argentina, en unas pocas palabras?.

Tal vez sea necesaria recordarlas cuando nos juntemos los afiliados, en un ámbito democrático, para tomar las decisiones que marquen nuestro accionar futuro y nuestro compromiso ético con la República y nuestro Pueblo.

Frases que ayudan a comprender qué es ser radical  

Recordemos algunas frases que pueden ser útiles para comprender y responder a  nuestras dudas.

Raúl Alfonsín eligió explicar el porqué de nuestra lucha diciendo “luchamos por el preámbulo de la Constitución Nacional”. Es porque los radicales creemos en el pluralismo como base de la democracia, y de las instituciones, rechazando el autoritarismo, ya sea de una élite o de un gobierno populista, es decir, honramos las diferencias y buscamos los puntos de acuerdo, constituyendo así la unión nacional.

Arturo Illia nos decía: “Con la misma convicción serena que afirmamos nuestra voluntad de no abusar del poder, anunciamos la decisión irrevocable de impedir todo abuso ya sea del que emana del desorden, de la injusticia o de la indisciplina, como el que proviene de afuera, el abuso de los más o el abuso de los menos”.

Somos radicales porque creemos en la división de poderes, vamos a afianzar la justicia, pues no vamos a despreciar a los jueces, ni a los representantes del pueblo en el Congreso.

“No confundimos gobierno con Estado, afirmamos que el Estado no es de las mayorías, ni de las minorías, sino que es de todos.

Por eso, recordamos a Hipólito Yrigoyen que afirmaba: “Nuestra misión no es (solo) la ocupación de los gobiernos, sino la reparación cardinal del origen y sistema de ellos, como el único medio para restablecer la moralidad política, las instituciones de la República y el bienestar general”.

También Alem nos invitaba: “Concurrir a sostener dentro del funcionamiento legítimo de nuestras instituciones, las libertades públicas en cualquier parte de la Nación donde peligre levantando como bandera, el libre ejercicio del sufragio, sin intimidaciones y sin fraude”.

Somos radicales porque luchamos por la justicia social;  mientras otros las ven enfrentadas, nosotros las vemos unidas como nos decía Crisólogo Larralde sobre la democracia: “Su deber es superar el comunismo realizando todas las justas transformaciones económicas y sociales sin herir en lo más mínimo la libertad del hombre y el derecho de la persona humana a decidirse por sí mismo”.

Por eso entendemos que no es posible la libertad sin igualdad, pero al mismo tiempo creemos que un hombre, para ser verdaderamente digno, debe ser ante todo libre.

Somos Radicales porque pensamos como Ricardo Balbín: “Porque fuimos respetuosos de la ley, siempre descalificamos la violencia, porque creímos en el diálogo, rechazamos la subversión…. Afirmamos que la violencia no era el camino de recuperación de la solidaridad, ni de nuestra paz interior, ni del bienestar general”.

Somos radicales y nos juntamos a debatir porque pensamos como Marcelo T. de Alvear que “los hombres somos transitorios, pero los partidos organizados, con sus virtudes y defectos, son fuerzas permanentes y necesarias, llamadas a progresar y a perfeccionarse”.

En síntesis volviendo a nuestro fundador don Leandro Alem entendemos que la libertad como la virtud de luchar por tomar las decisiones que entendemos correctas están claramente expresadas en esta frase célebre: “En política como en la vida no se hace lo que se puede, ni lo que se quiere, ¡se hace lo que se debe!, ¡o no se hace nada!, aclarando que es en sentido ético, es decir, que cuando lo que se puede hacer es malo ¡no se hace!.

Incluso así es difícil expresar qué es ser radical. Siempre es escaso e insuficiente. Pero en definitiva lo sabemos, está ahí, en nuestros corazones radicales, en esa llamita que arde y no puede tolerar la injusticia, la demagogia, la corrupción, y la desigualdad. Volviendo a Balbín: “hay que vencer la docilidad, actuar con firmeza y cultivar las rebeldías”.

Por eso la cita de mañana es para todos los radicales sin distinción alguna. Gracias a nuestro comité por convocarnos y permitir nuestra libre expresión. “Sí, que se rompa, pero que no se doble” (Leandro N. Alem).

 

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