RELATOS DESDE EL ENCIERRO

César

Por Matías Verna  (*)

 Todo es espera en tu ausencia y toda margarita trae pétalos impares.

(Todo es espera -Ismael Serrano – Músico y poeta español)

 César Savater se aferraba a los barrotes de la celda 17 del pabellón N° 1 en la Unidad 7 de Azul y se quedaba allí casi la mayor parte del día.

Sólo se desprendía de esos helados y oxidados fierros cuando la requisa le pedía que saliera al patio, cuando iba al baño o cuando ayudaba a Pablito a repartir la comida en el pabellón.

“¿Con B o V?”, le preguntaba de vez en cuando para hablar con él.

Savater, como el filósofo español, decía, pero no somos parientes, concluía y reía casi en silencio para volver a mirar por los barrotes.

¿Qué mira?, le pregunté otro día.

Nada encargado (hizo un silencio largo esperando que me vaya) sólo espero…no sé, que venga alguien, que me perdonen los familiares del almacenero que maté hace 16 años en Lomas de Zamora y la familia del “cobani” que estaba de civil y le pegué un corchazo delante de su hijo, pero zafó porque le rozó las costillas.

Sólo eso.

César Savater vivió sólo la mayor parte de su condena. Conoció a los oficiales recién ingresados que luego llegaron a ser jefes y le enseñó algunas cositas a los “vigis” que ya no tienen llaves en la cintura ni trabajan de 24 x 48.

Presenció muchas peleas y peleó en ninguna.

Nunca tuvo alias, siempre fue César o Savater.

Como todo condenado por homicidio y tentativa y no sé que más, es odiado, invisible y con un lugar reservado en algún rincón del infierno.

Creo que sigue esperando todo. Los perdones, las condenas legales y de las otras, las balas que le prometieron cuando fue condenado, una buena comida, otra ropa, un perfume, una llamada de la mamá, una foto del papá, un abrazo, un amor.

(*) Es periodista y escritor. Nacido en Azul, vive actualmente en Olavarría y se encuentra trabajando en la publicación de su séptimo libro titulado “Crudo”, el cual será editado en el mes de abril. En esta sección compartiremos textos inéditos que detallan, con ficción y realidad, la vida en contexto de encierro, tanto de empleados del SPB como detenidos

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