MEDIDA JUDICIAL

Compás de espera luego del desalojo de la corrugadora

Por una orden judicial, ayer por la mañana fue desalojada la corrugadora Clavens S.A. del predio que ocupaba. La razón es la deuda que esa empresa mantiene en concepto de alquiler con los propietarios del inmueble. El representante legal de los trabajadores, Luis Conti, explicó ayer a este diario que lo que buscan es que las partes acuerden poder seguir funcionando en el lugar durante un plazo lógico, mientras se efectiviza el traslado de la planta al parque industrial. A su vez, remarcó que dos trabajadores quedaron como depositarios judiciales de las máquinas.

Luis Conti es el representante legal de los trabajadores de la corrugadora. “Esperemos que las partes se sienten rápidamente y se pueda resolver el conflicto, porque la decisión y la resolución pasa por los titulares de Clavens y por la familia Mancuso”, sostuvo. JOSÉ BERGER JOSÉ BERGER
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Luis Conti es el representante legal de los trabajadores de la corrugadora. “Esperemos que las partes se sienten rápidamente y se pueda resolver el conflicto, porque la decisión y la resolución pasa por los titulares de Clavens y por la familia Mancuso”, sostuvo. JOSÉ BERGER

El titular del Juzgado Civil y Comercial Nº 3 de esta ciudad, Juan Carlos Tato, homologó el pedido de un juez de Capital Federal y ayer autorizó el desalojo de corrugadora Clavens S.A. de las instalaciones que ocupaba.

Si bien la medida judicial regía desde 2012, distintas suspensiones hicieron que el tiempo pase y no se llegara a concretar. Pero ayer por la mañana una oficial de justicia arribó al predio -el mismo donde funciona la papelera- y efectivizó el desalojo por una deuda que los titulares de la empresa mantienen con la familia propietaria del inmueble.

Luis Conti, representante legal de los trabajadores, habló ayer con este diario y explicó que si bien el desalojo se concretó, hay un compás de espera marcado por el acuerdo al que puedan arribar los dueños del predio y los responsables de la empresa; además de resaltar el hecho de que lograron que dos de los trabajadores quedaran como depositarios judiciales de las máquinas, dato para nada menor.

Indicó que la idea es que, con determinadas condiciones a cumplir, la corrugadora pueda seguir trabajando allí por unos días mientras se resuelve el traslado de la empresa al parque industrial.

En el medio, 11 trabajadores viven la incertidumbre de no saber qué va a pasar con sus fuentes laborales.

Clavens S.A. es una empresa que produce cajas de cartón corrugado.

El desalojo 

El predio donde funciona la corrugadora y también la papelera es de propiedad de la familia Mancuso, que en su momento le alquiló a Clavens S.A. -propiedad de Osvaldo Ranno– las instalaciones donde hasta ayer desarrollaba su actividad productiva.

“Hay una deuda de alquileres de muchos años -explicó Conti al hablar ayer por la tarde con este diario-. En 2012, en un expediente que tramita en Capital Federal, hicieron un desalojo con orden del Alzamiento que se fue dilatando en el tiempo”.

Añadió que en ese marco la justicia capitalina “exhortó al Juzgado Civil y Comercial Nº 3 de Azul para que cumpliera con ese mandamiento del Alzamiento”.

Advirtió que en un primer momento le solicitaron al abogado que representa a la familia Mancuso en Azul, el doctor Ignacio Laborda, “algún plazo para que Clavens pudiese negociar y la gente no se quedase sin trabajo”.

La cuestión es que ese plazo se logró, “pero no se avanzó en la negociación y lo que hicieron hoy (por ayer) fue concretar el desalojo”.

Como representante legal de los trabajadores, Conti planteó que ante esta situación que dejaría a 11 familias sin trabajo “se contemplara la posibilidad de hacer una nueva suspensión de ese mandamiento del Alzamiento -que ya había sido suspendido en anteriores oportunidades- fundamentalmente teniendo en cuenta que no es un mandamiento común de un inmueble cualquiera, sino que es un inmueble industrial, con máquinas industriales y demás”.

La discusión entonces ayer por la mañana se centró en ese tema “y lo que se acordó fue que quedaran como depositarios judiciales de esas máquinas dos trabajadores”.

Con ese resguardo, el abogado apuntó que “ahora se abre una ventana que esperemos que sea rápida y productiva para que, con la intervención del municipio, las dos partes -locadores y locatarios- puedan acordar en un plazo lógico una salida para trasladar esa planta al parque industrial”.

La intención es entonces que mientras se concreta ese traslado, la planta pueda seguir funcionando en el predio de la familia Mancuso. “Eso es lo que le está pidiendo corrugadora a los dueños del predio, con determinadas condiciones a cumplir en lo que es le traslado, para poder seguir funcionando y pagando los sueldos a los trabajadores. Además, de esa manera se lograría que el proceso no sea tan traumático para la gente, que es la que se queda sin trabajo y sin ingreso”, explicó Conti.

“Salvaguardar las fuentes de trabajo” 

Si bien el desalojo se concretó ayer, la semana pasada ya hubo conversaciones ante el inminente cumplimiento de la orden judicial.

En este sentido, el asesor letrado consignó que “personalmente, en representación de los trabajadores, le pedí encarecidamente al municipio que hablara con las dos partes, que convocara a una reunión. Al no llegar a un acuerdo rápido, se llegó a esta instancia. Pero la idea es tratar de ver si se puede reencauzar, resolver, que la gente pueda seguir trabajando y la empresa se mude al parque industrial”.

Conti remarcó que ayer “lo que querían los trabajadores era preservar las máquinas y poder seguir funcionando por un breve plazo en el actual predio hasta que la empresa se pueda mudar”.

Es que insistió en que “la idea es salvaguardar las fuentes de trabajo. Esta es la posición tanto del municipio como de los trabajadores, pero lógicamente esto depende de la voluntad tanto del dueño del inmueble como de la empresa”.

Consultado si tomó contacto con el titular de Clavens para saber si la intención es seguir con la empresa o no, dijo que “en función de lo que nos planteó la gente, les pedimos que hagan todos los esfuerzos para sostener las fuentes de trabajo. La realidad es que los tiempos se acortan y no se puede dilatar esta situación eternamente”.

Añadió que “los trabajadores ni siquiera son parte en este proceso de desalojo, son ajenos. Ellos lo único que hacen es trabajar para Clavens”.

Volviendo sobre la pregunta, indicó que “hoy no se logró, pero esperamos que a partir de lo que ocurrió esta mañana y, fundamentalmente con el hecho de que los trabajadores quedaron en custodia de las máquinas y son los que tienen la posibilidad de preservar esos bienes, las partes se pongan las pilas y puedan solucionar esta situación en el transcurso de la semana”.

El abogado advirtió que al ser los trabajadores los depositarios judiciales de las máquinas, “es lo que nos permite tener esperanza. Si no hubiese sido así, tendría que decir que no veía esperanza. Pero de esta manera los dueños y los inquilinos tienen un motivo para seguir conversando y viendo si se puede seguir avanzando”, además de ser un reaseguro para los trabajadores si llegase a cerrar la empresa.

“Hay demanda para esta industria”

En otro tramo de la nota con este diario, Conti subrayó que “la gente es víctima de toda esta situación, lo único que intenta hacer es trabajar y ganar su sueldo. Además, tiene la mejor voluntad de colaborar en el proceso”.

No obstante, consignó que “no van a estar toda la vida cuidando las maquinarias y esperando de brazos cruzados si no pueden trabajar y no cobran sus salarios”.

Ante la consulta de si venían cobrando correctamente sus haberes, ya que hace dos años atrás tuvieron serios inconvenientes en ese sentido, el abogado marcó que “estaban haciendo algunos trabajos a façon, lo que les generaba tener continuidad de ingresos. Había ciertos retrasos quincenales, pero dentro de lo lógico”.

Además, indicó que la empresa estaba trabajando bien “porque hay demanda para esta industria”.

Por último, señaló que “esperemos que las partes se sienten rápidamente y se pueda resolver el conflicto, porque la decisión y la resolución pasa por los titulares de Clavens y por la familia Mancuso”.

EL ROL DEL MUNICIPIO  

El subsecretario de Empleo y Producción municipal, Juan Arruti, estuvo ayer a la mañana en el predio donde funciona la corrugadora Clavens S.A. y habló con los medios.

El funcionario indicó que “es una situación que viene prolongada en el tiempo. Desde el municipio hemos tratado de encontrar acuerdos entre las partes para no llegar a esta situación, pero hoy (por ayer) vino el oficial de justicia y produjo el desalojo”.

A su vez, señaló que “de todas formas seguimos trabajando tanto con los dueños del predio, que han demostrado absoluta predisposición, y con los dueños de Clavens que en este momento se encuentran en Buenos Aires y con los cuales estamos hablando telefónicamente”.

En ese contexto, dijo que “nuestra esperanza es que podamos encontrar un camino que sirva a todos y un compromiso por parte de los dueños de las máquinas para poder trasladarlos al parque industrial o a otro lugar”.

Por último, marcó que “en eso estamos trabajando pero no depende de nosotros, sólo estamos intermediando”.

“EL MANDAMIENTO NO AUTORIZABA A IR TAN LEJOS” 

En referencia al acatamiento que el juez Juan Carlos Tato hizo del exhorto que recibió, el abogado Luis Conti indicó que “en lo personal creo que, si bien los trabajadores quedaron como resguardo de esas maquinarias y hay un compás de espera donde se abrió una negociación, el mandamiento no autorizaba a ir tan lejos”.

En ese sentido explicó que “contravino una acordada de la Corte que expresamente determina que cuando hay una planta industrial, bienes que trasladar, lo lógico hubiese sido volver a suspender el desalojo”, situación que no se logró.

Añadió que “el desalojo está concretado en términos de Clavens, pero quedó claro que los trabajadores son los depositarios de las máquinas, por lo tanto, de alguna manera, es la prenda que tienen, incluso para el día de mañana cobrar sus créditos”.

 

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