Con fecha de vencimiento

Según el intendente Bertellys recién en el 2023 la Municipalidad de Azul podría empezar a superar su quebranto económico. Las condiciones que impone la crisis. Su adhesión a Cambiemos: cómo impacta frente a su proyecto reeleccionista.

La crisis estructural de la Municipalidad de Azul es el gran desafío para los gobernantes. ¿Se podrá saltar esa pared?. RAÚL SANTIAGO GALLARDO

 

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Carlos Comparato

(comparatoc@yahoo.com.ar)

Recién en el 2023 la situación de quebranto de la Municipalidad de Azul podría empezar a superarse si es que los jefes comunales de aquí a esa fecha hacen los ajustes y van modelando un nuevo esquema que permita oxigenar las finanzas. Esto lo advirtió el intendente Hernán Bertellys dando a entender que ese año estaría finalizando su segundo y último mandato, si pasa el tamiz de la reelección.

Esta Comuna viene sumergida en una crisis estructural desde hace años resultando el espejo de una dirigencia política merodeada por la crepúsculo. Hay que admitirlo: Azul no es una isla en un país donde la palabra decadencia horada la cotidianeidad pero además esta ciudad no se caracteriza por su dinámica social y económica habiendo quedado rezagada en relación a comunidades de la región.

Esto diseña un cuadro cargado de interrogantes frente al contexto de una  Argentina macerada por discursos oportunistas de los que están y de los que estuvieron. La sequía en los bolsillos del ciudadano común, la incertidumbre económica, la ausencia de expectativas, la manipulación de temas que instala el gobierno, en algunos casos muy torpemente, como la reformulación de la Fuerzas Armadas o la legalización del aborto, suman su cuota al dislate. Encima, aparece en escena la memoria parcelada, acomodaticia.

La cuestión del voto    

En medio de todo ese mejunje hay que gobernar instalándose sobre el mostrador la cuestión de la representación. Cómo hacer para que los votos que llevaron a quienes están hoy dirigiendo tengan sentido y volumen. ¿O todo es volátil? La democracia ofrece esos escenarios contradictorios. ¿Se equivocó el que votó o el que manda? No es casualidad que el sistema esté atravesando una profunda crisis a nivel mundial en una disputa tergiversada de populismo y neoliberalismo. En realidad, el problema está atravesado por este nuevo ciclo del capitalismo en todas sus variantes.

La palabra expectativa es central en la acción política; es un sustrato que no se puede perder y, justamente, lo está sufriendo hoy el gobierno de Cambiemos. Este país es tan esquizofrénico que están los que quieren que Mauricio Macri se vaya mañana en un helicóptero o que sea fusilado en Plaza de Mayo, como dijo Luis D´Elía, los que fantasean que debe ir por la reelección y los que simplemente piden que termine su mandato. Todo en el mismo acto.

Política y financiamiento    

Y para ponerle más sal al asunto, se destapó el escándalo de los aportantes truchos del PRO pegándole a la gobernadora María Eugenia Vidal en el lugar que más le duele: su credibilidad o la imagen de no tener los mismos vicios que la política tradicional. Por encima de las operaciones mediáticas (incluido su blindaje mediático al inicio), se tiene  que reconocer el torpe manejo que hicieron del dinero negro para las legislativas del año pasado, una llaga que atraviesa de modo transversal a las campañas electorales de los  frentes con más volumen de votos. Es por eso que (casi) nadie tiene la estampita en la mano resultando obsceno, por ejemplo, que se gasten cien millones de dólares en una elección presidencial. La justicia, con sus tiempos, sólo tiene aprobado los aportes de la izquierda y el GEN de Margarita Stolbizer. ¿A esta sociedad, tan embelesada con el dicho “roba pero hace”, le importará? ¿No pasaba con la fiesta menemista apoyada por muchos que hoy son los próceres del relato? Si mejora la economía, pasará al anecdotario, sino será un argumento más para limar el futuro de Vidal.

Bertellys y Cambiemos    

Gobernar nunca resulta sencillo y menos aún cuando el contexto no es un jardín florecido. Allí está el punto de inflexión de Bertellys. ¿Puede tomar la distancia prudente para no ser arrastrado si la administración de Cambiemos sigue en la pendientes o ya es tarde? El Jefe Comunal no duda cuando profesa su adhesión. El viernes pasado participó de un foro de jefes comunales del oficialismo en el partido de  San Martín. Se analizaron, entre otras cuestiones, la preocupante situación social en las comunas y la implementación de refuerzos de programa sociales que bajen desde la gobernación.

También apareció la denuncia por los aportantes truchos y se advirtió la estrategia del kirchnerismo para avanzar con pedidos de informes en cada Concejo Deliberante. Según señaló el intendente de Trenque Lauquen, Miguel Fernández al portal La Tecla “lo que vemos es que ellos se adelantaron, hay una forma de posicionamiento político de Unidad Ciudadana que todos visualizamos y es que anticiparon la campaña política del año que viene”. Subrayó también que “vi un compromiso muy grande de todos los intendentes por dar la discusión en los términos que hay que darlos. Si la oposición quiere una confrontación, nosotros vamos a ir con fortaleza pero sin entrar en el barro porque el 2019 empezó ya”.

Los condicionantes    

Es indudable que en el encuentro se bajó esa línea por lo que el Intendente de Azul se ajustará a la misma. Siempre hay que traducir desde lo general a lo particular y ver cómo adapta su estrategia. Por eso que no es casual que ponga un año para que este Municipio empiece a asomar de su crisis estructural. Pero para ello es indispensable alcanzar consensos. Tiene condicionantes: uno exógeno que es la evolución de la economía y cómo sigue impactando en la sociedad y el otro, endógeno. Se trata de la alianza social que le rindió sus frutos en las legislativas del año pasado. Hoy las circunstancias cambiaron dramáticamente y la incógnita es cómo sostendrá dicha alianza. Lejos del PJ, sectores del PRO y del radicalismo nunca lo metabolizaron por lo que Bertellys, apoyado por la conducción de Cambiemos, tiene que atravesar las estructuras partidarias locales. Hay una evidencia y es la ausencia aún de candidatos instalados. ¿Ese es el punto inicial para diseñar la reelección? ¿Es el desafío de sostenerse desde la gestión frente a una sociedad enojada? ¿Cuánto espacio de  maniobra propia tiene si se sigue desmoronando el proyecto político de Cambiemos? Allí está una de las llaves. La suficiente distancia y cercanía para tener oxígeno propio. ¿Podrá?

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