FALLO DE UN JUICIO ORAL

Condena de cinco años y ocho meses de prisión para un hombre que abusó de una hija de su ex concubina

La pena le fue impuesta a un mendocino que figura con actual domicilio en Azul. Como el fallo no está firme, no está preso. En el debate fue hallado autor penalmente responsable de un “delito continuado de abuso sexual agravado por configurar un sometimiento sexual gravemente ultrajante”. Para cuando los hechos ocurrieron, la víctima era menor de edad.

Un juicio realizado días atrás en un Tribunal local derivó en la condena para el encausado a una pena de cinco años y ocho meses de prisión, al quedar demostrado que durante varios años abusó sexualmente de una hija de la mujer que había sido su concubina.

Por el caso, a puertas cerradas, el debate se llevó a cabo en el Tribunal Oral en lo Tribunal número 1 y contó con la intervención de manera unipersonal del juez Joaquín Duba.

El acusado y finalmente condenado fue identificado por voceros de ese tribunal como Quirino Juan Medina, un hombre nacido en la ciudad de Mendoza que tiene 62 años y figura con actual domicilio en Azul.

A pesar del pedido presentado por el representante del Ministerio Público Fiscal en el juicio, no se dispuso la inmediata detención del imputado después de anunciado este fallo de primera instancia.

La medida de coerción pretendida por la Fiscalía no prosperó porque el imputado, además de que el fallo no está firme, no ha demostrado hasta el momento “un aumento verificado de peligro cierto de frustración del proceso”, al cual ha estado sometido en todo momento, según explicó también el magistrado del TOC 1 en lo dispuesto.

Medina fue condenado como autor penalmente responsable del delito continuado de abuso sexual agravado por configurar un sometimiento sexual gravemente ultrajante.

Los hechos que se dieron por probado que cometió ocurrieron entre los años 2004 y 2007 en una vivienda de esta ciudad donde el encausado vivía por aquel entonces con la madre de la víctima de este caso de abuso sexual.

“En varias oportunidades y en distintos momentos del día”, el condenado en esta primera instancia “abusó sexualmente de la hija de su pareja”. Y para procurar el silencio de la chica, la amenazaba con frases tales como: “No abras la boca porque voy a matar a tu mamá y a tus hermanas”.

Según el juez que intervino en el debate, esos abusos –“por sus circunstancias y tiempo de duración”– constituyeron “un sometimiento sexual gravemente ultrajante para la (por entonces) menor víctima”.

El dato

“A los fines de asegurar el eventual futuro cumplimiento de la pena aplicada”, el juez le impuso al hombre condenado diferentes obligaciones. Entre otras, presentarse en el Tribunal 1 cada vez que sea citado y no acercarse bajo ninguna circunstancia ni mantener contacto alguno con la víctima de ese abuso sexual que cometió.

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