FALLO DE UN JUICIO ORAL

Condenaron a cuatro años de prisión a un azuleño por un intento de homicidio

El encausado, en enero del año pasado en el Balneario Municipal, le aplicó con un cuchillo “Tramontina” una puñalada en la espalda a un hombre. El herido, un albañil y atleta, estuvo internado varios días. La violencia de la agresión implicó que el arma blanca se rompiera y que la hoja del cuchillo quedara clavada en la espalda de la víctima. En el mismo debate, un hermano del joven que resultó condenado y figuraba como coimputado en la causa fue absuelto.

Una pena de cuatro años de prisión le fue impuesta a un joven que en un juicio oral fue hallado autor de un intento de homicidio que en enero del año pasado había tenido como víctima a un albañil y atleta en el Balneario de esta ciudad, informaron ayer fuentes judiciales.

El azuleño condenado en este debate fue identificado como Diego Martín Ramallo, de 25 años.

Por unanimidad a todas las cuestiones planteadas en la resolución, los jueces Alejandra Raverta, Carlos Pagliere (h) y Gustavo Abudarham -los actuales integrantes del Tribunal Oral en lo Criminal número 2 de Azul- lo hallaron autor penalmente responsable del delito de homicidio simple en grado de tentativa.

Apuñalado en la espalda

Alejandra Raverta, actual presidente del TOC 2, escribió en el fallo que el ilícito por el que Ramallo fue condenado se produjo alrededor de la hora tres del 4 de enero del año pasado.

Todo ocurrió cuando “en la zona del Balneario Municipal” -a la altura de Avenida Bidegain entre calles Lola Mora y Grierson de esta ciudad- Diego Martín Ramallo “portaba un cuchillo ‘Tramontina’ con cabo de madera de aproximadamente 9 centímetros y de color marrón”.

Ese joven, “con claras intenciones de darle muerte”, apuñaló a la víctima: un albañil y atleta llamado Juan Matías Etchepare.

En medio de los incidentes generados ese día tras la agresión, efectivos de seguridad aprehendieron instantes más tarde a los dos hermanos Ramallo: el que resultó condenado en este juicio y al que absolvieron. Y en poder de Diego Ramallo fue hallado el mango del cuchillo, ya que la hoja del “Tramontina” había quedado clavada en la espalda de la víctima.

Esa misma madrugada, Etchepare tuvo que ser trasladado al Hospital Pintos, donde permaneció varios días internados.

“Estuve internado como una semana. Los médicos me dijeron que tengo un dios aparte porque no podían creer que la puñalada quedó a medio centímetro del riñón y el pulmón”, relató la víctima de este intento de homicidio en el debate. Además, señaló: “Estuve sin trabajar casi medio año. Soy corredor de elite y estuve como nueve meses sin poder entrenar ni correr”.

Durante su testimonio en el juicio, el hombre mencionó que no conocía a los hermanos que lo provocaron y después uno de ellos lo terminó apuñalando. Y también dijo que esa madrugada en el Balneario los incidentes comenzaron cuando él quiso evitar que uno de los Ramallo agrediera a otro joven.

“Un claro propósito de dar muerte a la víctima”

“Hubo en el imputado un claro propósito de dar muerte a la víctima”, escribió la jueza Raverta en el fallo al definir la calificación del hecho convertido en este juicio oral: un homicidio simple en grado de tentativa.

“Lo expuesto lo extraigo de la circunstancia de haber empleado -Ramallo- un arma letal, dirigida hacia una zona vital (según la médica que lo examinó la herida estaba ubicada en la zona para lumbar donde se encuentran los órganos renales y el pulmón), y con una marcada intensidad”.

Y agregó la jueza del TOC 2 con relación al accionar del joven condenado en esta primera instancia: “Es notoria la fuerza empleada al apuñalar a Etchepare, ya que en el impacto al cuchillo se le rompió la hoja, que quedó clavada en la espalda de la víctima, retirándose el imputado con el mango del cuchillo en la mano”.

“A ello cabe adunar lo señalado por Juan Matías Etchepare, en cuanto a que ni bien se le acercó y antes de darle el puntazo, el imputado le dijo que lo iba a matar. Si bien es cierto que, según el contexto, tal expresión no siempre refleja una voluntad homicida, la conducta inmediata de clavar con suma violencia un cuchillo en una zona vital corrobora que el anuncio homicida, en este caso, era real”, concluyó la magistrada.

El dato

En el mismo proceso judicial un hermano del encausado y también acusado del hecho terminó siendo absuelto “libremente de culpa y cargo”, al “no haberse acreditado su autoría” en ese intento de homicidio convertido en materia de este debate. Ese otro joven que figuraba como coimputado en esta causa penal se llama Alejandro Darío Ramallo y tiene 20 años.

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