A RESPECTIVAS PENAS DE SEIS AÑOS DE PRISIÓN

Condenaron a los autores del intento de homicidio que tuvo como víctima a un hermano de “Pelusa” Cardoso

 

Diego Cardoso, el hermano menor del ex futbolista azuleño radicado en Alemania, había sido atacado a puñaladas en febrero del año pasado, cuando en bicicleta regresaba a su casa. Después, los encausados cometieron un violento robo a una jubilada. Los responsables de ambos hechos habían sido detenidos la misma noche de ocurridos esos episodios delictivos. Se trata de un azuleño y de un porteño que se habían fugado de la Unidad 7, la cárcel donde cumplían condenas por otros delitos, lo que implicó que en este juicio abreviado fueran declarados “reincidentes”.

Penas respectivas de seis años de prisión les habían impuesto en un juicio abreviado a los dos autores de un intento de homicidio que en febrero del año pasado tuvo como víctima en esta ciudad a un hermano del ex futbolista Rodolfo “Pelusa” Cardoso.

En el proceso, sustanciado días atrás en el Tribunal Oral en lo Criminal número 1 y con intervención del juez Joaquín Duba, ambos fueron declarados “reincidentes”, teniendo en cuenta los antecedentes penales computables que registraban.

Además, las penas incluyeron que los dos fueran condenados por un robo que sucedió en una casa del Barrio Dorrego y tuvo como víctima a una mujer que actualmente tiene 72 años, un hecho registrado instantes después a que el hermano menor el ex futbolista azuleño que está radicado en Alemania fuera atacado a puñaladas cuando regresaba en bicicleta a su casa.

Para cuando esos ilícitos ocurrieron, ambos condenados en este juicio abreviado estaban presos en la Unidad 7, la cárcel del Servicio Penitenciario Bonaerense con sede en Azul.

La noche del intento de homicidio y del robo, los autores de esos hechos se habían fugado de la unidad penal, donde cumplían respectivas penas de prisión por otros delitos bajo un régimen abierto, a través del programa llamado “Casas por cárceles”, un beneficio que les permitía permanecer en las viviendas existentes en el penal y no en las celdas.

Un azuleño al que fuentes judiciales identificaron como Maximiliano Joaquín Bratanich Cabral, de 27 años; y un porteño llamado Walter Daniel Luterotti Quiroga (28) fueron los condenados en este juicio.

El juez del TOC 1 que intervino en este proceso abreviado los halló coautores penalmente responsables de los delitos homicidio simple en grado de tentativa en concurso real con robo calificado por el uso de arma.

Fugados de la cárcel 

El 2 de febrero del año pasado se registraron los hechos que tuvieron como víctimas a Diego Alejandro Cardoso y a una jubilada llamada María Isabel “Marisa” Cónsoli.

Los elementos reunidos en lo que fue la causa penal que por ambos hechos se instruyó fueron los mismos que se utilizaron en este juicio abreviado para dar por probadas las autorías de los presos que se habían fugado en ambos episodios delictivos.

En ese contexto, quedó demostrado que primero, en horas de la noche del día ya referido, resultó gravemente herido el hermano menor de “Pelusa” Cardoso, en momentos que el joven regresaba en bicicleta a su casa, ubicada en el Barrio Dorrego de este medio.

Así, poco antes de la hora 23, los internos fugados de la Unidad 7 “se hicieron presentes en la intersección de las arterias Paraguay y Panamá. Y previo a interceptar a Diego Cardoso, quien se trasladaba en su bicicleta, y luego de detenerlo, intentaron darle muerte”, escribió el juez Duba en el fallo.

Fue Luterotti quien le aplicó a la víctima “un puntazo con un cuchillo en la zona toracoabdominal, provocándole perforación de pleura, duodeno, vesícula, intestino y herida hepática sangrante, lesiones estas de carácter grave, por haberlo incapacitado laboralmente por más de un mes”.

Minutos después de lo que fue esa agresión, ambos reclusos fugados de la cárcel de varones de Azul cometieron el robo.

Una casa ubicada en la calle Argentina del Barrio Dorrego fue el lugar al que ingresaron para cometer el ilícito, que tuvo como víctima a la jubilada que en ese lugar se domicilia junto con su hijo.

A esa vivienda ambos ingresaron por una ventana que había quedado abierta. Después, Luterotti “tomó por detrás a su moradora, María Isabel Cónsoli, le colocó un cuchillo en el cuello y le provocó pinchazos en los hombros, la espalda y la cara”. Al mismo tiempo, le pedía en forma insistente y amenazante dinero.

Mientras que la víctima le entregó una billetera en cuyo interior había 500 pesos, Bratanich Cabral “revisaba los cajones y demás muebles del lugar, apoderándose de esa forma de diversos elementos de valor, tanto de propiedad de la nombrada Cónsoli como de hijo Marcelo Monterroso”, escribió el juez Duba en el fallo.

Un monedero con 300 pesos en su interior, diversas joyas, una escopeta calibre 12/70, prendas de vestir, una linterna, un teléfono celular y documentación de la mujer asaltada fueron elementos de los que los reclusos fugados se apoderaron. A eso se sumó la sustracción de varios sobres que en su interior contenían, en total, 13.750 pesos.

Antes de huir de la casa, los autores de este robo dejaron a la jubilada encerrada en el baño.

La misma noche en que los dos episodios delictivos se registraron, los condenados en este juicio abreviado pudieron ser vueltos a capturar.

Policías hallaron a uno de ellos en cercanías a la Unidad 7. El otro, en tanto, fue detenido por los guardias del penal, tras constatarse las evasiones que horas antes ambos jóvenes habían protagonizado.

Además, fueron recuperados los elementos sustraídos en el domicilio de la mujer, que policías hallaron en cercanías a la cárcel.

A modo de una circunstancia agravante, en el fallo el juez Duba valoró para

Bratanich Cabral la condena anterior que registraba, después de que había sido condenado en un tribunal local por un robo a mano armada en un comercio y también por un asalto a un remisero, ilícitos ambos registrados en Azul años atrás.

“Respecto a Walter Daniel Luterotti Quiroga, valoro como agravantes la gravedad de los hechos, la peligrosidad demostrada y haber cometido los mismos encontrándose inserto en un régimen de semilibertad”, sostuvo el magistrado perteneciente al TOC 1 que intervino en este proceso abreviado.

La fiscal Laura Margaretic, misma funcionaria judicial que instruyó la causa penal desde la UFI 2, intervino en representación de la acusación en este juicio abreviado.

Mientras que el Dr. Marcelo Sobrino fue el defensor Oficial de Bratanich Cabral en el proceso; el abogado Héctor Susperreguy, en carácter de defensor Particular, patrocinó a Luterotti.

El dato

Un artículo del CPP indica que en un juicio abreviado, ante una eventual condena para un imputado, el juez que interviene en el proceso no puede imponer una pena mayor a la prevista por las partes. En este caso, los seis años de prisión acordados antes de solicitar la realización del proceso se convirtieron en los mismos montos de pena a los que el juez Duba condenó a los autores de estos ilícitos.

¡Deja un Comentario!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *