FALLO DE UN JUICIO ABREVIADO

Condenaron al coautor de un robo

Por el hecho, ocurrido en septiembre de 2014 en un kiosco que está frente al Hospital Pintos, le impusieron una pena de tres años de prisión. Una condena que registraba por la portación de un arma de fuego derivó en que, en el mismo proceso. le fuera dictada una pena única de tres años y ocho meses de prisión.

Un juicio abreviado finalizó con la condena para un azuleño a una pena única de tres años y ocho meses de prisión por un asalto a mano armada que en septiembre de 2014 se produjo en un kiosco ubicado frente al Hospital Pintos de esta ciudad, hecho que había quedado registrado a través de las cámaras de seguridad del local.

Fuentes judiciales identificaron al condenado como Cristian Alejandro Castillo, alias “Papiño”, de 20 años.

El proceso que derivó en su condena se había tramitado días atrás en el Tribunal Oral en lo Criminal número 1 y contó con la intervención del juez Gustavo Borghi, quien halló al encausado coautor penalmente responsable del delito robo calificado por el uso de arma de fuego cuya aptitud para el disparo no pudo tenerse de ningún modo por acreditada.

Por el robo propiamente dicho le fue impuesta una sanción de tres años de prisión. Y la pena única ya referida -de tres años y ocho meses de prisión- se la dictaron como comprensiva del ilícito materia de este proceso judicial y por una condena del 30 de marzo de este año.

Aquel día, en un juicio en el Tribunal 2 de esta ciudad, Castillo fue hallado autor del delito portación de arma de fuego de guerra de uso civil condicionado sin la debida autorización y le impusieron una pena de tres años y seis meses de prisión, fallo que al mes siguiente quedó confirmado.

A mano armada

En horas de la noche del 3 de septiembre de 2014 se produjo el robo a mano armada por el que Castillo fue condenado días atrás.

Según se indicó en el fallo, el encausado y otro varón aún no hallado llevaron a cabo el ilícito en un kiosco que está en Amado Diab entre Maipú y Alvear de esta ciudad, frente al Hospital Pintos.

Alrededor de la hora 23 de aquel día, ambos ladrones ingresaron al local con sus rostros tapados y uno de ellos lo hizo portando un arma de fuego “tipo revólver de color negro cuya aptitud para el disparo no fue acreditada”, señaló el juez Borghi en el fallo.

El empleado del local se convirtió en la víctima de este asalto, a quien los ladrones obligaron a que les diera dinero porque, de lo contrario, “lo quemaban” con ese revólver con el que le apuntaron.

De esa manera, los autores de este robo se apoderaron de dinero en efectivo y de varias tarjetas telefónicas antes de darse a la fuga.

Las grabaciones de las cámaras de seguridad del local se convirtieron en un elemento para demostrar en el juicio que uno de los autores del robo había sido Castillo.

En la previa a que el ilícito se registrara, hubo declaraciones de testigos que indicaron haberlo visto en las inmediaciones del comercio junto con el otro autor de este robo, que era quien portaba el arma de fuego.

Esos mismos testigos también señalaron que Castillo y su cómplice fueron observados ingresar al kiosco y cometer el robo, para después huir a pie por la ex calle Santa Fe en dirección a Alvear y, desde ahí, doblar por Corrientes.

El empleado que resultara víctima del robo corrió a los asaltantes, aunque detuvo su marcha una vez que uno de ellos, para que dejara de seguirlos, le apuntó con el arma de fuego.

Tiempo después, la casa del encausado fue allanada, procedimiento durante el cual se hallaron elementos considerados de interés para lo que fue la investigación de ese robo convertido días pasados en materia de este juicio abreviado.

En representación de las partes habían intervenido en este juicio la fiscal Neli Rosas y el defensor Oficial Marcelo Sobrino.

Las penas impuestas a Castillo fueron las mismas que acordaron la acusación y la defensa. Al respecto, en el fallo se aclaró que en un juicio abreviado, por lo establecido en el Código Procesal Penal, el juez que interviene no puede imponer “una sanción superior a la solicitada por el Fiscal”.

El juez del TOC 1 que intervino en este proceso sólo valoró para Castillo una circunstancia, en este caso atenuante, consistente en “la inexistencia de antecedentes condenatorios al momento de la comisión del hecho que motiva las presentes actuaciones”.

El dato

Teniendo en cuenta que uno de los implicados en este robo agravado aún no fue hallado, el Dr. Gustavo Borghi ordenó que se extraigan copias del fallo para que sean remitidas a la Fiscalía General, “a los fines de la prosecución de la investigación con relación al otro coautor del hecho ilícito motivo de las presentes actuaciones”.

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