Conjuntivitis una infección con secuelas

La conjuntivitis es una inflamación de la conjuntiva del ojo. Sus variedades son: catarral (aguda, crónica, folicular), purulenta (oftalmia de los recién nacidos, blenorrágica), membranosa (diftérica, no diftérica) tracomatosa y conjuntivitis de inclusión, flictenular, vernal y alérgica.

Existe un tipo de virus que puede causar conjuntivitis durante un mes y dejar secuelas por años. En centros de salud públicos y privados informaron que crecieron más del 30% las consultas de personas que llegan con lagrimeo, sensación de un cuerpo extraño, intolerancia a la luz y, en algunos casos, está acompañado de otitis, faringitis, fiebre y secreción nasal.-

Este tipo de infecciones pueden dañar también la córnea y se llaman queratoconjuntivitis. Afectan a personas de diferentes edades.

El trastorno de la conjuntivitis por adenovirus puede causar brotes epidémicos en hospitales, piletas, colegios y otras comunidades. Hasta el momento se han descripto 51 serotipos diferentes de adenovirus. Dentro de ese total, hay 7 subvariedades que tienen una gran afinidad por el epitelio de la córnea del ojo y pueden producir las queratoconjuntivitis.

Para infectólogos ocular de distintos centros clínicos es probable que este verano se encuentre circulando un tipo de adenovirus que afecta más la córnea de las personas y que se combine con una baja de las defensas.-

La transmisión del virus entre personas se produce con facilidad por las secreciones de los ojos, la nariz y la boca de los afectados. Si personas de su entorno también tocan las mismas tazas, vasos, toallas o sábanas pueden contagiarse. Si los afectados nadan en una pileta, también aumentan las chances de contagiar a otros.

El período de incubación de las conjuntivitis virales es de 8 a 12 días y se superpone con el período de mayor contagio.

La probabilidad de transmitir el adenovirus que causa la conjuntivitis persiste durante todo el tiempo que la persona se encuentre afectada.

Es fundamental la educación del paciente afectado, poniendo énfasis en las medidas de higiene como el lavado de manos frecuente y el uso de toallas descartables para limpiar secreciones en la piel y el uso de alcohol en gel, antes y después de colocarse su medicación.

El mayor temor es que la conjuntivitis viral deje secuelas. Produce una inflamación en la conjuntiva y en la córnea se puede formar seudomembranas que pueden provocar una reducción transitoria de la visión.

Para controlarla se indica un tratamiento de sostén, que puede incluir antibióticos, lágrimas, y antiinflamatorios, según la situación de cada paciente.

Los antibióticos son para evitar que se desarrolle una sobreinfección bacteriana, porque el paciente suele frotarse los ojos al sentir molestias.- Y ese frotamiento puede dar lugar a lesiones que facilitan el sobrecrecimiento por bacterias.

Los profesionales recomiendan no automedicarse ni seguir indicaciones que le dieron a otros pacientes. No sólo tienen que consultar apenas detectan los síntomas de la conjuntivitis sino que deberían volver por controles periódicos durante el proceso, ya que pueden surgir complicaciones.

La conjuntivitis es una enfermedad infecciosa que requiere de una atención y seguimiento médico riguroso para evitar secuelas y dañar la córnea.

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