Consumo de drogas

El consumo de drogas en los últimos años se incrementó abruptamente en Argentina y Azul no es la excepción. El mismo puede tener una patología, es decir, crear una adicción o hacerlo de manera social o eventual, lo que no lo excluye de ser perjudicial para la salud.-

Cuando se habla de drogas no se hace solamente con las prohibidas por la ley sino que también entran en juego las adicciones legales, como el tabaco o el alcohol. Ni hablar de los medicamentos fabricados por laboratorios cuyo uso indiscriminado trae consecuencias irreversibles a las personas.

El SEDRONAR que lucha contra el narcotráfico organiza jornadas de prevención del consumo de sustancias psicoactivas trabajando junto la comunidad. Una de ellas se llevó a cabo en Azul con mucha participación. Consistió en evaluar distintas alternativas para trabajar con quienes sufren algún tipo de adicción.

Los expertos en adicciones tuvieron a cargo esta capacitación a los agentes que pueden  colaborar en la prevención del consumo de drogas. Para la prevención del consumo de drogas se inicia con el trabajo en la comunidad y junto con ella.

Hay que alejarse de la expresión de lucha contra las drogas, destacaron, porque es una concepción obsoleta y pensar esta problemática como una prevención en el consumo de drogas y promoción de la salud, dijeron.

Lo que se intenta promover es el encuentro con la comunidad. Es sabido que a nivel mundial tiene que haber un involucramiento por parte de todos y más aún aquellos que están trabajando con la problemática social para compartir los saberes, y reforzar y optimizar el trabajo que se está haciendo. O sea, se pone en el centro de la discusión a las personas. Por eso el trabajo en el territorio es más importante, porque cada caso es único y comprender su entorno es primordial.

Nadie tiene una respuesta certera de lo que se debe hacer con los consumidores, sino que tiene que haber un compromiso de la comunidad para frenar el consumo y promover hábitos saludables en las personas, ver que motivos los llevaron a consumir y de este modo comenzar a disminuir el consumo. Mirar la realidad de cada uno de los consumidores es crucial, así como evaluar el contexto social, económico y emocional que los rodea para buscar un posible camino de trabajo.

Las personas tienen que descubrir su propio saber porque en realidad la solución está en la comunidad. Nadie sabe más que la propia persona que está atravesando la problemática. Si a la persona no se la incluye, es cada vez más probable que se acerque a este tipo de conductas adictivas que va en detrimento de su persona.

Es fundamental dejar de lado los prejuicios y no criminalizar a quienes consumen drogas. El prejuicio paraliza, estigmatiza y segrega. Todo proceso de inclusión es prevención y los objetivos son que la sociedad se pueda mirar a si misma para poder encontrar sus propias herramientas y así disminuir los consumos.

Pensar en erradicar el consumo de drogas es algo que esta muy lejos de la realidad mundial. El trabajo debe buscar tratar de poner a la persona como prioridad. Acompañar a ese sujeto que esta atravesando una situación de consumo, y en el mejor de los casos prevenirlo.

Poner en juego lo preventivo como lo asistencial es primordial. Surge imprescindible tratar de encontrar un impacto menor en la sociedad, porque las drogas existen, están instaladas, eso es una realidad. Lo que se debe tratar es reducir la demanda, que las personas consuman menos.

 

 

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