TESTIMONIOS

Continúan las repercusiones por el recital del “Indio” Solari

El domingo continuó llegando gente oriunda de Azul, que estaba en Olavarría como consecuencia de las rutas colapsadas ya que fueron al show que ofreció el ex Redondito de Ricota el sábado por la noche. Contaron cómo vivieron la previa del espectáculo, el durante y el día después.

Fernando Selvaggi: “Fuera del predio había gente tirada que ni siquiera sabía dónde era el recital. Yo vi solo bebidas y drogas”.
FOTOS NACHO CORREA
Matías Goicochea: “había muy buena onda, siempre la hubo. El viernes ya había demasiada gente y el sábado empezaron a llegar micros de todos lados y por la tarde colapsó todo”.
<
>
Matías Goicochea: “había muy buena onda, siempre la hubo. El viernes ya había demasiada gente y el sábado empezaron a llegar micros de todos lados y por la tarde colapsó todo”.

Después que el “Indio” Solari ofreció un show en Olavarría el pasado sábado en el predio rural La Colmena los medios nacionales no cesan de abordar el tema. Desde las declaraciones y tuist del intendente Ezequiel Galli hasta opiniones de los colegas de “El Indio”, algunos de ellos se pronunciaron a su favor y otros en contra.

Pero acá, en Azul los fanáticos del artista continúan expresando sus vivencias sobre lo que debió ser una fiesta, y, verdaderamente, no lo fue.

“Fue todo lindo hasta que quedó chico el predio”

 

Matías Goicochea fue a Olavarría el jueves con amigos que contaron con un puesto de remeras. Así que vivió la previa de la misa ricotera, el recital y el día después.

En principio contó que “nosotros paramos en el Camping, así que teníamos una hora y cuarto hasta el predio La Colmena. Cuando llegamos ya había quince cuadras con puestos de venta de todo y gente de todos lados, Chile, Uruguay y de diferentes Provincias del país”.

Pero en general, aseguró que “había muy buena onda, siempre la hubo. El viernes ya había demasiada gente y el sábado empezaron a llegar micros de todos lados y por la tarde colapsó todo. Durante todo lo que fue la previa no había disponibilidad de baños químicos, aunque no hubo desmanes”.

Posteriormente continuó contando cronológicamente, “ingresamos a La Colmena alrededor de las 16 horas, estaba lleno de barro y teníamos que caminar como seis cuadras para llegar al escenario. Ya habíamos caminado cuatro cuadras y no pudimos avanzar. Ya mas tarde, empezado el recital la gente comenzó a saltar y nosotros nos dimos cuenta que íbamos a estar apretados por la cantidad de gente que había, así que empezamos a guardar mochilas debajo de las camperas y a asegurarnos, en definitiva, que estemos bien durante el pogo”.

Agregó que “de ancho el predio tenía alrededor de tres cuadras y de largo ocho, en los costados estaban los puestos y espacio para la atención médica y la salida siempre estaba indicada atrás. Todo el tiempo se podía ver en las pantallas que indicaban la salida para atrás, que era la misma por donde entramos”.

Consultado Matías en qué momento se dio cuenta de la realidad en el recital, sostuvo que “mis amigos que fueron a otros recitales del ´Indio` me anticiparon que iban a apagar las luces y yo en ese momento no ví mas a mis amigos e inmediatamente se vino una avalancha de gente que te llevaba hacia donde te levaba. Nosotros, los varones que tenemos más fuerza pudimos resistir un poco más. Pero hubo gente que no”.

Amplió “cuando logramos llegar a las vallas la gente se caía, fue muy difícil ayudar porque había muchísimo amontonamiento y uno mismo corría riesgo, era muy difícil por mas que todos gritábamos ´paren, paren, paren` la fuerza no venía de ahí cerca, sino de muy lejos y era imposible que te escuchen. Yo trepé una valla y la gente de seguridad tardó en reaccionar en que se estaba desbordando el predio, así que salté en el medio de la gente, después subí la valla mas grande que la daba al exterior, ahí salté y había una boletería vieja, subimos y pudimos salir al exterior. En definitiva en el tercer tema tuve que buscar la salida porque colapsó el lugar y la única salida estaba atrás entonces lo que me quedó era salir por algún costado”.

Sobre el show desde la arista musical, subrayó que “escuché que cantaba pero cuando estaba arriba de la boletería ayudé a salir a tres personas, me subí a las vías y desde ahí escuche y me fui con tristeza porque la verdad que fue todo lindo hasta que quedó chico el predio.

Volví a las 19 horas del domingo porque a nosotros nos empieza a llegar la información que estaban las rutas colapsadas y decidimos esperar y venir a último momento y viajar tranquilo. Igual la ruta estaba llena de gente, había chicos haciendo dedo, otros caminando, autos rotos que pedían que los remolques, de todo”.

Para terminar Matías opinó que “creo que si esperaban 150.000 personas y fueron 350.000 como se dice, la verdad es que sobrepasó lo imaginable. También observé que el ´Indio` no sabía qué hacer, en un momento dijo que iba a parar todo, en otro pidió ayuda, después pidió a Defensa Civil que se acerquen. Creo que la responsabilidad de todo lo que pasó la tiene la productora por vallar tanto el predio sabiendo que iba a superar la capacidad del lugar, porque si no hubiese haber estado tan vallado saltas y salís y todo esto no hubiera pasado”.       

“Yo vi solo bebidas y drogas”

 

Por su parte Fernando Selvaggi es chofer de una combi y es fanático del “Indio”, aunque les gustan las canciones de Patricio Rey, pero insistió “me gusta más el Indio”. Era la primera vez que iba a un recital pese a su fanatismo debido a circunstancias laborales.

Así que comenzó recordando que “hice tres viajes a Olavarría, llevé alrededor de cuarenta personas y disfruté muchísimo del recital. Viajé con dos grupos el viernes y uno el sábado”.

En cuanto a ese día manifestó que “entré al predio a las 18 horas y había muchísima gente, pero muchos de ellos no disfrutaron del recital. Con 41 años que tengo fui a varios lugares a disfrutar, esto fue ir a ´falopearse` y a ´chupar`”.

“Fuera del predio había gente tirada que ni siquiera sabía dónde era el recital. Yo vi solo bebidas y drogas”, destacó.

Durante el recital, continuó, “estuve en la columna 10 y saltamos, hicimos pogo, ni enterados de lo que estaba pasando adelante, yo nunca me enteré de los desmanes de adelante, supe cuando me llamó mi mujer de acá, de Azul, desesperada que quería saber cómo estaba. Además las líneas telefónicas estaban colapsadas y cuando nos pudimos comunicar me informó que había muertos. No lo podía creer, porque sí es cierto que en el predio se complicó la salida. La gente quería salir por un lado, por otro, me empujaron, te llevaban para un lado, para el otro, había hasta gente que indicaba mal porque se ve que no eran de la zona. Yo más o menos me orienté porque conozco.

Además faltaron ambulancias y enfermeros que asistan a la gente, es decir para la masa de gente que había, faltó”.

Después, siguió “cuando llegué a la combi esperé a los pasajeros, pero llegaron, aunque uno de ellos tardó dos horas porque no podía salir. Tardé una hora y media para llegar a Azul”.            

Retomando el show, culminó “se me erizó la piel, la verdad que lo que trasmite esa persona arriba de un escenario es inexplicable, es emocionante. El tipo no tiene que cantar más. Él se tiene que ir con toda la gloria y por sesenta o setenta pavotes que se ´falopean` y se ´maman`, pagamos las consecuencias nosotros, gente que queríamos ir a escuchar música. Le atribuyo la responsabilidad de lo sucedido a la organización, Olavarría no está preparada para semejante monstruo porque es un monstruo, sin dudas”. 

 

 

¡Deja un Comentario!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *