Cuarenta años

El Concejo Deliberante local realizó una sesión extraordinaria para conmemorar el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia a 40 años del último golpe militar que sufrió el país.

Por más que se los quiera ocultar, por más que se los quiera excluir o exaltar, los hechos están. Han pasado y muchos fueron investigados, están documentados en el libro confeccionado por la CONADEP llamado “Nunca Más” con prólogo de Ernesto Sábato, otros surgen de las causas judiciales, también los que fueron ocultados y se trata de esclarecer y por último los que son tergiversados o falseados.

También existen varios autores que investigaron el tema, incluyendo a los alumnos del Colegio Nacional de Azul. Están sus libros para que los lean quienes se quieran informar.

Con ese panorama, los que no vivieron esa época, pueden sacar sus propias conclusiones y no darle credibilidad a los que les gusta escribir la historia para decir que unos fueron buenos y otros malos. Y los buenos son los que tienen afinidad con ellos. Más aún, a los malos los tildan de genocidas, porque no conocen el concepto de esta palabra en la lengua castellana. Según el diccionario: genocidio es el exterminio sistemático de un pueblo, a causa de su credo religioso, raza o ideología política, suele ser por medio del hambre, las ejecuciones en masa, la esterilización, el aborto obligatorio y otros medios violentos. Origen génos, estirpe y del latín caedere, matar.

Para conocer y analizar la historia hay que verla como proceso histórico. La Revolución de Mayo no fue que el 25 de mayo el pueblo salió a la plaza pidiendo para que se forme el primer gobierno patrio. Sino que el proceso comenzó en 1806 con las invasiones inglesas. El motivo de la toma de poder el 24 de marzo de 1976 comenzó en la década del 70, o aún antes, y terminó en 1983 cuando se eligieron las autoridades constitucionales.

Existieron hechos como el “Cordobazo”, aparecieron grupos armados, adiestrados en el exterior, que quisieron apoderarse de parte del territorio argentino. Algunos los llamaban Montoneros, ERP, entre otros nombres. Estos grupos tenían una tarea, reclutar jóvenes con ideales para ejecutar un plan que trataron de cumplirlo, sin interesarle si existía un gobierno constitucional elegido por el pueblo o un gobierno de facto. Por ejemplo, grandes robos y secuestros como el de los hermanos Born. Atemorizar a la gente con la colocación de explosivos, intentar tomar unidades militares, matar. En el libro de Ceferino Reato explica que cada tres horas se producía una explosión. Y cada cinco horas una muerte ocasionada por estos grupos. Por ejemplo en el Gobierno constitucional del General Juan Domingo Perón fue asesinado José Ignacio Rucci y el intento de copamiento del Regimiento de Azul.

Eso generó un clima de miedo en la gente. El gobierno constitucional de Isabel Martínez de Perón dictó en 1976 un decreto que le da atribuciones a las fuerzas armadas para aniquilar la subversión.

Se produce el golpe militar que la gente en principio lo ve como una esperanza para que renazca la paz y la seguridad. Las autoridades militares elaboraron un plan que se cumplió. Eso lo declaró el general Jorge Rafael Videla a Ceferino Reato cuando habló de 8.000 muertos. Y se pudo comprobar leyendo los 9.000 casos mencionados en el libro Nunca Mas cuyo prólogo se refiere a la teoría de los dos demonios, en la primera edición.

Todo ser humano tiene el derecho a la vida, piense como piense, proceda como proceda. Si comete delitos está la justicia, luego del debido proceso y el derecho a la defensa. Se lo puede condenar y aplicarle una sanción que puede llegar, como en otros países, a la pena de muerte. Hacer desaparecer a personas, o matar por matar, sea por parte de grupos guerrilleros o por las fuerzas armadas y de seguridad viola el derecho humano más importante que es el derecho a la vida, y merece el consiguiente castigo por parte de la sociedad, y los organismos competentes.

Alberdi escribió: los individuos deben ser esclavos a la ley para no ser esclavos de los hombres. Y lo que pasó en la década del 70 fue que nos olvidamos de esta frase y fuimos esclavos de los hombres.

Estos son los hechos, muy pocos tienen la autoridad moral para juzgarlo sin pasionismos y objetivamente. Después de 40 años el apasionamiento de algunos, la calumnia, el agravio al que piensa distinto, querer hacer justicia por mano propia, muestra a individuos que quieren ocultar algo o cuando tuvieron la oportunidad de actuar miraron para el otro lado o se escondieron. Si son gente joven, como no lo vivieron, se creyeron lo que le contaban sin verificar la veracidad del relato.

Lo importante es que en el 40º aniversario del último golpe militar en la Argentina se piense, se analicen las consecuencias que dejaron las conductas de las personas que actuaron en esa época. Y la importancia que tiene afianzar las instituciones, para que funcionen a pleno dentro del marco constitucional en un país republicano, federal y democrático. Estas instituciones tienen poder, con las limitaciones que impone la ley, que en una república son el Poder Legislativo, el Poder Judicial y el Poder Ejecutivo.

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