Cuarto Siglo de “Néstor I. Goenaga y Cía. S.A.”

Desde el inicio de la actividad el consignatario fue el hombre de confianza de su comitente, quien no dudaba de su accionar y lo convertía en su asesor en materia de comercio de sus productos. Asimismo, el consignatario se constituyó de hecho en entidad bancaria de sus clientes, ayudándolo a sortear las tormentas que debió soportar el sector desde siempre.

En Azul existía la casa de remates de hacienda Carlos R. Azcona y Cía. Allí comenzó a trabajar Néstor Ignacio Goenaga, y también su hermano Luis Domingo Goenaga. En la reconocida firma azuleña ellos desarrollaron y forjaron su carácter, consolidando sus conocimientos y habilidades en los negocios ganaderos.

Un trágico hecho cambió el destino de esa casa de remates. Su presidente, Carlos R. Azcona el 5 de enero de 1987 se suicidó. Ya nada volvería a ser igual.

A finales de 1990  Néstor I. Goenaga decidió alejarse de la afamada casa comercial y buscar nuevos horizontes. Una noche, en una reunión de amigos, Juan Alberto Huarte y Juan Pedro Iturralde, le dieron a Néstor el espaldarazo que necesitaba para emprender un nuevo camino. La triada inicial pronto buscó un contador en la figura de Horacio Soto y un productor, convocándolo a Andrés Arístegui.

La flamante firma se  instaló en la avenida Bartolomé Mitre Nº 575. El 25 de marzo de 1991 se produjo el inicio de actividades de “Néstor I. Goenaga y Cía. S.A.”.

Pequeños, medianos y grandes productores fueron descubriendo en la firma un ámbito familiar y confiable para realizar sus negocios ganaderos.

Al año siguiente Luis Domingo Goenaga decidió sumarse al emprendimiento. Y poco después comenzaron a realizarse remates en la Sociedad Rural de Azul.

Durante toda su trayectoria la consignataria tuvo una constante prosperidad, aunque también debió transitar algunos momentos difíciles.

Supieron dar remates, entre otras localidades, en Tres Lomas, Tandil, y en Bahía Blanca. En Tapalqué, Cacharí, Estación Covello, y Saladillo existen representantes.

El trabajo se basó en la confianza dispensada mutuamente entre los vendedores, los compradores y la firma consignataria. Y de hecho, en tantos años de trabajo es evidente el estrecho vínculo logrado con la amplia clientela conseguida. A lo que debe sumarse el vínculo entre los empleados y otras firmas.

Elena Pessione, al igual que algunos de los fundadores de la firma, formó parte del equipo de la casa Azcona y se incorporó a la firma en 1993, junto a Mercedes Mujica, en tareas administrativas. Ambas son las que hacen al equilibrio y el orden de las cuentas y los papeles.

El fallecimiento de uno de los fundadores, Juan Alberto Huarte, a quien todos lo recuerdan con afecto, fue una pérdida para la firma. Pero, durante los años de trayectoria se fue acrecentando. La experiencia se conjuga desde hace algún tiempo con el ímpetu de la juventud que va encontrando su espacio para desarrollarse y desempeñarse en la firma. Los mayores van cediendo terreno a los jóvenes quienes sin dudas se convertirán en los sucesores.

En la actualidad Néstor Ignacio Goenaga es el presidente honorario del directorio que pasó a encabezar Luis Domingo Goenaga.

Néstor I. Goenaga y Cía. S.A., sus integrantes, contemplan con satisfacción los logros conseguidos y las amistades cosechadas a lo largo de 25 años de labor inclaudicable, fraternidad y confianza reciproca con su amplia cartera de clientes y amigos.

Seriedad, responsabilidad y cuidar al cliente fueron, son y se espera que sean lo que se sembró y enseño a la nueva generación que esta actuando en la firma.

¡Deja un Comentario!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *