DOCUMENTOS EXCLUSIVOS PARA UNA HISTORIA INÉDITA

Dante Norberto Ippólito, el juez perseguido

El juez federal de Azul, Dante Norberto Ippólito, atacado por la “Triple A” y  perseguido ideológicamente por la DIPPBA.El documento de DIPPBA que prueba la persecución ideológica contra el juez federal de Azul. Se revela por primera vez.El acceso a la vivienda del Dr. Roberto Hansen, en la esquina de Av. Pellegrini y Neuquén. El techo de tejas, la puerta de acceso y el ventanal del living-comedor son los sectores que sufrieron los efectos de las bombas. Foto inferior: la ventana, vista desde el interior del dormitorio del matrimonio Hansen, acribillada por impactos de Ithaca y pistola 45.La noticia del atentado contra el domicilio del juez Ippólito. Se publicó en EL TIEMPO el 7 de octubre de 1975, en primera plana.
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El acceso a la vivienda del Dr. Roberto Hansen, en la esquina de Av. Pellegrini y Neuquén. El techo de tejas, la puerta de acceso y el ventanal del living-comedor son los sectores que sufrieron los efectos de las bombas. Foto inferior: la ventana, vista desde el interior del dormitorio del matrimonio Hansen, acribillada por impactos de Ithaca y pistola 45.

Era el juez federal de Azul. En 1975, los servicios de inteligencia “lo marcaron de cerca”. Documentos exclusivos a los que tuvo acceso este diario revelan, por primera vez, el tipo de persecución a la que fue sometido el magistrado. La “Triple A”, en Azul, comenzaba a dar sus primeros pasos. Y lo hizo a través de atentados intimidatorios.

Escribe: Marcial Luna lunasche@yahoo.com

No lo imaginó, Dante Norberto Ippólito. Que sería uno de los “perseguidos”.

Ni en 1930, cuando egresó de la Escuela Normal de Azul, con el título de maestro. Ni en 1939, cuando obtuvo su título de abogado, en la Universidad Nacional de La Plata. Ni siquiera en 1958, cuando comenzó su actividad como juez federal de Azul.

Recién lo supo el 6 de octubre de 1975. Esa noche, a las 3 de la madrugada, dos bombas estallaron en su domicilio. Entonces sí, confirmó que él, el Juez Federal de Azul, estaba “marcado”.

No sólo fue eso. A los pocos días, su secretario, Roberto Hansen, salvaría la vida de milagro, al ser acribillada la habitación en la que descansaba.

Y un mes después, las actividades intimidatorias de la “Triple A” en Azul se harían más elocuentes: ya hemos revelado el atentado con bomba en el domicilio y estudio del abogado laboralista Claudio Minellono, hecho ocurrido el 11 de diciembre de 1975. Y la aparición de los panfletos del “Comando Libertadores de América”, que prometían exterminar “la carroña comunista”.

No fueron hechos aislados. Esas partes forman un todo.

DIPPBA     –

La Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires (DIPPBA) lo tenía en la mira al juez federal Ippólito.

Existe un legajo que contiene los documentos probatorios y lleva el número 3927. Y una comunicación de la DIPPBA central (La Plata) a la delegación local, ubicada en la Unidad Regional XI de Azul, denominada Sección “C”, con su correspondiente número: 2356.

Los lectores de EL TIEMPO, a continuación, tendrán acceso exclusivo a los documentos referidos, que prueban el tipo de persecución que sufrieron, ya no sólo dirigentes políticos de la época, sino también funcionarios de la Justicia Federal.

“[…] La labor investigativa policial se vio entorpecida por el accionar del Juez Federal de Azul [Dr. Ippólito] quien estaría recibiendo presiones de tipo político por parte de [tachado en el documento para cubrir su identidad] concejal del FREJULI, a quien se sindica como cabeza visible de la organización Montoneros [y] Claudio Minellono, concejal del Partido Socialista. Además el mencionado funcionario judicial [Ippólito] estaría muy influenciado por el Dr. [Hansen] secretario del Juzgado N° 4 en cuya Secretaría de tramitan la mayoría de las causas por actividades subversivas.”

En ese folio, se agrega: “Además se presume que el mencionado Juez sufre una fuerte coacción por parte de la OPM [Organización Político-Militar] Montoneros la que lo obligaría a visitar las cárceles de su jurisdicción para interesarse por la situación de los detenidos por delitos subversivos.”

La perseguidora      –

Frente a ese cuadro de situación que planteó la DIPPBA central, emitió la siguiente orden para cumplimiento de la dependencia azuleña (el documento es exclusivo y se  revela por primera vez):

“Interesa conocer:

“a. Datos de identidad completos del Juez de Azul [Dante Norberto Ippólito] y los demás mencionados [entre ellos, el entonces secretario del juzgado, Roberto Antonio Hansen, y el concejal socialista Claudio Aurelio Minellono]

“b. Antecedentes ideológicos y generales de los mismos.

“c. Posibilidad de detectar la coacción realiza por la Organización Montoneros.

“d. Intervenciones del funcionario judicial a favor de los detenidos subversivos o entorpecimiento de investigaciones policiales.

“f. Familiares de los mencionados funcionarios que posean antecedentes ideológicos desfavorables.”

Los objetivos     –

Esta comunicación de DIPPBA fue emitida el día 12 de septiembre de 1975 con carácter de “estrictamente secreto y confidencial.” Y demuestra el tenor de la persecución ejercida.

La respuesta llegó “tarde” a la central de Inteligencia en La Plata: ocurrió el 1 de noviembre de 1975. Y no interesa aquí el trámite “burocrático” de los servicios de inteligencia, locales y platenses, sino lo que ocurrió mientras se “levantaban” las informaciones requeridas en la comunicación 2356.

Durante las madrugadas de los días 6 y 17 de octubre de 1975 se produjeron los atentados, en nuestra ciudad, contra el juez federal Ippólito y su secretario, Roberto Hansen. [Ya hemos referido que, el 11 de diciembre siguiente, se ejecutó el atentado con bomba contra Minellono. Ver ediciones del 18 junio y 30 agosto de 2017].

Tendrían que pasar muchos años para que se pudiera establecer la conexión entre los servicios de Inteligencia de fuerzas armadas y de seguridad, con la organización ilegal que creó el ministro de Bienestar Social José López Rega. La “Triple A”, como hemos visto en las ediciones referidas en el párrafo anterior, también actuó en Azul, con su ímpetu violento y desestabilizador y, sobre todo, como antesala a lo que llegaría a partir del 24 de marzo de 1976.

Dos bombas     —

En la madrugada del 6 de octubre de 1975, antes de la hora 4, dos bombas molotov  estallaron en el domicilio del juez federal Ippólito, Entre Ríos 345 de esta ciudad.

Al día siguiente, EL TIEMPO llamó la atención sobre un aspecto: el atentado coincidió con la fecha en que el juez Ippólito se reintegraba a su despacho, luego un período de licencia.

El juez había recibido otras amenazas, pero el atentado explosivo en su domicilio motivó que acelerase su retiro, a través de la jubilación especial para magistrados que preveía la Ley N° 20.919. En la edición del 11 de octubre, en este diario se informó que el juez Ippólito había decidido solicitarle al ministro de Justicia de la Nación, Dr. Ernesto Corvalán Nanclares, una audiencia.

No obtenía respuesta para su retiro, Ippólito. Por eso insistió personalmente ante el ministro con el pedido de ser reemplazado, con celeridad.

Así, el objetivo de la “Triple A” se comenzó a cumplir, en el caso de Azul.

De milagro     –

Mientras la DIPPBA seguía “recolectando” datos, en su persecución ideológica contra los objetivos emitidos en la orden N° 2356 del 12 de septiembre de 1975, exactamente  once días después del atentado que sufriera el juez Ippólito, durante la madrugada del 17 de octubre se ejecutó otro ataque, con mayor virulencia. Esta vez el objetivo fue el secretario del juez, doctor Roberto Hansen. O, mejor dicho, todo su grupo familiar.

El atentado ocurrió a las 4,30 en el domicilio de avenida Pellegrini y Neuquén. Este diario, al referir el hecho, sostuvo que sólo por milagro no se habían producido víctimas fatales, en la familia del doctor Hansen.

Puede leerse en EL TIEMPO en la edición del 18 de octubre: “Los delincuentes en su furia asesina no vacilaron en colocar un poderoso explosivo cerca de una ventana que da al dormitorio de dos pequeñas criaturas [hijos de Hansen] que todavía no comprenden ni tienen conciencia de lo que está ocurriendo en el país, mostrando con ello un total desprecio por las vidas humanas, incluyendo en él, a los pequeños que inocentemente les toca transitar este duro camino de la vida argentina.”

Hansen era titular de la secretaría N° 4 Penal del Juzgado Federal de Azul, en la que fueron tramitadas importantes causas, como la del intento de copamiento de la unidad militar Azul, a manos del ERP en enero de 1974, y luego la detención de militantes de la JP Regional 8, en ese mismo año.

El 17 de octubre de 1975, a las 4,30 la familia Hansen despertó luego de dos explosiones en su vivienda y gran cantidad de disparos. La habitación matrimonial fue acribillada, desde el exterior, con escopetas Ithaca y pistolas calibre 45, según el posterior informe pericial.

Los disparos pasaron a escasos centímetros de los cuerpos del doctor Hansen y su esposa, que dormían en la habitación. Una prenda, que se hallaba a los pies de la cama, resultó destrozada por las balas.

En el interior de la habitación se hallaron más de treinta plomos y algunos más continuaron incrustados en las paredes.

El fin      —

El 3 de diciembre de 1975 fue el último día para Ippólito como juez federal en Azul. Ese día, asumió su reemplazante, José Andrés Meza, quien había prestado juramento ante la Cámara Federal el 27 de noviembre. El decreto correspondiente, del Poder Ejecutivo Nacional fue dictado el 17 de noviembre anterior, en tanto el Senado de la Nación había prestado acuerdo el 22 de octubre. El 6 de octubre, como señalamos, había ocurrido el atentado contra el juez Ippólito y, desde ese momento, aceleró su retiro especial.

Ippólito murió tres días antes de la Navidad de 1997, en esta ciudad. Había sido Juez Federal de Azul entre 1958 y ese 1975 atestado de violencia, en el que la policía bonaerense, en teoría subordinada al Poder Judicial de su jurisdicción, persiguió ideológicamente a funcionarios de la Justicia Federal, y la “Triple A”, orquestada desde el propio Estado, comenzaba a exterminar a “la carroña comunista”, como apuntó en un panfleto arrojado en Azul la noche del 11 de diciembre de 1975, a través de su Comando Libertadores de América.

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