PANORAMA LABORAL

De actores y abrazos de oso

El viceministro de Trabajo, Ezequiel Sabor, hizo gala de buena muñeca política al decirles a los dirigentes de la CGT Azul y Blanca que no hay topes en las paritarias y definirse como “uno más de ustedes”.
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El viceministro de Trabajo, Ezequiel Sabor, hizo gala de buena muñeca política al decirles a los dirigentes de la CGT Azul y Blanca que no hay topes en las paritarias y definirse como “uno más de ustedes”.

Por Luis Tarullo. Agencia DyN

 

De un lado, nuevos actores; del otro, eternos fatigadores de escenarios, incluso más difíciles que los actuales. Así, entonces, se presentan ante el público los funcionarios macristas y los sindicalistas de toda laya en el tradicional comienzo de cada año, cuando empieza la pulseada por las paritarias.

Las imágenes de estos primeros semblanteos parecen no diferir demasiado de las anteriores en cuanto a las posiciones de unos y otros. Pero sí se notan algunos nervios del debut de quienes ahora tienen responsabilidades en el Estado ante una vieja guardia que ha sabido lidiar con peces de todo volumen.

Encontronazos   

Por eso los veteranos pero todavía ágiles dirigentes tuvieron servido en bandeja el primer tropezón gubernamental, cuando varios funcionarios se enredaron en la áspera cuestión de los topes para los aumentos salariales. La cuestión para el ahora oficialismo no llegó a convertirse en una Torre de Babel sólo porque hubo una reacción rápida que, igualmente, no pudo disimular la marca de la contradicción. Incluso se pensó inicialmente que se quería imponer un cambio de paradigma con respecto a lo que viene ocurriendo: discutir inflación futura (como acertar a la lotería) en lugar de pulsear por la recuperación del poder adquisitivo en base a la inflación pasada.

Las palabras iniciales del ministro de Trabajo, Jorge Triaca (h), sobre un posible porcentaje inferior al pretendido por los gremios desató vientos que no llegaron a ser tempestades pero sí provocaron algunos daños exteriorizados en reacciones y advertencias de los principales referentes gremiales.

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La muñeca de Ezequiel Sabor   —–    NEGRITA

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El Gobierno, a través de varios voceros, enmendó la situación y, aunque siguieron resonando los ecos, el tema parece nuevamente encaminado. En tanto, los empresarios hicieron mutis por el foro y hasta las últimas horas estaban en las butacas, como espectadores.

Si hubiera sido otro el ocupante de la cartera laboral quizás ardía Troya, pero al margen de eventuales cualidades para manejar esas oficinas, muchos dirigentes tienen especial consideración por el funcionario, que además es hijo de un histórico colega de ellos.

Más aún, en los corrillos se dice que Triaca recibiría consejos de algunos de los dirigentes más veteranos. Otra muestra es que recientemente, en un plenario de su CGT, Luis Barrionuevo lo mencionó como “Jorgito”.

Dicho sea de paso, en ese encuentro pasaron algunas cosas para destacar. Como la exposición del viceministro de Trabajo, Ezequiel Sabor, quien hizo gala de muñeca política y les dijo a los dirigentes de la CGT Azul y Blanca que no hay topes en las paritarias, se definió como “uno más de ustedes” y les tiró otras linduras que le merecieron aplausos de los rudos anfitriones.

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“Acuerdos a la baja”   ———–     NEGRITA

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En ese mismo encuentro Barrionuevo consideró que debía poner algunas cosas en caja, con la exhibición de facturas de larga data que tenía guardadas. Entonces les espetó a sus colegas K, sin mencionarlos con nombre y apellido, que “cagaron” a sus afiliados por haber firmado durante el Gobierno de Cristina Fernández “acuerdos a la baja”. Como buen gastronómico, Barrionuevo reservó una frutilla para el final: “Jodete, viejo”, remató.

Pero tanto él como el mandamás de la otra poderosa CGT anti K, Hugo Moyano, se ocuparon de mandar mensajes tranquilizadores al Gobierno al menos en esta primera etapa. Igualmente, en paralelo los Moyano salieron a la calle para repudiar una medida del Gobierno relacionada con distribución de correspondencia que podría derivar en un conflicto mayor.

En el medio se coló la versión de una supuesta reunión de Mauricio Macri con Hugo Moyano para establecer pautas salariales semestrales y repasar otros temas de la agenda laboral. De todas maneras, en las próximas jornadas habría un encuentro oficial de Macri con representantes del sindicalismo peronista. O sea de las tres CGT y de otras fracciones gremiales de signo pejotista.

Se espera que allí haya algún anuncio oficial relacionado con modificación del salario mínimo no imponible para deducción de Ganancias y asignaciones familiares, por ejemplo.

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El panorama de este ciclo no difiere de anteriores     —–    NEGRITA

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Igual el Gobierno, más allá de las históricas relaciones generalmente buenas con  muchos dirigentes –Moyano, Barrionuevo, el municipal Amadeo Genta, por ejemplo- tendrá que seguir dando muestras de buena voluntad porque ninguno de los sindicalistas resignará sus intereses. De hecho, en Mar del Plata, Barrionuevo también contó que varios gremios que estaban proscriptos en el kirchnerismo, como el suyo, los Rurales de Gerónimo “Momo” Venegas y los Camioneros de Moyano, habían recibido fondos frescos para las obras sociales de parte de la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS), ente a cuyo frente hay un hombre vinculado al sindicalismo, o al menos a una parte.

En resumen, el panorama de este ciclo no difiere de anteriores. Intercambio verbal y debate sobre pisos y techos salariales, otorgamiento de sumas como “anticipos” o “compensación”, reuniones públicas pero muchas más en secreto, etcétera. La única gran diferencia podría hacerla la posibilidad de una paritaria general en dos tramos.

Y otra similitud: también como en los últimos años el inicio de eventuales conflictos estará a cargo de los docentes, que mantienen una dura negociación, sobre todo en la provincia de Buenos Aires.

En esta ocasión la densidad del problema se mensurará en pocos días, ya que las clases deben empezar el 29 de febrero y aún no hay garantías de que eso ocurra. Encima, con la obligación de varios nuevos actores en el poder de hacer un aprendizaje veloz para estar a tono con el despliegue de viejos y curtidos batalladores de las tablas políticas que suelen dar abrazos, pero, como ha sucedido en muchas ocasiones, similares a los de un oso.

 

PIE DE FOTO SABOR:

 

El viceministro de Trabajo, Ezequiel Sabor, hizo gala de buena muñeca política al decirles a los dirigentes de la CGT Azul y Blanca que no hay topes en las paritarias y definirse como “uno más de ustedes”.

 

 

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