Décimo aniversario de la partida de Jorge Guinzburg

Periodista, productor teatral y conductor de televisión y radio argentino, quien fuera un entusiasta colaborador de las revistas Satiricón y Humor formó parte del célebre ciclo “La noticia rebelde” y condujo, entre otros, los populares “Peor es nada” y “La biblia y el calefón”. Había nacido en la Ciudad de Buenos Aires, el 3 de febrero de 1959. 

Tato Bores, Alberto Olmedo y…Jorge Ariel Guinzburg. Hace diez años, un día como hoy, moría el destacado humorista, periodista, productor teatral y conductor de televisión y radio argentino. Guinzburg se crió en el barrio porteño de Flores. Terminó la escuela secundaria en 1966 junto con Carlos Abrevaya. En 1967 iniciaron la carrera de Derecho que abandonaron al poco tiempo. Entonces Guinzburg eligió inscribirse en el Profesorado de Arte Dramático mientras trabajaba como taxista.​
En 1971, Abrevaya y Guinzburg consiguieron trabajo como libretistas del programa “Pinocheando” que conducía Juan Carlos Mareco por radio Rivadavia. Luego desempeñaron la misma tarea en “Fontana Show”, el programa de Cacho Fontana.
En 1972 se incorporaron como parte del staff de la revista Satiricón.
“Él (Abrevaya) era muy joven; vino con otro chico, Jorge (Guinzburg), en el 72 diciendo que eran ‘chisteros’. Al poco tiempo empezaron a trabajar. Eran geniales, simpáticos y buenas personas”, rememoró Carlos Ulanovsky.
Junto con Guinzburg, en 1977 ambos comenzaron a publicar la tira cómica “Diógenes y el Linyera” en Clarín (con dibujos de Tabaré). Al año siguiente, entraron en la revista Humor.
En 1982, cuando Tato Bores reapareció en la pantalla chica, el dúo se encargó de escribir los libretos del “actor cómico de la nación”.
El 2 de abril de 1984 comenzó el programa de radio “En ayunas” junto a Abrevaya, que duró hasta diciembre de 1988.
La consagración en la TV
Con la conducción de Raúl Becerra, Adolfo Castelo, Jorge Guinzburg y Carlos Abrevaya, hizo su aparición “La noticia rebelde” en 1986. Este programa marcaría un antes y un después en el periodismo humorístico argentino, luego continuado por otros programas como “Caiga Quien Caiga”. El programa se caracterizaba por un estilo irreverente, que rompía con los códigos humorísticos más conservadores y tradicionales que había hasta el momento.
En 1990, Jorge se une a Horacio Fontova para realizar “Peor es nada”, envío que estaría en pantalla hasta 1994. Era un programa de sketches con parodias e incluía una entrevista hecha por Guinzburg a diferentes figuras que tenía como última pregunta: “¿cómo fue tu primera vez?” refiriéndose al début sexual de los invitados.
En 1993, trabajó en el canal TN con su programa “Ilustres y Desconocidos” y en 1997 realizó “La Biblia y el calefón”, un programa donde tenía 4 invitados a los que entrevistaba simultáneamente haciéndolos interactuar.
Humor analítico en el diván
Un problema de asma desde su juventud, lo llevó a Guinzburg a hacerse psicoanalizar. A partir de su experiencia personal durante las sesiones, publicó una columna dominical en Clarín titulada “Desde el diván”, donde relataba y analizaba la realidad. Su análisis duró más de treinta años. En el año 2006 publicó el libro “Sesiones extraordinarias (desde el diván)” que reúne sus columnas en el matutino porteño.
Se desempeñó en varias agencias de publicidad, actividad que le redituó varios premios.
Entre 2005 y 2007, Guinzburg condujo el programa matutino “Mañanas informales” por Canal 13 de Buenos Aires. En una de las emisiones de este último programa el conductor perdió una apuesta y tuvo que afeitarse el bigote en cámara, después de 30 años llevándolo consigo. El 23 de marzo de 2007, el columnista deportivo Gastón Recondo comentó al aire que quería bajar de peso para llegar al 4 de mayo, día de su cumpleaños, pesando 83 kilos o menos. Guinzburg, quien aparentemente no tenía mucha fe en su compañero, dijo en cámara: “si vos pesás 83 kilos o menos, yo me saco el bigote”. Así quedó planteado el desafío que unos meses después hizo que se cumpliera la apuesta en vivo en “Mañanas Informales”.
Guinzburg no pudo participar en todas las emisiones de la última temporada del programa a causa de los problemas de salud que lo llevarían a la muerte.
En 2008, vuelve a Canal 13 con una nueva temporada de “La Biblia y el calefón”, que días después seria levantado del aire.
Flechazo mútuo
Estaba casado en segundas nupcias con Andrea Stivel.​ Guinzburg y Stivel —14 años menor que él, hija del recordado productor y director David Stivel, en palabras del conductor “el tipo más importante que tuvo la TV argentina”— se conocieron en 1986, en los pasillos de ATC (Argentina Televisora Color), cuando él hacía “La noticia rebelde” y ella “Mesa de noticias”.
Cuenta la leyenda que cuando ella, con su físico imponente y su metro setenta y cinco, pasaba por la puerta de su oficina, él gritaba “salió la grande”, aunque siempre se ocupó de aclarar que, aunque su belleza lo había impresionado desde el primer momento, lo que lo enamoró fue su “inteligencia y su sentido del humor”. Para entonces él tenía un matrimonio y dos hijas, Soledad (a la muerte de su padre, de 32 años) y Malena (30). Pero el flechazo fue mutuo y en 1987 ya se habían mudado juntos. En diciembre de ese año nació el primer hijo de la pareja, Sasha (20), y en octubre de 1989 el segundo, Ian (19).
El silencio de la enfermedad
Jorge Guinzburg falleció el miércoles 12 de marzo de 2008 después de las 10:30, luego de haber sido internado en la clínica Mater Dei seis días antes por la fractura de una vértebra. Tenía 59 años y estaba afectado por una enfermedad pulmonar (un derrame pleural y una neumonía generados a partir de un cáncer pulmonar). Si bien desde hacía mucho tiempo sufría esta enfermedad y la gran mayoría de personas, entre ellos periodistas que trabajaban en los medios de comunicaciones lo sabían, nunca nadie informó sobre esto, ya que él no lo quería decir. Fue, tal vez, una manera de restarle “cartel” a la enfermedad.
A fines de 2007 en una entrevista con el periodista Samuel “Chiche” Gelblung, éste le pregunto sobre su enfermedad y Jorge sólo contestó que tenía una infección pulmonar pero nunca quiso decir que padecía de cáncer.

EL DATO
“Solo era pequeño de estatura”, dijo Joan Manuel Serrat cuando, muy apesadumbrado, hablaba sobre la muerte de Jorge Guinzburg. Para muchos la frase de Serrat era tan cierta como el cariño que tenía la gente por este periodista, humorista, creativo publicitario, productor de teatro, guionista de radio y televisión.

UN RECONOCIMIENTO EN “EL FORTÍN”
Hincha fanático del Club Atlético Vélez Sarsfield desde la infancia, en reiteradas oportunidades Jorge Guinzburg realizaba reportajes o invitaba en sus programas a personajes relacionados con la institución del barrio porteño de Liniers, además de referir constante y públicamente su pasión por “El Fortín”.​ Desde abril de 2008, en su conmemoración, en el Estadio José Amalfitani, el remodelado sector para la prensa lleva escrito su nombre.

¡Deja un Comentario!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *