Deconstrucción de una afirmación argenta para todos, todas y todes

CON MIS HIJOS NO TE METAS

Buscar el justo medio, desde Aristóteles hasta nosotros, se ha vuelto en algunas personas una constante en la práctica de la justicia y la equidad. Sin embargo, en los últimos tiempos estamos viendo, en situaciones de lo más disímiles, cómo un extremo se manifiesta sin contrapunto que lo equilibre, tomando tintes obsesivos y delirantes.

En particular nos resultan preocupantes las reacciones disparatadas y desmedidas que ocurren en ámbitos educativos de primaria y secundaria respecto de la tan necesaria implementación efectiva y universal de la necesaria Educación Sexual Integral. Así como en Córdoba se enseña que los hombres son violentos por naturaleza y las mujeres deben obedecerles*, en nuestra ciudad aparecen “madres indignadas” porque se enseña a adolescentes lo que siempre se enseñó: el cuerpo humano y la reproducción de la especie.

En las últimas semanas han aparecido grupos minúsculos exaltando con violencia discursiva, simbólica y física, no sólo en las redes sino también en las calles y las aulas, un presunto derecho de propiedad sobre los hijos y la obligación erga omnes de cumplir a rajatabla el tan conocido “no te metás” que nos caracterizó a los argentinos y argentinas en las épocas más oscuras de nuestra historia, basada en ese presunto derecho de propiedad.

Mis hijos

No vamos a caer en el romanticismo de Khalil Gibran afirmando que “tus hijos no son tus hijos, son hijos e hijas de la vida (…) no vienen de tí sino a través de tí” pero me parece importante recordar que nunca existió, después de la superación del arcaico derecho romano regio la propiedad del pater sobre su descendencia y esposa.

O sea, no, “tus” hijos son personas distintas de vos, sujetos de derechos, que no pertenecen a tu patrimonio y el vínculo legal que tenés con ellos no es el derecho real de dominio sino la patria potestad que ejercés sobre ellos. Y ésta es una obligación de cuidado, afecto, educación y socialización, o sea, la obligación de satisfacer sus derechos. La patria potestad, aún con ese nombre, es ejercida por madres y padres de manera equivalente. Sin embargo, en nuestro país el 63% de los hogares es monoparental (o mono maternal deberíamos decir, porque quien está a cargo es la madre y la ausencia de esos padres es, en general, producto del disfrute de sus privilegios patriarcales en la reproducción).

El ejercicio de la patria potestad entraña una obligación, que es a la vez derecho de elegir las formas, pautas y valores sociales que se transmitirán ala descendencia teniendo en miras el interés superior de los niños y las niñas. ¿No es acaso, el interés superior de niños y niñas ser educados en forma integral por el Estado?

Si el ejercicio de la patria potestad implica brindar a hijos e hijas una preparación para el mundo adulto, debemos ser conscientes cada día que el mundo adulto está plagado de crímenes violentos que encuentran su razón de ser en la ignorancia respecto a cuestiones tan fundamentales como la Educación Sexual Integral.

Por otro lado, no podemos dejar de ver la O en “hijOs”. ¿Qué ocurre con tus hijAs? ¿Con ellas sí podemos meternos? ¿A la hoguera con ellas por haberse vuelto feministas? ¿O más bien no digamos nunca “sexual” e “hijas” en la misma oración? ¿Mejor las seguimos invisibilizando mientras el embarazo infantil y adolescente crece casi cuatro puntos este año, mientras las violaciones y abusos hacia las niñas no cesa?

¿Meterse o no meterse? esa es la cuestión

Veamos ejemplos de las consecuencias del “no te metás” cuando refiere a la educación sexual integral de “tus hijos”: En nuestro país en lo que va de este año se han suicidado 17 adolescentes por la discriminación sufrida en base a su elección sexual. En nuestro país se asesina a una mujer CIS cada 32 horas en razón de su género y el asesino es un hombre que, en la mayoría de los casos, tuvo un vínculo “amoroso” con ella. En nuestra argentina “celeste y rosa”, este año han sido asesinadas 80 mujeres trans, todos crímenes producidos después de violaciones y torturas (ver estadísticas de la Hermana Carmelita Mónica Astorga Cremona de Neuquén**).

Las personas de nuestra generación, entre 30 y 40 años hemos sido educadas en la teoría sexual biologicista del colegio en séptimo grado de primaria y todos los años de secundaria, donde todo era tan aséptico que no se nos hablaba de respeto, empatía y amor en la sexualidad ni de sexualidades disidentes. Pero en la práctica, los varones conocieron el sexo a través de la pornografía y del cabaret “en rebaño” como grafica tan claramente la canción “Down” de Los Guasones y se socializaban en la violencia “de hombres” agrediendo a “los maricones”.

Y las mujeres, en general nos hemos espabilado cuando algún abusador nos mostró sus partes, nos tocó en un colectivo al pasar, nos arrinconaron varios “para piropearnos” por la calle, nos “piropearon” detallando sus intenciones perversas sobre nuestros cuerpos, o directamente fuimos abusadas, y nos hacíamos amigas de “los maricones” porque eran hombres que no representaban peligro para nuestra integridad sexual.

Hoy en día, para las mujeres no ha cambiado tanto la cosa, aunque debemos decir que, con el auge de los celulares en la infancia, el porno -machista y violento- ha colonizado las cabecitas y cuerpitos de criaturas de pocos años, habituadas a ver y escuchar escenas sexuales violentas en los videos musicales y en los sites porno directamente, y son abusadas ahora también a través del grooming. Es un tema grave, a tal punto que hasta la industria del porno misma se ha manifestado preocupada por la socialización sexual de los jóvenes y de los jueces que juzgan sus crímenes***.

Entonces, nos preguntamos ¿si no “se mete” el Estado para educar, somos conscientes de quiénes “se están metiendo” con nuestros hijos? ¿somos conscientes de que se están metiendo con ellos para agredirles sexualmente? ¿somos conscientes de que se están metiendo para discriminarles por sus orientaciones sexuales diversas? ¿somos conscientes de que los agresores sexuales son, a su vez, “hijos de alguien”?

Educación Sexual Integral, el justo medio

El Estado tiene por deber constitucional y legal garantizar la educación de ciudadanos desde los 4 años de edad. Y, para cumplir con su deber, no solamente nos va a formar sobre las matemáticas y los usos del lenguaje, también debe formarnos en forma íntegra como personas que conviven en una sociedad.

Sabemos que la realidad social es diversa y muchas veces injusta, que así como hay injusticia en la distribución de los bienes económicos, también es injusta la distribución de los bienes culturales. Por tanto, debemos ser conscientes que en no todas las familias existen los recursos culturales para transmitir pautas básicas de autocuidado en niños y niñas, ni tampoco de cuidado mutuo basado en la empatía para erradicar el bullying y las agresiones sexuales.

Pues bien, para dar solución a ambas cuestiones es que el Estado hace años implementa la ESI, pese a la resistencia de algunas madres y algunos padres, quienes no se responsabilizan por los actos delictivos que sus hijos cometen contra las hijas ajenas en la adolescencia y adultez.

Nuestra ciudad se ha visto conmovida por violaciones en manada perpetradas por menores de edad que fueron escondidas bajo la alfombra y por “cotidianos” ataques sexuales contra niñas, niños, adolescentes y mujeres que también tienen por agresores a menores de edad.

Es por ello que instamos a las madres y padres de familia a informarse en los espacios educativos y a colaborar con la implementación de la ESI, para formar infancias y adolescencias en la integridad personal, en los valores humanistas que arraigan en varias religiones. La realidad no es celeste y rosa, es multicolor.

Moira Goldenhörn. Abogada, docente-investigadora y madre.

Colega de Simón Begbeder, con quien me solidarizo como pedagoga y madre.

*(https://tn.com.ar/sociedad/un-texto-escolar-justifica-la-violencia-machista-y-ensena-que-la-mujer-se-debe-someter-por-amor_902866)

**(https://www.lanacion.com.ar/2177384-una-monja-es-unica-lleva-estadistica-mujeres)

https://www.lanacion.com.ar/1957812-la-mision-una-monja-ayuda-a-que-mujeres-trans-dejen-la-prostitucion)

***(https://www.eitb.eus/es/noticias/sociedad/videos/detalle/5881798/el-video-salon-erotico-barcelona-2018-jueces-la-manada/)

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