ABIERTO DE AUSTRALIA 

Delbonis casi nada pudo hacer ante Simon

El francés mostró un nivel arrollador para las posibilidades del azuleño y ayer lo eliminó del Grand Slam que se disputa en el Complejo Melbourne Park. Pese a la dura derrota, las tres rondas que abordó Delbo fue su mejor rendimiento en un GS.

“Yo miro lo que juego. Vine acá para ganar partidos, para superarme a mí mismo, y no me voy con un sabor muy lindo”, reconoció Delbonis una vez eliminado del Abierto.

EL GRAFICO
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“Yo miro lo que juego. Vine acá para ganar partidos, para superarme a mí mismo, y no me voy con un sabor muy lindo”, reconoció Delbonis una vez eliminado del Abierto. EL GRAFICO

Delbonis no pudo dar un nuevo paso (para él) histórico en el devenir de un Grand Slam y debió despedirse del Abierto de Australia ayer. El haberse instalado en la tercera ronda significó una nueva conquista para el tenista azuleño, que nunca había escalado a tal punto en este tipo de certámenes.

Y la despedida no demandó demasiado tiempo, pues  el francés Gilles Simon requirió de una hora y 42 minutos de juego para cifrar su excelente victoria en 6-3, 6-2 y 6-1. Este resultado trasluce bastante lo que aconteció en el Hisense Arena, techado, en una jornada con lluvias que impidieron la disputa de la mayoría de los encuentros, por lo que la actividad estuvo restringida casi por completo a los tres estadios con techo retráctil: el Rod Laver Arena, el Hisense y el Margaret Court. Con un ritmo sólido de juego y usufructuando –con escasos errores– las falencias del azuleño, el 15° del mundo le arrebató a Delbonis la posibilidad de jugar octavos de final de un Grand Slam por primera vez en su carrera.

Simon fue patrón de la disputa, determinó su carácter y sus vaivenes, logró materializar la diferencia de potencial y de actualidad en el ranking y resolvió con alta solvencia los tímidos actos reflejos del zurdo de Azul.

Si bien ‘Delbo’ le había ganado dos veces al francés, en Casablanca y Niza 2014, ambas fueron sobre superficie de polvo de ladrillo, donde se desempeña a gusto, mientras que las caídas en el US Open (cemento) y Melbourne (rebound ace) fueron más lógicas, ya que Simon es muy superior sobre canchas rápidas.

En la continuidad del Abierto australiano, Simon jugará en los octavos de final ante el serbio Novak Djokovic, número uno del mundo, campeón del torneo en cinco ocasiones (2008, 2011, 2012, 2013 y 2015) y vencedor –también ayer– del italiano Andreas Seppi (29) por 6-1, 7-5 y 7-6 (8-6).

“No me dejó hacer mucho”   

Su participación en este GS terminó siendo un hito para Delbonis, su experiencia más longeva en este tipo de campeonato. Pero al cabo del adverso trámite que lo dejó sin octavo de final, en sus declaraciones, el azuleño dejó ver que no tenía demasiado que celebrar. “En cuanto al balance, yo miro lo que juego. Vine acá para ganar partidos, para superarme a mí mismo, y no me voy con un sabor muy lindo por cómo se dio esta derrota, pero el torneo en sí fue muy bueno. Esto me deja cosas para mejorar, porque en un par de meses se vienen la copa Davis y los torneos de Estados Unidos (NdR: los Masters 1000 de Indian Wells y Miami)”, consideró Delbonis.

“La verdad es que (Simon) no me dejó hacer mucho –se sinceró Delbonis–. No supe resolver en ningún momento lo que él planteó. Y lo que él hizo le salió muy bien. Traté de cambiarle el ritmo, a ver si pegándole más fuerte podía superarlo. Traté de hacer todo lo posible”.

 

 

 

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