TERMINARON CHOCANDO EL AUTO QUE IBAN A ROBAR

Delincuentes de poca monta y con mala suerte, pero armados

El hecho se consumó en la casa de un empleado de Granja El Incendio, el establecimiento avícola propiedad de Rodolfo Premoli, actual vicepresidente primero de la Sociedad Rural de Azul. Al lugar se dirigió un móvil de la Patrulla Rural, cuyo personal al cierre de la presente edición se mantenía recorriendo la zona en la búsqueda de los frustrados ladrones. 

Presencia de la Patrulla Rural en la casa de uno de los empleados de Granja El Incendio. Allí, dos sujetos jóvenes quisieron llevarse el auto de la familia, pero lo embistieron contra un galpón y huyeron con las manos vacías. Previamente amenazaron a la moradora. FOTOS NACHO CORREAEl coche que los delincuentes pretendieron robar sin éxito.
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Presencia de la Patrulla Rural en la casa de uno de los empleados de Granja El Incendio. Allí, dos sujetos jóvenes quisieron llevarse el auto de la familia, pero lo embistieron contra un galpón y huyeron con las manos vacías. Previamente amenazaron a la moradora. FOTOS NACHO CORREA

Delincuentes jóvenes, de poca monta y con poca suerte.

Ese es el perfil que a priori reunirían los dos sujetos que anoche chocaron el auto que quisieron robar del interior de un establecimiento rural distante unos 10 kilómetros de la planta urbana de esta ciudad.

Los hechos se sucedieron cerca de la hora 20 en la casa donde se domicilia un empleado de Granja El Incendio, el establecimiento avícola propiedad de Rodolfo Premoli, actual vicepresidente primero de la Sociedad Rural de Azul.

Según los datos que los cronistas de este diario pudieron recabar en el mismo escenario de los hechos, un joven sorprendió a la esposa del damnificado antes de que éste regresara del trabajo –situado a pocos metros- y le exigió las llaves del automóvil, un Chevrolet Corsa blanco tres puertas.

El individuo esgrimió un arma de puño con la cual amenazó a la mujer, mientras que un cómplice –con casco de moto colocado- se mantuvo a distancia de la vivienda, donde la señora se hallaba en compañía de al menos un menor de edad.

El percance de la salida

Según las fuentes consultadas, uno de los delincuentes se ubicó al volante del rodado pero por causas que se desconocen, lo chocó después de movilizarse unos pocos metros. La impericia evidenciada para continuar adelante con el plan hizo que los individuos se dieran a la fuga sin robar nada.

En principio la huida la realizaron en una moto con cachas de color rojo. El joven que esgrimió el arma de fuego vestía buzo de color azul, en tanto que su acompañante también usaba buzo, pero cubría el rostro con un casco. Esto último, de acuerdo con las primeras sospechas, podría inferir que el sujeto que ocultó su cara lo hizo porque podría ser reconocido por los damnificados.

A la chacra donde tuvo lugar el ilícito se dirigió un móvil de la Patrulla Rural, cuyo personal –con la colaboración de otros medios- realizaba al cierre de la presente edición un rastrillaje para tratar de dar con los frustrados delincuentes.

Cabe aclarar que la oscuridad de la noche y lo reducido de los medios disponibles para llevar adelante esta tarea con una importante cantidad de kilómetros para recorrer en distintas direcciones, conspiraba con las posibilidades de éxito del rastrillaje.

 

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