Deportes con aroma de mujer


Bochas, fútbol y natación, ¿quién dijo que son prácticas masculinas?. Nos remitimos a los hechos: María Parache juega a las bochas desde los 12 años; María Josefina Mentasti es fundadora de la selección de fútbol de Vélez Sarfield y la joven de 15 años, Brenda Giggi nada de los 3 años. Experiencias de vida.  
Hay una realidad existente y es que hay deportes que son más adecuados que los practiquen los hombres por la fuerza que se ejerce y que generalmente lo hacen para competir y ganar. En cambio, las mujeres lo hacen para perseguir una buena imagen física o buena salud.
Aunque en ambos sexos hay algo que es más intenso que todo lo anterior: la pasión.
En Azul hay una serie de deportes que lo practican las mujeres pese a que son considerados “masculinos”. Por ejemplo María Parache juega a las bochas desde que tenía 12 años, o sea hace más de 30. Se ha consagrado en muchos campeonatos, integró selecciones de Azul, Olavarria y Tandil. Con esas agrupaciones, fue campeona argentina en 2 oportunidades.
María Josefina Mentasti juega al fútbol hace 4 años. Aunque asegura que “ya estoy grande y me gustaría que mis compañeras, que son mas chicas, que continúen la actividad, yo voy a seguir apoyándolas hasta que mi cuerpo lo permita”.
Además es fundadora y aunque humilde, es capitana de la selección en Vélez Sarsfield, “Las indias de Vélez”.
Por su parte, la joven de 15 años, Brenda Giggi desde los 3 que nada. Sus papás la llevaron a practicar natación para que no se ahogue y terminó compitiendo a los 10 años. Actualmente su objetivo es llegar “muy lejos”.
“Conocí mucha gente practicando este deporte”
María fue incentivada por su papá. Ella afirma que es su hobby, su deporte y un complemento en su vida ya que es mamá de una joven de 21 años, tiene un nieto de 4 años y trabaja en casa de familia. Aseguró que este deporte nunca la limitó en nada. Incluso tuvo más satisfacciones que fracasos.
Contó entusiasmada y sobre todo agradecida a este medio porque según dijo “por darnos importancia a las mujeres que jugamos a las bochas”. 
Recordó que “mi papá me incentivó, en realidad no era la única en mi familia que jugaba a las bochas. Lo hacía mi abuelo, mi hermano a quien finalmente no le gustó, mi mamá iba de espectadora y mi papá y yo siempre seguimos jugando”.
Sobre qué es lo que más le gusta de jugar a las bochas, especificó entusiasmada que “el mismo juego, el compartir, conocí mucha gente practicando este deporte”.
Asimismo mencionó que “jugamos en 3 disciplinas y yo siempre lo hice de bochadora, integré selecciones de Azul, Olavarría y actualmente, Tandil. Ganamos varios campeonatos con los distintos grupos, y yo sola gané Provinciales”.
Agregó que “con las chicas de Azul nunca llegamos a ganar un campeonato argentino, sí participar”.
Agregó que “me encanta poder participar con otras selecciones como experiencia y para crecer profesionalmente, algunas veces lo hice por motivación propia, otras me convocaron”.
En definitiva, destacó que “es un hobby y el deporte es muy lindo y bueno. Anduve, gracias a el por Córdoba, Bahía Blanca, Buenos Aires, La Pampa, Mar del Plata, Necochea, y es hermoso el regalo de compartir”.
“Además uno va teniendo más experiencia y uno se va midiendo el nivel de profesionalismo”, señaló.
Expresó que “siempre quise escalar, tener mejores juegos, me refiero al nivel y llegamos a jugar y ganar 2 campeonatos argentinos en La Pampa y en Córdoba. Ahora, con Tandil estoy muy agradecida, son muy buenas jugadoras y fuimos a Entre Ríos y participamos en pareja e individual”.
Sobre cuándo se retira especificó que “no tengo techo, me encanta jugar, si puedo jugar por un Argentino lo voy a hacer. Internacional estaría bueno, pero creo que ya no soy tan joven. No estoy muy lejos en cuanto a nivel juego pero las competidoras son más jóvenes”.
No se animaba a jugar porque pensó: “es un deporte masculino”
Por su parte, María Josefina Mentasti juega al fútbol hace 4 años. Siempre le gustó este deporte, aunque no se animaba a jugar.
“Siempre pensé ´es un deporte masculino` y después, con los años, me enteré que había otras selecciones femeninas. Así que estando mi marido en la comisión de Vélez Sarsfield se lo planteamos con otra compañera y fundamos el equipo en Vélez. Matilde Glorioso tuvo mucho que ver en ello. Ahí arrancamos a entrenar, conseguí a un compañero de trabajo para que nos represente y nos haga de director técnico, le gustó la idea y empezó todo”, comenzó hablando Josefina.
Continuó “arrancamos de cero con este DT. Desde hacer un pase hasta manejar la pelota, todo llevó su tiempo. Hoy, después de 4 años, se empezaron a ver los frutos, o sea todo el esfuerzo”.
Refiriéndose a su vida personal, más allá del fútbol, aseguró que “a veces es complicado porque entre el trabajo, los chicos y la vida en general, cuesta. Es decir tengo 2 nenes, de 11 y  8 años, y además está mi trabajo. Así que normalmente trabajo de 8 a 14 horas y 2 días de la semana me llevo la ropa, la vianda y directamente voy a entrenar hasta las 16. Vuelvo a casa, me baño y voy a buscar a los chicos a la escuela y continúa el día cotidiano”.
A continuación especificó que “además en la semana también se hace algún que otro amistoso y siempre hay 1 ó 2 partidos de noche en amistosos. Así que le dedico 4 días al fútbol, sin contar cuando me anoto en los torneos como se está jugando ahora el Nocturno”.
Ocurre que “a veces hay que resignar un fin de semana y no me puedo quedar en casa un domingo en familia porque el deporte tiene su demanda. Aunque es algo que lo hago con gusto. Además no soy de las excelentes jugadoras, estoy muy comprometida con el deporte. De hecho soy capitana de ´Las indias de Vélez`. Ganamos hace 3 fines de
semana la copa de un Relámpago Amateur. También ganamos otros torneos. Estamos aún introduciéndonos en cómo son los demás equipos que tienen otro tipo de nivel, es decir mucho mejor. Este deporte me ha dado la oportunidad de viajar”. Ejemplificó que “en un torneo que organizamos para recaudar fondos para comprar cosas para el equipo invitamos a unas chicas de Rauch, se quedaron encantadas y después nos invitaron otras de Chillar y ahora, este fin de semana, vamos a Tapalqué”.
Destacó que “una de las grandes satisfacciones recuerdo que fue jugar con una chica que venia de Mar del Plata. Ella estuvo en Haldosivi y jugó con nosotras también durante una temporada, aunque ahora por cuestiones laborales se fue. De hecho yo tengo un video donde Tití Fernández nos dedica unas palabras y alienta a mi equipo. Ocurre que cuando estaba en Buenos Aires entré en el comercio que tiene él le comenté, incluso en ese video le manda saludos a Matías Almeida”.
Reflexionó Josefina cuando opinó que “también es cierto que ya estoy grande y me gustaría que mis compañeras, que son más chicas, continúen esta actividad. Yo voy a seguir apoyándolas y me gusta, pero hasta que mi cuerpo lo permita. Porque estás expuesta a todo tipo de lesiones que con la edad no debería, pero es cierto que me apasiona”.
Posteriormente subrayó que “igual la base en nuestro equipo es divertirnos, si ganamos mejor, pero siempre el buen compañerismo está primero, nos reímos mucho de nuestros propios errores, no somos de insultarnos y yo creo que eso el resto de los equipos lo ven y por eso nos llaman. Hay más de 20 equipos de fútbol femenino y cada vez se van armando más porque ex jugadoras reinician con un nuevo equipo. De chicas chiquitas hay escuelitas, una en Athletic, Piazza y creo que en Alumni también”.
Para terminar, expresó que “esto se siente como una pasión y como hincha del cuadro que soy de Independiente siento mucha pasión por el fútbol”.
“Agradezco a mi familia que a pesar de que falto la mayoría de los domingos ellos me apoyan. Este año pedí no estar tanto y así tienen oportunidades otras chicas y eso hace que yo pueda delegar y estar con mi familia”.
 El techo profesional de Brenda: Un juego olímpico
La nadadora Brenda Giggi tiene 15 años y desde los 3 que entrena. El pasado viernes estaba en el club entrenando, aunque igual accedió a la entrevista con este diario. La joven pasó a 4to. año del Colegio Inmaculada Concepción, no tiene novio y le dedica mucho de su tiempo a este deporte.
Mencionó que “comencé de muy chica porque mis papás tenían miedo que me ahogue y arranqué en el Club de Remo y no paré nunca. A medida que fui creciendo me gustaba cada vez más y cuando cumplí 8 años formé parte del equipo de natación del club y entrené ya para competir. A los 10 años estaba compitiendo”.
Acerca de las satisfacciones que le trajo la natación enumeró que “mis amigas por sobre todo, el hecho de que me vaya bien, la gente que voy conociendo es muy buena y no sólo de acá, sino de otros lugares que este deporte me permitió visitar”.
Sobre sus papás, contó que “a ellos les encanta que haga esto porque quieren que yo haga algo que me guste y justamente es lo que está pasando. A ellos, a mi abuelo, a mi hermano, a toda mi familia en general les estoy muy agradecida”.
Sobre qué les diría a chicas que no se deciden a practicar natación, sugirió “que lo hagan si les gusta porque si tienen condiciones y les va bien en la competencia, terminan haciendo un montón de amistades que van a durar toda la vida”.
Por ultimo, fue consultada sobre cuál es su techo profesional, “un juego olímpico” subrayó sin titubear. “Por lo menos participar”.
“Estoy enfocada en metas cortas para que sean cada más amplias y la idea es llegar muy lejos”.

¡Deja un Comentario!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *