TRIGÉSIMA PRIMERA ENTREGA

Derecho del Trabajo

El abandono de trabajo por parte del trabajador cuándo se configura?.

 

 

Escribe: Dr. Aníbal Bocchio (*)

EL DATO:

El contenido de la sección tiene únicamente carácter informativo y no puede en  ningún   caso ser considerado como asesoramiento legal integral y definitivo o de otra naturaleza,  debiendo el usuario contactarse personalmente con un profesional abogado o de otra especialidad. Diario EL TIEMPO no se responsabilizará por las respuestas ni garantizará en modo alguno las mismas, como así tampoco será responsable por las decisiones de los lectores tomadas a partir de ellas.

Para la ley argentina el abandono de trabajo no se produce por el solo hecho de dejar de concurrir al lugar donde se presta labores; sino que es necesario que el empleador envíe  al trabajador un telegrama intimando su reincorporación y que el trabajador no lo cumpla o guarde silencio dejando pasar el tiempo. Basta que el trabajador conteste esta intimación alegando enfermedad o cualquier causa que le impida concurrir al trabajo para evitar que se produzca el abandono. Ello no impide que si las ausencias del trabajador son sin aviso e injustificadas puedan motivar una sanción por parte del empleador, que puede ser una suspensión por 5 o 10 días sin goce de sueldo, pero que podría llegar al despido con causa si la ausencia fuera muy prolongada, y existieran antecedentes del mismo trabajador de otras faltas injustificadas a lo largo de la relación laboral y que hayan sido sancionadas por la patronal en forma escrita (con firma del trabajador notificándose o por medio de telegrama o Carta Documento por medio de Correo Argentino). Aquí se recuerda que si el empleado falta asiduamente, pero el empleador no lo sanciona ni se lo comunica, se considera que lo ha perdonado, y por ende, no puede tomarse en cuenta como antecedente para una sanción mayor o un despido. De acuerdo a lo expuesto es necesario para configurar el abandono de trabajo por parte del dependiente, que el telegrama que envía la patronal intimándolo a reincorporarse a sus tareas habituales haya llegado a su domicilio, independientemente de si el trabajador efectivamente tomó contacto con esa pieza postal. En buen romance, la intimación surge efecto aunque la reciba un familiar u otro ocupante de la casa. También surge efecto cuando el domicilio se haya cerrado y el cartero deja un aviso de su visita, indicando que debe retirarse la pieza postal de las oficinas del correo en el horario que se consigna. (Si el trabajador no concurre a las Oficinas del Correo a retirar la pieza postal se considera que existe Mora del trabajador y que solo él es culpable y responsable de su falta de notificación de la intimación a reincorporarse a sus tareas habituales). No existe un plazo para la reincorporación, como algunos creen (mucha gente piensa que deben darle 48 horas al trabajador para reincorporarse), sino que la misma debe efectivizarse en forma inmediata, lo que significa que a partir de la recepción del telegrama debe reintegrarse al inicio de la jornada siguiente o en el próximo turno de trabajo si la intimación fuera recepcionada durante la mañana de la jornada, y cumple horario partido (de mañana y de tarde como los comercios por ejemplo). También es condición, como se señalara más arriba, que el trabajador no conteste el telegrama, guardando silencio, no dando ninguna explicación de sus ausencias y no presentándose a trabajar. Ante esta situación el empleador debe remitir un nuevo telegrama comunicando al trabajador que habiendo desoído la intimación a reincorporarse considera que ha abandonado el trabajo y por ende, se ha extinguido la relación laboral por culpa del trabajador. Cuando esta segunda pieza postal llega al domicilio del trabajador recién se considera que el contrato de trabajo se ha extinguido.

Abandono de trabajo tácito   –

Existe también en la ley vigente lo que se denomina abandono tácito, que se configura cuando el comportamiento concluyente y recíproco del trabajador y el empleador traduce inequívocamente el abandono de la relación. Se da esta situación cuando el trabajador deja de concurrir a sus labores, sin avisar de ninguna forma esta situación, y el patrón consiente ese abandono no enviándole telegrama alguno para que se reincorpore, no solicitando ni intimando el trabajador el pago de los haberes del tiempo no trabajado alegando alguna causal justificativa de sus ausencias y obviamente cortándose todo contacto entre ellos, pasando un tiempo más que prudencial (1 mes o 2 meses o 3 meses) donde las partes muestran su total desinterés en continuar con la relación laboral (ello ocurre por ejemplo cuando el trabajador comienza a trabajar en otra empresa o se ausenta de la ciudad por un período prolongado sin avisar estas circunstancias a la patronal). En todos los casos de abandono de trabajo por parte del trabajador, contemplados en esta nota, no corresponde al empleador pagar indemnización alguna al trabajador, con excepción del pago de la liquidación final que incluye el sueldo proporcional pendiente, el aguinaldo y las vacaciones proporcionales hasta el momento que dejó de prestar tareas.

ACLARACIÓN: El autor de este trabajo ha priorizado el entendimiento del mismo por parte de personas corrientes, sin conocimiento del idioma jurídico, razón por la cual en la redacción se ha tratado de prescindir de terminología específicamente legal.

 (*) Abogado laboralista. www.estudiobocchio.com.ar    

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