TRIGÉSIMA TERCERA ENTREGA

Derecho del Trabajo

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Trabajador jubilado que sigue prestando tareas.

EL DATO:

El contenido de la sección tiene únicamente carácter informativo y no puede en  ningún   caso ser considerado como asesoramiento legal integral y definitivo o de otra naturaleza,  debiendo el usuario contactarse personalmente con un profesional abogado o de otra especialidad. Diario EL TIEMPO no se responsabilizará por las respuestas ni garantizará en modo alguno las mismas, como así tampoco será responsable por las decisiones de los lectores tomadas a partir de ellas.

Cuando el trabajador se halle, en condiciones de jubilarse, podrá proseguir prestando tareas -manteniendo el sueldo proporcionalmente a las horas que acuerden con el patrón que prestará servicios, y conservando todos los beneficios laborales de que gozaba antes de su jubilación-, porque la ley así lo autoriza, y de ninguna manera puede obligarse al trabajador a dejar de prestar tareas,  hasta tanto el empleador le envíe un telegrama intimándolo a que inicie los trámites tendientes a obtener el beneficio jubilatorio. A partir de recibido ese telegrama por el trabajador tendrá 1 año para realizar dichos trámites y obtener la jubilación, pasado el cual el empleador puede rescindir el contrato de trabajo alegando la condición y posibilidad de jubilación del trabajador debidamente preavisado.

En caso de que el trabajador jubilado vuelva a prestar servicios (con el mismo empleador o con otro) se computará como antigüedad únicamente el tiempo de servicios posterior al cese por jubilación. Al empleado jubilado también le hacen descuentos previsionales, pero los mismos no van a su cuenta personal ni le mejoran el monto de la jubilación en el futuro. En cambio no se le hacen descuentos para obra social, porque se halla cubierto por el PAMI.

¿Se debe pagar el adicional por antigüedad, en el caso de un empleado que se jubiló en la empresa y sigue trabajando?   

La antigüedad del trabajador continúa a todos los efectos laborales, excepto para la indemnización por antigüedad: en caso de que no se lo haya intimado, por aplicación del reciente Plenario Couto, y del artículo 252, en caso de despedirlo una vez obtenida la jubilación, la indemnización por antigüedad del artículo 245 de la ley de contrato de trabajo se computará desde la obtención del beneficio previsional.

Para el resto de los institutos del derecho laboral -adicionales por antigüedad; vacaciones; licencia por enfermedad inculpable, preaviso, etc.- corresponde que sean pagados en base a la totalidad de la antigüedad inicial incluyendo la anterior a la jubilación, porque el artículo 18 de la ley de contrato de trabajo dispone que cuando se concedan derechos al trabajador en función de la antigüedad, se considerará tiempo de servicio al efectivamente trabajado desde el comienzo de la vinculación, sumándose todos los tiempos anteriores, cuando el trabajador reingrese a las órdenes del mismo empleador, sin importar los motivos por los cuales se produjeron los ceses anteriores  (obviamente incluye entre los motivos de cese el beneficio jubilatorio).

Antecedentes    –                                      

El Fallo Plenario N° 321 de Capital Federal (Cámaras Nacionales del Trabajo con sus 10 salas en Pleno) menciona:

“ACTA N° 2.542: En la Ciudad de Buenos Aires, Capital de la República Argentina, a                                                                                             los cinco días del mes de junio de 2009;…

a fin de considerar el expediente Nº 9.589/2005 – Sala IV, caratulado ‘COUTO DE CAPA, IRENE MARTA c/ ARYVA S.A. s/ LEY 14.546’,

CONSIDERANDOS… El artículo 252 de la Ley de Contrato de Trabajo autoriza al empleador a intimar al trabajador a iniciar el trámite jubilatorio dentro del plazo de un año. Su segundo párrafo establece: ‘Concedido el beneficio y vencido el plazo, el contrato de trabajo quedará extinguido sin obligación para el empleador del pago de la indemnización por antigüedad que prevean las leyes o estatutos profesionales’.

Por su parte, el artículo 253 dispone: ‘En caso de que el trabajador titular de un beneficio previsional de cualquier régimen volviera a prestar servicios en relación de dependencia, sin que ello implique violación a la legislación vigente, el empleador podrá disponer la extinción del contrato, invocando esa situación, con obligación de preavisarlo y abonar las indemnización en razón de la antigüedad prevista en el artículo 245 de esta ley o, en su caso, lo dispuesto en el artículo 247. En este supuesto sólo se computará como antigüedad el tiempo de servicios posterior al cese’.

El artículo 7 de la ley 24.347 añadió al artículo 253 de la Ley de Contrato de Trabajo un párrafo según el cual cuando un trabajador titular de un beneficio previsional vuelve a prestar servicios en relación de dependencia –sin violar prohibiciones normativas- y ante el despido deba abonársele la indemnización de los artículos 245 -indemnización por antigüedad íntegra- o 247 -media indemnización por antigüedad- de la LCT, el resarcimiento se calculará computando como antigüedad exclusivamente el tiempo de servicios posterior al cese por jubilación.

Acto seguido, el Tribunal por mayoría resuelve fijar la siguiente doctrina: ‘Es aplicable lo dispuesto por el artículo 253 último párrafo LCT -al pagar la indemnización por despido al trabajador jubilado debe computarse como antigüedad solo el tiempo de servicios posterior al cese por jubilación- al caso de un trabajador que sigue prestando servicios sin interrupción a las órdenes del mismo empleador, luego del goce del beneficio de la jubilación’”.

Contradicción   

La Contradicción legal se produce a partir de lo dispuesto por el artículo 255 de la misma Ley de Contrato de Trabajo:

Artículo 255. -Reingreso del trabajador. Deducción de las indemnizaciones percibidas.

La antigüedad del trabajador se establecerá conforme a lo dispuesto en los artículos 18 y 19 de esta ley, pero si hubiera mediado reingreso a las órdenes del mismo empleador se deducirá de las indemnizaciones de los artículos 245, 246, 247, 250, 251, 253 y 254 lo percibido por igual concepto por despidos anteriores.

En tales supuestos el monto de las indemnizaciones a deducir será actualizado teniendo en cuenta la variación que resulte del índice salarial oficial del peón industrial de la Capital Federal desde la fecha del primitivo pago hasta el del nuevo monto indemnizatorio; en ningún caso la indemnización resultante podrá ser inferior a la que hubiera correspondido al trabajador si su período de servicios hubiera sido sólo el último y con prescindencia de los períodos anteriores al reingreso.

Fallos  

El fallo “Cachero José Ramón c/Televisión Federal SA (Telefe) s/Indemnización por despido”, del 20 del marzo de 2013, dictado por la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires, es importante porque unifica la jurisprudencia de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con la de la provincia de Buenos Aires.

El entonces fallo plenario de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo (con la creación de los Tribunales de Casación ya no existen los fallos plenarios, aunque siguen siendo un importante precedente), en el caso Couto de Capa Irene M vs. Aryva SA, del 5 de junio de 2009, establecía en Capital Federal, lo que este nuevo fallo ordenó también para la provincia de Buenos Aires.

¿Qué es lo que establecen ambos fallos? Disponen que el empleado que se jubila y continúa trabajando comience una nueva relación laboral. Por la antigüedad, a los efectos de la indemnización, por despido se cuenta a partir desde que la persona obtuvo la jubilación.

Esto importa la posibilidad de que un empleado, a pesar de que haya obtenido la jubilación, pueda continuar trabajando para su empleador con un nuevo régimen de cargas sociales reducidas -el empleado paga aportes y el empleador, contribuciones al sistema previsional y al Instituto de Jubilados y Pensionados, y ya no el resto de las mismas-. Se le paga en caso de despido la indemnización por antigüedad por los años posteriores a la jubilación, y no todos los años de la relación laboral.

Cambios    

El contrato de trabajo por tiempo indeterminado dura hasta que el trabajador se encuentre en condiciones de jubilarse. En la actualidad, cuando reúne los requisitos exigidos para obtener una de las prestaciones establecidas por la ley 24241 -prestaciones jubilatorias-.

Cuando el trabajador reúne esas condiciones, el empleador está facultado para intimarlo -cumpliendo ciertos requisitos y cargas- a que inicie los trámites pertinentes.

A partir de ese momento –en que el empleador debe comunicar por telegrama o carta documento al trabajador que habiendo cumplido la edad mínima para obtener la jubilación ordinaria (60 o 65 años según si se trate de personal femenino o masculino) y teniendo los aportes suficientes para acceder al beneficio previsional, se lo intima para que inicie los trámites para jubilarse , para lo cual se le otorga un plazo máximo de un año, pasado el cual la relación laboral quedará extinguida sin indemnización alguna– la relación debe mantenerse hasta que el dependiente obtenga el beneficio y por el plazo máximo de un año.

Concedida la jubilación, o vencido el año, el contrato queda extinguido sin obligación para el empleador de pago de la indemnización por antigüedad. En ese marco, los empleadores lo intimaban para no tener que cargar con la indemnización por antigüedad anterior a la jubilación.

Algunas consideraciones   

En ambos fallos se ha señalado que el legislador, en la ley 24437, quiso evitar que se indemnice al trabajador teniendo en cuenta los mismos períodos de trabajo que se consideraron para obtener el beneficio jubilatorio. Es decir que los años que se utilizaron para conseguir el beneficio jubilatorio no puedan luego computarse a los fines indemnizatorios de una relación laboral nacida con posterioridad a la obtención de ese beneficio.

El acceso al beneficio jubilatorio produce la extinción automática del vínculo laboral, “sin obligación para el empleador del pago de la indemnización por antigüedad”. Se interpreta cese cuando el empleado obtuvo la jubilación, por más que haya seguido trabajando, por lo que debe computarse solamente la antigüedad desde ese momento y no desde su real fecha de ingreso.

Por lo tanto, el trabajador jubilado, al tener menos cargas sociales y mucha experiencia en su puesto de trabajo, muchas empresas querían seguir contratándolo, pero sin arrastrar la indemnización por los años anteriores. De allí que al momento de optar se veía en la disyuntiva de desvincularlo por el Art. 252 de la LCT -para no cargar con la indemnización-, o continuar contratándolo con menores costos, pero con un pasivo muy importante.

Ahora en la provincia de Buenos Aires y en la ciudad de Buenos Aires, debido a este fallo, el empleado se jubila y continúa trabajando sin su pasivo de años de antigüedad desde la fecha de ingreso, sino solamente desde la jubilación.

ACLARACIÓN: El autor de este trabajo ha priorizado el entendimiento del mismo por parte de personas corrientes, sin conocimiento del idioma jurídico, razón por la cual en la redacción se ha tratado de prescindir de terminología específicamente legal.

(*) Abogado laboralista. www.estudiobocchio.com.ar   

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