TRIGÉSIMA NOVENA ENTREGA

Derecho del trabajo

¿La flexibilización laboral que se viene, sirve para crear trabajo o tiene otros objetivos escondidos?

 

Escribe: Dr. Aníbal Bocchio (*)

EL DATO:

El contenido de la sección tiene únicamente carácter informativo y no puede en ningún   caso ser considerado como asesoramiento legal integral y definitivo o de otra naturaleza, debiendo el usuario contactarse personalmente con un profesional abogado o de otra especialidad. Diario EL TIEMPO no se responsabilizará por las respuestas ni garantizará en modo alguno las mismas, como así tampoco será responsable por las decisiones de los lectores tomadas a partir de ellas.

-Ante el creciente desempleo que se está produciendo en el país, y tal como lo adelantáramos en la edición del sábado 30 de Abril pasado, mientras la oposición intenta aprobar una ley que agrava las indemnizaciones por despido y en otro de sus proyectos directamente los prohíbe, obligando al empresario a retomar el empleado despedido sin causa (lo que se denomina “estabilidad propia” y que es aplicable hasta la fecha solo a los empleados públicos), el gobierno tiene entre sus proyectos un plan de empleo joven que abarata la contratación de trabajadores que buscan su primera experiencia laboral. Este “abaratamiento” del costo laboral, ya la hemos vividos los argentinos en tiempos pasados, pero no olvidados, en lo que se dio en denominar la flexibilización laboral.

Los costos de esta flexibilidad una vez más los pagarán los trabajadores   –

Lo cierto es que estas medidas flexibilizadoras solo sirvieron para ocultar la  precarización (para empeorar las condiciones) de los trabajos a través de los llamados “contratos basura”, la tercerización (usando agencias de contratación temporal, empresas prestadoras de servicios, etc.), pasantías, contratos de “aprendizaje”, dando la posibilidad a despedir arbitrariamente y sin indemnización o con compensaciones irrisorias, destruyendo la estabilidad laboral y la formación de trabajadores calificados.

Es que la flexibilización no es ni mas ni menos que eso, desregulación de las leyes laborales que “protegen” al trabajador, “flexibilizar” las normas de contratación para abaratar costos. Pero claro está, que los costos de esta flexibilidad una vez más los pagarán los trabajadores.
Es importante decir, que la flexibilización no es una cuestión “legal”, se  impone a través de leyes, pero se trata de políticas económicas, usadas por el Estado para favorecer al sector empresario en detrimento de la clase trabajadora. Generalmente, se marca como comienzo de este proceso de flexibilización en nuestro país a los primeros tiempos del menemismo, quizás la ley más emblemática fue la 24.013 (llamada ley de empleo), de 1991, además de una larga lista de decretos y leyes nefastos. El argumento que inspiro esta ley (24.013) decía que “bajando los niveles de protección, al permitirle a los empleadores contratar a plazo, sin indemnización a su vencimiento, se estaría fomentando el empleo”. En ese momento (1991) la tasa de desempleo era del 7%, un año más tarde ya era del 13% y seguía aumentando.

Un poco de historia 

Sin embargo, este proceso se inició tiempo antes, con la dictadura militar del 76’. Solo para dar un ejemplo, de la Ley de Contrato de trabajo de 1974 (anterior a la dictadura) se modificó el 40% del contenido original de 301 artículos…
En 1998, cuando el desempleo ya era del 18%, se aprueba una nueva reforma laboral flexibilizatoria, la 25.013, que introduce la “polivalencia funcional”, que en pocas palabras significa que el empleador puede obligar al trabajador a realizar trabajos para los que no fue contratado…;  la “compensación horaria” que está destinada a que el empleador no pague ciertas horas extras, etc.

Todas estas modalidades que precarizan el trabajo y obligan a la negociación colectiva “a la baja”, ignoran principios tan importantes y más vigentes que nunca hoy por reconocimiento de la propia Corte Suprema de Justicia, desde el año 2004, como el principio de progresividad, que impide que hacia el futuro se establezcan normas menos favorables para el trabajador (Fallos “AQUINO” y “MILONE” entre otros); y los enunciados de las declaraciones y tratados con jerarquía constitucional, que han hecho del trabajador un sujeto de “preferente tutela constitucional” (Fallos “VIZZOTI” y “AQUINO”);etc.


La parte legal  

LEY 24013 (Del 17 de Diciembre de 1991): Bajo el título: “De la promoción y defensa del empleo” esta ley estableció medidas que limitaban los derechos laborales, o quitaban directamente conquistas que había llevado años de lucha, tanto en la negociación colectiva, como parlamentaria. Algunos de los artículos señeros de aquella lamentable legislación, eran:

 

EL ARTÍCULO 24. — Las comisiones negociadoras de convenios colectivos tendrán obligación de negociar sobre las siguientes materias:

  1. a) La incorporación de la tecnología y sus efectos sobre las relaciones laborales y el empleo;
  2. b) Establecimiento de sistemas de formación que faciliten la polivalencia de los trabajadores (el mismo trabajador debería realizar múltiples funciones, además de la asignada cuando fue contratado);
  3. c) Los regímenes de categorías y la movilidad funcional;(Obligaba al trabajador a desempeñar cualquier tarea, incluso ajena a su especialidad y categoría convenial)
  4. d) La inclusión de una relación apropiada sobre la mejora de la productividad, el aumento de la producción y el crecimiento de los salarios reales (se ligaba así al resultado y el riesgo empresario, la remuneración de los trabajadores);
  5. e) Implementación obligatoria de las modalidades de contratación previstas en esta ley. (Ello implicaba obligar a los sindicatos y federaciones de trabajadores a la “Negociación a la baja”, lo que a todas luces, no solo implica una violación moral de los derechos y principios que el sector debe defender, sino también crea un vicio de la voluntad en quienes deben negociar paritaria y colectivamente, al condicionar su decisiones y su voto en cada tema).

 

El Art. 25 modificaba las jornadas laborales en perjuicio del trabajador:

ARTÍCULO 25. — Sustitúyese el artículo 198, de la Ley de Contrato de Trabajo (t.o. 1976), por el siguiente:

“Artículo 198. — Jornada reducida. La reducción de la jornada máxima legal solamente procederá cuando lo establezcan las disposiciones nacionales reglamentarias de la materia, estipulación particular de los contratos individuales o convenios colectivos de trabajo. Estos últimos podrán establecer métodos de cálculo de la jornada máxima en base a promedio, de acuerdo con las características de la actividad”.

 

El Art. 26 derogaba las licencias especiales, y obligaba a la mujer a trabajar de noche, derechos adquiridos  que tenían ya los  trabajadores:

ARTÍCULO 26. — Derógase el artículo 173 de la Ley de Contrato de Trabajo (t.o. 1976)

Ex Art. 173. — Régimen de las licencias especiales. Las licencias a que se refiere el artículo 172 (por nacimiento, por matrimonio, por fallecimiento  de cónyuge, pareja, hijos o padres, y hermanos, para rendir examen en enseñanza media y universitaria) serán pagas, y el salario se calculará con arreglo a lo dispuesto en el artículo 169 de esta ley.

En consecuencia, denúncianse el Convenio 4  y el Convenio 41 de la Organización Internacional del Trabajo, ratificados por las leyes 11.726 y 13.560, respectivamente. (Las mujeres, sin distinción de edad, no podrán ser empleadas durante la noche en ninguna empresa industrial pública o privada, ni en ninguna dependencia de estas empresas, con excepción de aquellas en que estén empleados únicamente los miembros de una misma familia.)

Desde el Art. 27 se creaban “Nuevas Modalidades” para el Contrato de Trabajo:

1) Contrato de trabajo de tiempo determinado como medida de fomento del empleo

2) El contrato de trabajo de tiempo determinado por lanzamiento de nueva actividad

3) Contrato de práctica laboral para jóvenes : “Contrato de Trabajo-Formación”

4) Programas de empleo para grupos especiales de trabajadores.

5) Programas para jóvenes desocupados.

6) Programas para trabajadores cesantes de difícil reinserción ocupacional.

7) Programas destinados a fomentar el empleo de los trabajadores que presenten mayores dificultades de inserción laboral, con  una duración determinada y prestadas en forma gratuita.

“Desde mañana no venga más”    

 Todas estas nuevas modalidades del contrato laboral, tenían como nota común la falta de estabilidad, ya que el trabajador no percibía a la finalización del contrato indemnización alguna, ni era preavisado que se prescindiría de sus servicios. Esto nos hace recordar el sistema vigente en EEUU, donde a los trabajadores un día les dicen: “desde mañana no venga más”, y debe juntar sus cosas en una “caja de cartón” que le dan al efecto y debe irse a su casa sin ninguna protección, como si ambas partes de la relación contractual tuviesen el mismo nivel económico, cultural, y de poder de decisión como para no resultar necesario equilibrarlos en la negociación por medio de leyes. (En muchas de las películas de origen Americano se puede advertir este fenómeno que la formación cultural y moral de los argentinos nunca entenderá).

 SE QUITARON DERECHOS A LOS TRABJADORES EN:

1) El Contrato de trabajo de temporada y

2) El Contrato de trabajo eventual

 Se autorizaron las empresas de Servicios Eventuales que podían contratar trabajadores para distintas empresas siendo únicamente ellas responsables de la relación laboral y de su antigüedad, liberando totalmente a las empresas donde realmente prestaban servicios. En buen romance, se permitía la  contratación del trabajador por una empresa intermediaria (que por lo general era totalmente insolvente) para restarle toda responsabilidad al empresario que realmente se beneficiaba con el trabajo prestado.

 LA LEY DE FLEXIBILIZACIÒN 25013 del 2 de septiembre de 1998 – El Hoy Inexistente Contrato de Trabajo de Aprendizaje.

La reforma, al establecer que el contrato de aprendizaje (Ley 25013 Art. 1º) era un contrato de trabajo, modificó sustancialmente a la ley 24.465 que le negaba dicho carácter, desvirtuando su objetivo. Así empezamos a ver chicos universitarios cargando camiones en supermercados… no aplicaban, ni mejoraban los conocimientos del sistema educativo, sino que proveían de mano de obra casi gratuita y sin derechos laborales protectorios.

 

RÉGIMEN DE PASANTÍAS: Se desvirtuó su naturaleza.

El régimen de pasantías (Ley 25013 Art. 2º) previsto en el decreto Nº 340/92, que debió manejar el Ministerio de Educación, pasó a la órbita del Ministerio de Trabajo, desvirtuando su finalidad, que es de carácter formativa y no proveer de mano de obra “barata” al empresariado.

 

LA REDUCCIÓN DEL PERÍODO DE PRUEBA: La reducción del período de prueba (Ley 25013 Art. 3º) que era de tres meses a escasos a treinta días, plazo en el cual, ningún empleador puede valorar el desempeño de un trabajador, y lo obliga a cambiar 4 o 5 hasta contratar uno definitivo, resultando la patronal la más perjudicada en el costo laboral de este proceso.

 

REDUCCIÓN DEL RÉGIMEN INDEMNIZATORIO: La Ley 25013 de aplicación a los contratos que se celebraron a partir de su vigencia, redujo sustancialmente el  monto indemnizatorio, estableciendo que para el caso de despido sin justa causa, el empleador debía abonar una indemnización equivalente a una doceava parte de la mejor remuneración, normal y habitual percibida durante el último año o durante el tiempo de prestación de servicios. Pero el nuevo sistema mantenía el sistema de indemnización anterior fijado por ley 20.744 para quienes habían ingresado antes de la sanción de esta nueva ley flexibilizadora, creando dos sistemas de indemnización diferentes, que implicaban a todas luces una medida discriminatoria e inconstitucional (igualdad ante la ley Art. 16 CN).

 

DESPIDO DISCRIMINATORIO: Superposición de Sanciones. La creación de nuevas sanciones por supuestos de despido discriminatorio (Ley 25013 Art. 11º), loable en su finalidad, originó una superposición de normas (Ley 23592), violatoria de la garantía del non bis in ídem (no más de una sanción por el mismo hecho) y por cierto favorable a probables injusticias judiciales.

 

FALTA DE PAGO EN TÈRMINO Y SIN CAUSA JUSTIFICADA DE LA INDEMNIZACIÓN POR DESPIDO. DISLATE JURÍDICO: La nueva ley introducía un concepto que constituye un verdadero dislate jurídico, al crear la posibilidad de que la falta de pago en término de las indemnizaciones pudieran ser “justificadas”…

 

ULTRAACTIVIDAD DE LOS CONVENIOS COLECTIVOS: La ley mantuvo (Ley 25013 Art. 12)) el principio de ultraactividad de las convenciones colectivas, establecido en el Art. 6º de la ley 14250. Según esta norma, vencido el término de vigencia de una convención colectiva, se mantendrán subsistentes las condiciones de trabajo resultantes de la misma, a la par que las normas relativas a contribuciones y demás obligaciones asumidas por los empleadores, hasta que entre en vigencia una nueva convención.

Se aseguraba así, la inmovilidad de las más importantes convenciones colectivas. Los gremios más numerosos y poderosos del país, mantienen vigentes convenios firmados en 1975, hace más de 40 años. Esta situación, lejos de beneficiar a los trabajadores regidos por convenios obsoletos, sólo ha mantenido los privilegios de las entidades sindicales que los pactaron, en especial, sus cúpulas en el nivel superior y que podrían peligrar en caso de nuevas negociaciones. Para ello, nada mejor que evitar que vuelva a discutirse. (El 85 % de los Convenios Colectivos está vencido y solo permanecen vigentes por este principio de ultraactividad).

 

SOLIDARIDAD LABORAL: Una norma que continúa siendo conflictiva. En cuanto al nuevo texto (Ley 25013 Art. 17) agregado al artículo 30 de la Ley de Contrato de Trabajo sobre solidaridad laboral de las grandes empresas quienes subcontratan pequeñas empresas, para evitar su responsabilidad laboral, no aclaró nada, sino que complicó más su interpretación de “los límites de la solidaridad laboral” en cuanto a la delimitación del concepto “actividad normal y específica propia del establecimiento” que debía cumplir la subcontratista.

Tampoco incorporó la doctrina de la Corte Suprema fijada en el caso Rodríguez contra Compañía Embotelladora Argentina S.A. y Pepsi Cola” de abril de 1993.

CONTRATOS PROMOVIDOS: Los derogó en lugar de mejorar su reglamentación.

Finalmente, se derogaron los contratos promovidos (Ley 25013 Art. 21) sin haberlos sustituido por nuevos institutos que recogieran sus ventajas y corrigieran sus defectos. Se retornó al perimido régimen de contratos a plazo fijo de la Ley de Contrato de Trabajo, de alta litigiosidad en los tribunales, favoreciendo (tal vez sin quererlo) el aumento de la contratación irregular y la desocupación.

 

UNA COMISIÓN DE SEGUIMIENTO: Finalmente y siguiendo una tradición de la legislación argentina, la reforma creó una Comisión de Seguimiento del Régimen de Contrato de Trabajo (Ley 25013 Art. 18), integrada por dos representantes del Gobierno Nacional, dos por la Confederación General del Trabajo y dos por las organizaciones más representativas de empleadores. Recordamos una frase histórica: “para que algo no se aclare, nada mejor que formar una comisión”…

 

 ACLARACIÓN: El autor de este trabajo ha priorizado el entendimiento del mismo por parte de personas corrientes, sin conocimiento del idioma jurídico, razón por la cual en la redacción se a tratado de prescindir de terminología específicamente legal.

 (*) Abogado laboralista.

www.estudiobocchio.com.ar   

 

 

¡Deja un Comentario!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *